“Estamos mejor que hace un año”

Moisés Naím, experto en política y economía internacional, sostiene que América Latina crecerá a pesar de las secuelas de la crisis.

Los constantes cambios políticos que cada día afectan al mundo tienen serias consecuencias en la economía y, más que todo, en las empresas. Ése será el tema que desarrollará Moisés Naím, editor de la revista Foreign Policy, en la próxima edición de los Foros El Espectador, que se realizará el próximo miércoles 17 de marzo a las 7:00 a.m. en el Centro Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá.

El analista habló con este diario sobre el desempeño colombiano y regional en la coyuntura actual.

¿Cómo ve el panorama económico y comercial de América Latina este año?

Los países de la región transitaron los problemas derivados de la crisis financiera mejor de lo esperado. Sufrieron, pero menos que en crisis anteriores, aunque los efectos fueron desiguales: Brasil, Chile, Colombia y Perú fueron menos afectados, mientras Venezuela y México sufrieron mayor deterioro. Los menos afectados tuvieron relaciones comerciales más diversificadas, se protegieron mejor los que tenían relaciones más estrechas con Asia, China e India, específicamente, caso Brasil.

Los más afectados, como México, lo fueron porque tienen una relación comercial más estrecha con EE.UU. Ahora, si se mira el conjunto, los sistemas financieros de la región estaban fuertes y con poca exposición a los activos tóxicos y el marco de políticas macroeconómicas.

¿Qué opina del proceso de recuperación de la economía mundial y de América Latina?

Sin duda estamos mejor que hace un año. Recordemos que entonces se hablaba de que el sistema financiero internacional podría colapsar, que los depositantes podrían perder sus recursos y que el proteccionismo, con aumento de aranceles, por ejemplo, se iba a imponer, que la crisis para los pesimistas se extendería 10 años y, para los optimistas, dos.

Nada de eso ocurrió, las economías de Estados Unidos y Asia se han recuperado rápido. Lo que sigue con rezago es la creación de empleo; también continúa el nerviosismo entre los inversionistas. La sensación en 2010 es que habrá crecimiento, pero que continúan los riesgos.

En este panorama, ¿cuál es la principal inquietud?

Cuándo ocurrirá el retiro de los estímulos fiscales, de salvamento y de política monetaria que los diferentes gobiernos les dieron a varios sectores de sus economías. El problema es que si se quitan muy rápido hay riesgo de volver a una recesión, y si se prolongan demasiado resulta costoso y se profundizan los déficit fiscales de los países.

Y Venezuela…

Es un ejemplo de donde las cosas no están bien. El sistema financiero ha sufrido, varios bancos han tenido que ser intervenidos por el gobierno. Además, cayeron los ingresos petroleros el año pasado y las autoridades tuvieron que implementar una devaluación fuerte.

En el caso de Colombia, ¿cómo califica su desempeño económico el año pasado?

Mostró un comportamiento mejor de lo que se anticipaba; sin embargo, la crisis lo impactó. Para este año se advierte recuperación en actividades como la petrolera y minera, que se relacionan con los avances en seguridad que, de mantenerse, permitirán la llegada de más inversión en estos sectores. Aunque una de las amenazas se deriva de la caída del comercio con Venezuela, lo que coloca al país en la necesidad de diversificar su comercio hacia otros mercados, aunque eso es más fácil decirlo que hacerlo.

Sobre las inversiones, ¿considera que los antecedentes de expropiación en Venezuela favorecen la llegada de inversión a Colombia?

Es importante entender que los inversionistas analizan los países y las oportunidades que ofrecen. Colombia puede atraer inversión por sus condiciones, aunque depende de cada sector y de su potencial. En la medida en que se mantengan las condiciones, en especial de seguridad, el interés de los inversionistas extranjeros en el país se mantendrá y crecerá, con lo cual mejorarán las condiciones de empleo y de oportunidades.

Ahora, mientras en Venezuela siga la inestabilidad política y el maltrato del presidente Chávez al sector privado y en particular hacia los extranjeros, será cada vez menos atractivo para los inversionistas del exterior.

Frente al trato hacia los inversionistas por parte de Venezuela, ¿cree que algunos países tomarán represalias por el trato recibido?

No será así. Recordemos que Venezuela está integrado al comercio del resto del mundo porque exporta mucho petróleo e importa todo lo demás. Ningún país va a sancionar a Venezuela cortándole las exportaciones. También hay que considerar que su aparato exportador está arruinado y lo que queda, que es la industria petrolera, también está declinando. La situación se agrava con la crisis energética que reduce aún más la capacidad productiva del sector manufacturero.

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