Por: Adolfo Meisel Roca

Veranillo

En Barranquilla se estableció en 1919 el primer aeropuerto de Colombia: Veranillo.

Allí, la Sociedad Colombo Alemana de Transporte Aéreo, Scadta, creada a fines de 1919 por cinco empresarios colombianos y tres alemanes, construyó en 1920 las primeras instalaciones aeronáuticas del país.

En unos pocos meses se montaron los hangares, los talleres, el edificio para la atención al público y las bodegas. En Veranillo fue donde se armaron los dos primeros aviones Junker F-13. Según uno de los pilotos alemanes de Scadta, Herbert Boy, a los talleres de Veranillo llegaban muchos barranquilleros curiosos para ver cómo se armaban aquellos aparatos metálicos.

Los primeros aviones de Scadta aterrizaban en el río Magdalena y luego entraban por un caño hasta las instalaciones de Veranillo. Ya para 1921, habían llegado tres aviones más y se estableció un servicio regular de vuelos entre Barranquilla y Girardot.

En los siguientes, años Scadta se consolidó como empresa y ayudó a integrar al país, que a raíz de su topografía estaba muy desarticulado en términos de transporte. A través de los años, los hangares y demás instalaciones se modificaron. En las fotografías sobre los comienzos de la Scadta podemos ver que el primer hangar tenía varios techos a dos aguas y en cada una de esas subsecciones guardaban un avión.

Más adelante el hangar principal se sustituyó por un solo techo de gran altura, seguramente porque los aviones eran cada vez más grandes. Además, al edificio donde llegaban los pasajeros se le agregó un segundo piso y un techo de madera en la entrada.

En las magníficas fotos aéreas que la propia Scadta tomó de Veranillo, podemos ver que hacia mediados de la década de 1930 había un gran hangar al lado del agua, que era a donde inicialmente llegaban los aviones después de acuatizar en el río. Desde el aire se divisaba que en el techo de ese hangar decía la palabra Barranquilla.

Entre ese primer galpón y el hangar de mantenimiento, que estaba a unos ochenta metros, había un amplio espacio para maniobras. Entre ambos, y a unos cincuenta metros del agua, estaba la terminal de pasajeros y, detrás, el parqueadero de vehículos. A un lado del hangar principal estaba el galpón del taller. Unos cien metros más allá había un edificio administrativo.

Veranillo sirvió como el aeropuerto de Scadta en Barranquilla, hasta que en 1936 inauguraron el Aeropuerto de Soledad. Sin embargo, todos los edificios que he descrito existen todavía y se encuentran en buen estado. Quien se aproxime a Veranillo por medio del programa Google Earth podrá constatar la enorme similitud entre lo que vemos hoy en día y las aerofotografías de la década de los 30. Las imágenes sólo difieren en un aspecto fundamental: se ha secado el caño que comunicaba a Veranillo con el río Magdalena.

En Barranquilla hay un gran interés entre personas vinculadas a Veranillo, como la Armada Nacional, que es la actual propietaria del lugar, y a la historia de la Scadta, para que allí se establezca un museo. Sería el lugar más adecuado para que se mantenga viva la memoria de su papel como cuna de la aviación comercial en América.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Adolfo Meisel Roca

Releer

Mrs. Robinson

¿País inmóvil?

¿Reformar o eliminar el DNP?

Cartas de una cartagenera