La desigualdad no cede

El Gobierno es optimista en que los índices mejoren en 2009.  Analista advierte que la administración de Álvaro Uribe es “pro ricos”.

Más allá del debate que se armó en el país tras conocerse las cifras sobre pobreza e indigencia, uno de los datos más preocupantes del informe revelado por el Departamento Nacional de Planeación y el DANE es la distribución de la riqueza en Colombia.

De acuerdo con el estudio, el coeficiente Gini para el país en 2008 fue de 0,59, una cifra similar a la registrada en 2002 y mayor a la que se presentó en 2003, 2004 y 2005, lo cual es preocupante si se tiene en cuenta que durante estos años la economía de Colombia creció, en promedio, 4,4%. Cabe destacar que debido al cambio de metodología que se hizo para medir diversas variables, estos datos no se registraron en 2006 y 2007.

Para analistas como Mauricio Cabrera, el Gini de 0,59 es el mejor reflejo del tipo de política económica que ha manejado la administración del presidente Álvaro Uribe. “En un estudio de la Cepal se muestra que todos los países de América Latina disminuyeron el coeficiente Gini, es decir que bajaron la desigualdad. Colombia fue el único país de la región que lo aumentó y esto es muy grave; lo que demuestra es que el modelo de desarrollo del presidente Uribe es pro rico”, explicó.

Por su parte, el Gobierno advierte que el incremento de la indigencia y del índice Gini, partiendo desde 2003, se explica, en buena parte, por la inflación que registraron los alimentos. “Entre 2005 y 2008, el cálculo que se ha hecho es que el 80% del aumento de la indigencia se atribuye al incremento en el precio de los alimentos. El año pasado la inflación de los alimentos fue del 14% y esto afecta principalmente a los sectores menos favorecidos. Para 2009 esperamos que tanto el Gini y la indigencia caigan porque la inflación de los alimentos se ha comportado bien, incluso es negativa”, manifestó Mauricio Ramírez, subdirector del Departamento Nacional de Planeación.

El funcionario agregó que las políticas de salud y educación universales deberán redundar en una disminución de los índices de pobreza, indigencia y, sobre todo, de la mala distribución de la riqueza. 

Tanto analistas como el Gobierno coinciden en afirmar que el problema de la distribución de ingresos ha sido estructural en América Latina, lo que la convierte en la región más inequitativa del mundo, por encima, incluso, de zonas más pobres como África.

Cómo se mide la desigualdad

Aunque existen varios indicadores para medir la desigualdad en los ingresos, el más usado es el Gini.

Este fue creado por el estadígrafo y demógrafo  italiano Corrado Gini y se ubica entre 0 y 1,  siendo el cero la distribución ideal y el uno la desigualdad perfecta.

Otros indicadores usados para medir la iniquidad  son el índice de Atkinson,  de Theil y de Hoover.