Por los secuestrados

Íngrid Betancourt hizo un llamado a los presidentes de Ecuador y Venezuela para quecreen lazos de confianza con Colombia  y alienten la propuesta de liberaciones unilaterales.

El general de la resistencia

El  coronel Luis Herlindo Mendieta Ovalle fue capturado por las Farc el 1º de noviembre de 1998 en la toma guerrillera a Mitú. El cruel enfrentamiento duró doce horas y dejó 16 policías muertos y 61 secuestrados. 54 serían dejados en libertad en junio de 2001, junto con 242 uniformados más.

Durante diez años, su esposa María Teresa Paredes y sus hijos José Luis (hoy de 24 años), y Jenny (hoy de 23 años), han convivido con el dolor que produce el secuestro. En la última prueba de supervivencia que recibieron del coronel, fechada  el 21 de diciembre de 2007, se enteraron de algunos detalles de su largo cautiverio. Mendieta, ascendido a general hace unos meses, se ha convertido en el símbolo de la tenacidad y la perseverancia. En su carta narró los detalles de un largo padecimiento que comenzó como un dolor en la piernas y que llegó a impedirle caminar por más de cinco semanas, obligando a sus captores a transportarlo en camillas por selvas y ríos.

Diputado sobreviviente

Sigifredo López fue secuestrado el 11 de abril de 2002 en el Valle del Cauca junto con 11 diputados más. Un grupo de guerrilleros disfrazados de militares los evacuó de la sede de la Asamblea Departamental bajo el pretexto de una amenaza de bomba. Cinco años después, el 18 de Junio de 2007, sus once compañeros fueron masacrados por miembros las Farc. Sigifredo fue el único sobreviviente.

El diputado, de 42 años, se casó con Patricia Nieto. Tiene dos hijos: Lucas (de 20 años) y Sergio (de 18 años). El pasado 21


de junio en su última prueba de supervivencia dijo que si aún seguía con vida se debía a “un milagro de Dios”.

Su esposa dice que recibieron las noticias sobre el rescate de Ingrid y otros 14 secuestrados con una emoción inmensa pero con temor por lo que pasará con los que siguen en manos de las Farc. Insiste en que no aceptan el rescate militar y que “Alfonso Cano debe liberarlos. No puede ser menor a las exigencias históricas”.

Más de 10 años de secuestro

El 21 de diciembre de 1997, guerrilleros de las Farc se tomaron la base del Ejército en Patascoy (Nariño). Ese día murieron 11 soldados y 18 fueron secuestrados, entre ellos el cabo Pablo Emilio Moncayo. Son 10 años y 7 meses en los que han sucedido muchas cosas en esta familia. Sus padres Estela y Gustavo dieron vida a Laura Valentina, de 4 años, su hermana Nohora Elena, tuvo a Santiago de 6 años; Karol se casó hace tres, y Tatina emprendió el 17 de junio de 2007, al lado de su papá, una caminata en busca de la libertad de Pablo Emilio. Comenzaron en Sandoná (Nariño) y terminaron el 2 de agosto en la Plaza de Bolívar de Bogotá. Un hecho jamás visto en el país y al que se le unieron cientos de miles de colombianos. Luego el profesor Gustavo viajó a Caracas y de ahí partió a Europa, donde conocieron su drama. La más reciente prueba de supervivencia la recibieron el 7 de marzo pasado. Es por eso que ayer la familia tuvo varias sensaciones: alegría, tristeza e impotencia, porque Pablo Emilio no estaba dentro de los liberados.

El símbolo de la fortaleza

Julio es un mes difícil para los Jara. Este 15 se cumplirán 7 años de secuestro y de agonía de Alan, ex gobernador del Meta, quien permanece en poder de las Farc luego de ser retenido mientras viajaba en un vehículo de la ONU. Y, dos días después de esta horrible noche, el 17, cumplirá 51 años. Los relatos desde la selva dejan ver a un hombre fuerte, que aunque atraviesa por este terrible flagelo, se ha convertido en la fortaleza de muchos de sus compañeros, porque a través de la enseñanza de inglés y de ruso han tenido una escapatoria para tanto dolor. Su esposa, Claudia Rugeles, se declaró feliz por la libertad de quienes volvieron, pero reiteró su negativa para un rescate militar y sigue clamando por el acuerdo humanitario.

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