El canal de televisión que Colombia necesita

NAVEGANDO POR EL CIBERESPACIOe investigando sobre la televisión en América Latina, me encontré que en Colombia se estima que existen más de quince millones de televidentes.

Este es un número alto, teniendo en cuenta que la población total del país está alrededor de los cuarenta millones de personas. Es más, es tan importante este medio para los colombianos que, según un estudio presentado por el DANE y la CNTV (Comisión Nacional de Televisión), existen más televisores que estufas.

Al leer el estudio encontré que son los niños los que más ven y consumen televisión. Los pequeños cuyas edades están entre los 5 y 11 años pasan entre 3,5 y 3,9 horas diarias frente a esa caja mágica, y los fines de semana ven alrededor de 4 horas. Si mis cálculos no me fallan, los pequeños en Colombia consumen al año entre 1.277 y 1.460 horas de televisión, lo que significa casi una cuarta parte del tiempo en que están despiertos. Ante este panorama, la responsabilidad que representa operar un canal de televisión es muy alta, no sólo por la infraestructura que requiere para su funcionamiento, sino porque los televidentes son en su mayoría niños que están en proceso de formación.

Los contenidos son un pilar fundamental para el canal que Colombia necesita y no se deben confundir con géneros televisivos como opinión, musicales, documentales, realities, telenovelas, entre otros, ya que es diferente la forma del fondo. Independientemente del tipo de programa que se le ofrezca al televidente, debemos preguntarnos: ¿qué cosas de este programa puede una persona tomar para su vida? Y sobre todo, ¿estamos formando o deformando a la sociedad del futuro?

El principio que se debe tener siempre a la hora de hacer televisión es el balance, sin importar si el programa que se produce es una serie o un musical. El balance debe estar siempre por encima de los fines comerciales. Por ejemplo, los servicios informativos deben enfocarse en buscar varios ángulos de la noticia y dejar de contentarse con una única fuente.

La televisión tiene la capacidad de reflejar historias reales y ficticias, las personas se pueden identificar con personajes y eso es lo que hace mágico a este medio. Pero al mismo tiempo ahí radica nuestra responsabilidad: en conocer al televidente, sus necesidades e inquietudes.

La encuesta del DANE y la CNTV encontró que estratos del 1 al 3 ven programas de entretenimiento, mientras que los estratos del 4 al 6 se inclinan por noticias y programas de negocios. Este estudio ha sido claro, la diferenciación de televidentes es evidente y lo mismo pasa con sus intereses: yo no creo que en Colombia sólo exista un género de televisión, o que las personas vean únicamente telenovelas.

Nosotros en la Organización Cisneros pensamos que el nuevo canal debe reflejar una nueva y renovada televisión, una televisión interactiva, una televisión que ofrezca lo mejor para sus diferentes audiencias, pero lo más importante es que esté dispuesta a mejorar cada día y no se conforme con ofrecer siempre los mismos contenidos.

Sin lugar a duda, los canales privados de televisión en el país ayudaron al desarrollo de la televisión en Colombia hace ya 10 años, pero es tiempo de que nuevas ideas lleguen a renovar la televisión colombiana y eso sólo se conseguirá a través de un tercer canal que le permita al televidente acceder a una televisión de mejor calidad.

*Presidente de la Junta de la Organización Cisneros.

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