Otra discordancia

«Más de uno se escandalizó». Cristina de la Torre, <b>El Espectador</b> (08-03-23).

Esta frase ha hecho una carrera vertiginosa en todos los medios orales y escritos. Hace diez años apenas se oía, por ahí de vez en cuando. Ya he hablado de ella, pero parece que no lo suficiente. ¿Cuántos son más de uno? Pues varios, muchos, algunos, unos poquitos y hasta dos son más de uno. ¿Cómo concuerda el verbo con cada uno de esos reemplazos? Pues en plural: Varios se escandalizaron; unos poquitos se escandalizaron, dos se escandalizaron, etc. ¡Ah!, ¿entonces, más de uno se escandalizaron? Pues sí, pero no suena. Entonces use una que suene, para eso las puse.

Ya que estamos con discordancia, les comento que volví a la U para cursar un diplomado sobre el Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas. Algunos de los profesores están muy influidos por el vocabulario de las entidades de control de calidad, para las cuales un elemento o un proceso que no sea conforme con la calidad constituye una no conformidad. Para mí ese uso es una disconformidad con el idioma y un anglicismo feo. No entiendo por qué para certificar la calidad de una empresa o de un producto se saltan la calidad del idioma. Varios lectores me han demostrado su disconformidad con ese anglicismo.

Otra disconformidad

Con motivo de la conmemoración hoy del centenario del natalicio del presidente Carlos Lleras Restrepo, he estado atento a los artículos de prensa sobre el tratamiento protocolario del título de presidente sin el adjetivo ex y tengo que admitir que se perdió. Quedamos muy pocos defensores de ese protocolo.

Felicidio

Cómo para ¿Quién quiere ser millonario? El significado del tìtulo de este apartado. Bueno, ahí les queda una y muchas más si siguen el consejo de Benedicto de volver a abrir los libros de latín. Y no es porque Benedicto sea retrógrado como dicen por ahí, sino porque la muerte del latín significa la muerte de 20 siglos de historia eclesiástica escrita en ese idioma. Resulta que varios periódicos amanecieron el martes pasado con el originalísimo título de “Gaticidio” por la salvaje muerte a garrotazos de 42 felinos en un parque de Cali. ¡Qué pesar! El sufijo –cidio para el acto de matar y el sufijo –cida para el ejecutor se usan con la palabra en latìn: uxoricidio (matar a la esposa, uxor), homicidio (matar a un ser humano, homo), filicidio (matar a un hijo, filius). Gato en latín es felis felis (también feles, felis). Así mismo habría servido caticidio por catus, cati (la RAE la trae con doble t, que aunque escasa, también se ve), palabra usada por el escritor agrónomo Paladio en el siglo IV, de la que se derivó nuestro gato.

En El Tiempo, ademàs de eso usan la preposició a en el acustivo: Matan a 42 gatos. Ese uso es erróneo tratándose de animales: matan 42 gatos.

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