Eldorado no brillará en 2012

Opaín anunció que el 60% de los vuelos presentan retrasos.

Mientras que el Congreso y el Gobierno se ocupan de cambiarle el nombre al aeropuerto Eldorado de Bogotá, hay dos problemas de fondo en el terminal aéreo que deberían ser la prioridad.

Uno de éstos es que las obras de modernización de Eldorado no estarán listas en 2012, como estaba previsto, y el otro tiene que ver con los traumatismos en las operaciones aéreas por la reparación de la pista norte, lo que pone en riesgo la competitividad del aeropuerto.

El gerente de la concesión Opaín, Juan Alberto Pulido Arango, señaló que pese a que el Gobierno y el concesionario están de acuerdo en que hay que demoler la actual terminal, la demora para tomar una decisión sobre el tema, impedirá que las obras estén listas en 2012.

“Estamos pendientes de un concepto del Consejo de Estado, con el cual sabremos a qué atenernos. Si tumbamos o reforzamos la actual terminal”, recalcó.

Si el concepto es favorable y el Gobierno decide tumbar el actual edificio se construirá una terminal nueva, porque es más económico y porque se dotará a Bogotá del aeropuerto que requiere y se merece.

Pero si es negativo, se realizarán obras de reforzamiento, que provocarán grandes traumatismos en la atención al público.

Sea cual sea la decisión, el concesionario considera que el año y medio del memorando de entendimiento que se dio para buscar una salida a esta situación, más el tiempo que tomará el Consejo de Estado, generarán un trastorno que impedirá cumplir con el cronograma.

Y no será un nuevo incumplimiento, como se dijo en marzo cuando no se entregaron las obras del hito 2, sino que se deberán analizar las razones. Por ello será un tercero quien defina la responsabilidad de las partes, recalcó el directivo.

“Mientras que hasta hoy hemos invertido US$130 millones, hemos construido 20 hectáreas e iniciamos obras por US$100 millones que jurídicamente podríamos no iniciar, en Cali desde hace 10 años no se ha puesto un solo ladrillo, el aeropuerto de San Andrés es una ruina y en Medellín sólo se ha instalado una lona verde. Por eso no se nos puede descalificar”, recalcó.

Pulido señaló que si el concepto es favorable para demoler la actual terminal, será necesario que la Procuraduría, el Consejo de Estado y el Ministerio de Transporte expidan un documento que se convierta en un vehículo idóneo que garantice en el tiempo su ejecución.

Además, se requerirá de la modificación del contrato en su forma, mas no en sus raíces, de lo contrario se rompería el equilibrio del proceso, señaló.

Para ello será necesaria la expedición de tres documentos claves. El primero sería la modificación del alcance del proyecto; el segundo, el ajuste de los diseños para construir la nuevo terminal, y el tercero, la modificación de los plazos de los hitos 3 al 6, lo que explicaría el porqué no se podrían entregar las obras en 2012.

Por ahora sólo hay que esperar el concepto del Consejo de Estado y, de ser positivo, definir quién asumirá la responsabilidad de la modificación del alcance del contrato: el director de la Aerocivil, Fernando Sanclemente, o el ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, señaló el directivo.

De acuerdo con investigaciones de El Espectador, esta responsabilidad estaría directamente en manos del ministro Gallego, titular de la cartera de Transporte.

Pero mientras esto ocurre, las partes esperan que el tribunal de arbitramento defina si los atrasos en la entrega de las obras del hito 2 generarán multas a Opaín, como lo establece el contrato.

El pasado jueves se entregó el edificio administrativo de la Aerocivil y el próximo 31 de agosto se entregarán las obras restantes del hito 2, entre las que están la nueva plataforma de carga internacional.

El 60% de los vuelos operan con retraso

El otro problema de Eldorado es que los retrasos en la operación aérea podrían generar vetos al aeropuerto para la llegada de aerolíneas internacionales, por la problemática en las conexiones.

Por esta razón el gerente de operaciones de Opaín, Michael Nicolaas, pidió al Gobierno tener mayor comunicación con las casas matrices de las aerolíneas, con el fin de postergar el inicio de la operación y de esta forma evitar los retrasos en la aproximación a Eldorado.

Asimismo, mantener informados a los pasajeros sobre la realidad de los vuelos.

Nicolaas señaló que una de las alternativas para reducir los retrasos es unificar vuelos, lo cual permitiría tener aviones más llenos y menos congestión en la terminal.

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