Cerca de la extradición

El comandante del Ejército, general Mario Montoya, aseguró que los guerrilleros capturados en la ‘Operación Jaque’ podrían ser extraditados a Estados Unidos y condenados a pagar altas penas por sus crímenes atroces.

No había forma de que los guerrilleros que tenían a su cuidado a Íngrid Betancourt, a los tres norteamericanos y a los 11 militares y Policías no acataran la orden de reunirlos y entregarlos a una supuesta comisión internacional que los trasladaría a otro lugar de las selvas colombianas, cuando la orden provino de un miembro del secretariado de las Farc.

El propio comandante del Ejército, general Mario Montoya, presentó ante los medios de comunicación a los dos subversivos que mantenían en cautiverio a las 15 personas. Se trata de Gerardo Antonio Aguilar Ramírez, conocido con el alias de César, con un amplio prontuario dentro de la organización rebelde. En la actualidad era el comandante del frente primero de las Farc, pero también se dedicaba a la producción de base de coca que enviaba al jefe guerrillero Tomas Medina Caracas, alias Negro Acacio, hasta que este último murió en combates con el Ejército el año pasado.

“Muerto el Negro Acacio, alias César comienza a liderar en los departamentos de Vichada, Guaviare y Vaupés, en el suroriente del país la producción y comercialización de clorhidrato de cocaína. El dinero obtenido por esta actividad ilícita debía enviárselo al estado mayor del Bloque Oriental y al Secretariado de las Farc. Con esa plata estos bandidos han venido financiando sus acciones terroristas no sólo en el sur sino en todo el país”, sostuvo Montoya.

Alexánder Farfán Suárez, alias Enrique Gafas, era el encargado de la seguridad de los secuestrados. También coordinó el partido clandestino de las Farc, se desempeñó como asesor del comando conjunto central y del occidente, y ejerció como ideólogo del grupo rebelde. Por secuestro y narcotráfico los dos guerrilleros capturados serían extraditados a Estados Unidos.

“Las cadenas de la infamia”

Cuando alias César y Enrique Gafas se subieron al helicóptero del Ejército, creyendo que se trataba de una misión internacional, aparte de sus armas llevaban dos bolsas. El general Mario Montoya manifestó que dentro de esos empaques plásticos iban las cadenas y los candados con los que el grupo de personas que se encontraban en su poder serían amarradas, una vez terminara el supuesto viaje hacia otro campamento de las Farc.  “Iban portando las cadenas de la infamia y del horror”, sostuvo el alto oficial.

Montoya manifestó que no tiene ninguna justificación encadenar a otro ser humano simplemente por hacerlo. “Estos sujetos no salen de su asombro después de lo que les pasó. Despertaron siendo comandantes y  luego se convirtieron en presos”, aseguró Montoya. Durante la rueda de prensa, los subversivos se negaron a hacer cualquier declaración, ni siquiera  expresaron algún tipo de arrepentimiento por el secuestro.