Gazapera

De escupitajos y escupitinas

Después del “escupitazo” en la cara que le tirara Uribe a Chávez, según queja del último; mi amigo, compañero de salón en la U (esta u es de universidad para que no haya despistes) Víctor Uribe se puso a seguirle el rastro a la palabreja y no pudo, porque le fue esquiva en cuanto diccionario abría para tratar de encontrarla. Me pidió ayuda y no sólo a mí sino a otros dos ex compañeros suyos de EPM, Carlos Ferrer y Luis Fernando Múnera, tal vez previendo que por andar ocupado en hacer colas en los CAP del ISS no tuviera tiempo de responderle. Bueno, respondió Luis Fernando, de cuyo texto saco la conclusión de que a Chávez le hubiera servido de escudo el Diccionario, porque ahí no hay escupitazo alguno; en cambio, tiene a su disposición una serie de palabras que le hubieran servido para indicar lo que quiso decir: escupitajo, escupitina, escupidura, escupitinajo, escupo y esputo. Luis Fernando también analizó los sufijos –azo y –ajo, para lo cual le cedo la palabra porque me pareció instructivo y divertido:

"Estoy de acuerdo con Víctor en su apreciación sobre –azo y –ajo. Veamos esto a dónde nos conduce, de acuerdo con el diccionario de la RAE: el sufijo –ajo forma sustantivos y adjetivos con significado entre despectivo y diminutivo; y el sufijo –azo tiene carácter aumentativo y despectivo y, frecuentemente, significa un golpe dado con lo designado por la base generativa. O sea, que si el escupo, que siempre es despectivo, es pequeño, diríamos escupitajo y si es grande y se lanza como un golpe, estaríamos autorizados para inventarnos la palabra escupitazo. En aras de la diplomacia que ahora se invoca para manejar el asunto de marras, yo sugiero quedarnos con escupitajo, que es despectivo y diminutivo, porque el otro, aumentativo y con implicaciones de golpe, sería agregarle más leña (¿petróleo?) al cuento”.

Un acusativo desubicado

“Por lo que podemos coger esos proyectos con más fuerza y no irlos dejando, como suele suceder en Navidades”. Canalsalud.Info, Madrid.

Otro error metido en todos los países de habla hispana: desubicar el acusativo, es decir, apartarlo del verbo que lo rige y ponérselo a otro que por lo general es intransitivo y no rige acusativo: El pronombre los (enclítico) es un complemento directo del verbo dejar: y no ir dejando esos proyectos. Como la expresión esos proyectos ya se encuentra en el texto, se reemplaza por el pronombre: y no ir dejándolos. Ven qué fácil y conveniente.

Las minúsculas

“Eso de tratar a sus contradictores como si fueran todos Samueles Morenos sale caro. María Jimena Duzán”.

La expresión samueles morenos aparentemente forma un nombre propio, y no. Pueden ser muchos. Se trata de un nombre común con el que se pueden designar personas que posean virtudes o defectos del propietario de un nombre propio: Samuel Moreno. Al ser nombre común va con minúsculas.

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