¿Qué pasó con los enviados de Suiza y Francia?

En el Airbus A319, que trasladó a Íngrid Betancourt y su familia de Bogotá a Francia, había un pasajero que pasó inadvertido durante el afectuoso recibimiento del presidente Nicolás Sarkozy a la ex candidata presidencial, pero que había desempeñado un papel importante en su liberación. Noël Saez, ex cónsul francés en Bogotá entre 2001 y 2004, formó parte de esa comitiva de manera accidental.

Saez había llegado a Bogotá el 26 de junio con el encargo de su gobierno de buscar, junto con el suizo Jean Pierre Gontard, un contacto con las Farc para avanzar en una fórmula para la liberación de los secuestrados de manera negociada. Según informó el jefe de prensa del Palacio de Nariño, César Mauricio Velásquez, el 1° de julio, “los dos europeos ingresaron en los últimos días a Colombia, pidieron al Gobierno autorización para desplazarse a ese encuentro directo con el secretariado de las Farc”.

La noticia se filtró un día antes en los medios de comunicación, sin saber que los titulares producirían un inusitado impacto en las selvas de Colombia. A esa misma hora, miembros de inteligencia del Ejército seguían convenciendo a César, el comandante del primer frente de las Farc de que siguiera adelante con la operación para movilizar, con ayuda de una comisión internacional, a 15 secuestrados desde el Guaviare hasta otro punto donde se encontrarían con su jefe Alfonso Cano.

La coincidencia entre los anuncios oficiales de Palacio —que por primera vez citó los nombres de los mediadores— y la liberación de los secuestrados ha levantado sospechas en sectores que aún dudan de la “transparencia” de la operación. Versiones de la Agencia Bolivariana de Noticias (Anncol) y Rebelión (cercanas ideológicamente a las Farc), entre otras, dejan en entredicho el papel de los mediadores. Hay una teoría de que el Gobierno colombiano abusó de la buena fe de los extranjeros y los usó como parte de un engaño; otra de que los militares colombianos le arrebataron el helicóptero a Gontard y Saez para recoger a los rehenes. También se especuló que los delegados se prestaron para un montaje que incluía el pago de rescate y algunos dudaron de la presencia de los dos extranjeros en el país.

Aunque ninguno de los dos gobiernos se ha pronunciado al respecto, hay varios hechos que se pueden precisar. El primero es que los delegados estuvieron en el país. Que el viernes 27 de junio estuvieron en Palacio, junto al embajador francés Jean Michel Marlaud, hablando con el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, y hasta se saludaron, en un encuentro casual, con el presidente Álvaro Uribe en un pasillo de la Casa de Nariño.

Fuentes del gobierno insisten en que Saez y Gontard no fueron informados de la operación de inteligencia que ya estaba andando para la liberación de los secuestrados y que, por el contrario, le facilitaron las condiciones para buscar a Cano en el monte. “Nunca pusimos en riesgo la vida de los delegados, porque ellos iban a un punto muy lejano de la zona donde se preparaba la operación”, aseguró un funcionario. Después de tres días de travesía, el suizo y el francés volvieron a Bogotá y reportaron el resultado de su misión al Gobierno colombiano.


Los hechos que se desencadenaron después dejaron en un segundo plano el resultado de este viaje y nadie da razón sobre la misión. En fuentes del Gobierno se habla de que sólo se reunieron con un enviado personal de Cano.

Gontard salió del país el jueves en la noche, mientras la ministra de Relaciones Exteriores de Suiza, Micheline Calmy-Rey, se mostraba satisfecha con la liberación y precisaba que el éxito fue del Gobierno colombiano y que los países facilitadores no fueron informados . El viernes, en declaraciones a la radio suiza, Gontard dijo que la liberación obedeció a la operación de las Fuerzas Armadas colombianas y no a sus negociaciones con las Farc.

Por ahora no se sabrá si se trató de una simple coincidencia o de una estrategia de inteligencia.

Las gestiones de Jean Pierre Gontard y Noël Saez

Jean Pierre Gontard conoció a Raúl Reyes cuando éste oficiaba como canciller de las Farc en Europa. Es asesor externo del Departamento Federal de Asuntos Extranjeros para los procesos de paz en Colombia. Su trabajo humanitario se ha desarrollado en Vietnam, Pakistán, Benín, Burundí, Camerún, Chad, Congo, Guinea Ecuatorial, Nigeria, Madagascar, Malí, Ruanda, Guatemala y Haití.

Noël Saez fue al Caguán como delegado de los Países Amigos, junto al embajador Daniel Parfait. Aunque se jubiló en 2004, mantuvo su papel de interlocutor con las Farc. Se entrevistó en cuatro oportunidades con Raúl Reyes en las selvas de Putumayo en 2004 y 2005. Una de ellas produjo una crisis diplomática cuando la Cancillería colombiana dijo que sus contactos clandestinos sin anuencia del Gobierno se consideraban una injerencia en los asuntos internos del país. Conformó la comisión de facilitación, que  junto a Gontard y el español Vincens Fisas, visitó Pradera y Florida y se entrevistó con el jefe guerrillero Pablo Catatumbo. El 12 de diciembre de 2005 le entregaron al Gobierno el documento “Sistema de seguridad para un encuentro humanitario en la Cordillera Central”, única propuesta independiente para una zona de encuentro que fue rechazada por las Farc.