Enfrentamiento Galán-Santofimio, en el Senado

El Espectador rememora este artículo publicado el 13 de diciembre de 1984, en el que se contaba sobre una dura discusión que sostuvieron Alberto Santofimio Botero y Luis Carlos Galán Sarmiento.

El Senado de la República se convirtió anoche en escenario de un acalorado debate entre los dirigentes liberales Luis Carlos Galán Sarmiento y Alberto Santofimio Botero, quienes se lanzaron mutuas acusaciones sobre su comportamiento político y sus principios morales, como epílogo de una reciente declaración emitida por el jefe del Nuevo Liberalismo, en la que descalificó como interlocutor al congresista tolimense.

La candente discusión, que obligó a la forzosa suspensión del análisis del proyecto sobre elección popular de alcaldes del cual es ponente Santofimio Botero, se inició cuando el miembro de la Dirección Liberal Nacional leyó ante la plenaria de la corporación una enérgica constancia en la que criticaba con severidad la conducta política y moral de Galán Sarmiento.

Una vez dejada su constancia y leída la ponencia de la iniciativa por el propio dirigente tolimense, el senador Galán hizo uso de una interpretación en la que fustigó de manera implacable a Santofimio y lo responsabilizó de ser el causante de la crisis liberal “por su comportamiento delictivo cuando ejercía la presidencia de la Cámara de Representantes”.

En una intervención vibrante que agotó cerca de una hora, Galán Sarmiento reiteró su cuestionamiento moral a Santofimio y recordó todo el proceso judicial en que se vio envuelto tras su controvertida presidencia legislativa, para reiterar que es por esa situación subjúdice por la que se ve impedido para reconocerle como interlocutor válido dentro del proceso de unión liberal.

Galán sostuvo que la conducta de Santofimio no puede ser transparente, a pesar del sobreseimiento de que fue objeto hasta tanto no culmine la investigación que se adelanta por prevaricato contra el magistrado que auspició esa acción judicial, en un fallo que ha generado inmensas dudas.

Responsable de la crisis

El jefe del Nuevo Liberalismo, tras hacer un amplio recuento sobre la historia del Partido en sus últimas décadas, afirmó que la poderosa colectividad, que durante mucho tiempo mantuvo la hegemonía electoral del país, cayó sorprendentemente en las urnas en 1978, entrando en una crisis sin precedentes.

Afirmó, al preguntarse sobre los orígenes de esa crisis, que ésta se desencadenó entre 1974 y 1978 a raíz de los “incendios, los escándalos y los episodios dramáticos de la clase política en la Cámara de Representantes” que dispersó a un ferviente electorado “que todavía creía en ella”.

“El Partido Liberal vive ahora una de sus más preocupantes encrucijadas a causa de su ceguera ideológica y de su comportamiento político que amenaza con empeorar en los actuales momentos cuando resurgen en su liderazgo aquellos que lo hundieron con sus trapisondas y sus engaños”.

“el cinismo ya rebosó la copa. La nación no cree en los falsos profetas, palabras sobran. Lo que faltan son acciones sinceras que precisamente son las que no pueden asumir ni practicar los traficantes de la política”, dijo en tono vehemente el dirigente del Nuevo Liberalismo.

Galán explicó luego el papel histórico del movimiento que acaudilla y dijo sobre él que fue el inaplazable resultado de la necesidad de buscar la transformación de los partidos colombianos, aspiración que se ha venido gestando, gracias a la reflexión y al implacable combate contra las triquiñuelas clientelistas, y que tarde o temprano dará origen a una nueva sociedad.

Defensa de Lara

El joven dirigente defendió la posición asumida por su grupo político cuando se conocieron públicamente las falsas acusaciones lanzadas contra el ministro Rodrigo Lara Bonilla y afirmó, rechazando acusaciones de Santofimio, que en ningún momento se le retiró el respaldo ni se le dejó a la deriva afrontando el pérfido temporal.

Tras elogiar la pulcritud del ministro asesinado, Galán Sarmiento reconoció que al ordenar una investigación del Tribunal de Garantías de su movimiento sobre el comportamiento de Lara, buscó simplemente mostrar la limpieza de su conducta.

Señaló que nunca hizo una defensa pública en los términos en que muchos querían, no sólo por solicitud del propio funcionario, sino por el deseo de no interferir, en modo alguno el proceso judicial que se adelantaba contra Lara Bonilla.

“Rodrigo Lara no era inocente simplemente por el acto de solidaridad que nosotros le hubiéramos brindado. Lo era porque ya lo había demostrado y si no procedimos fue por el compromiso de credibilidad que el Nuevo Liberalismo tenía frente a la opinión pública”, dijo.

Al referirse posteriormente al crimen de Gloria Lara de Echeverry, Galán explicó ampliamente la vinculación de los presuntos autores a su movimiento partidista y recordó que fue por insinuación suya que se solicitó una investigación a la Procuraduría para esclarecer sus actuaciones.

“Nunca nos opusimos a que los juzgaran ni se nos puede señalar como encubridores”, señaló Galán, tras afirmar que siempre en su movimiento existió la decisión inquebrantable de que si llegaban a ser responsables “se les juzgara por su culpa monstruosa con todo el rigor de la ley”.

Responde Santofimio

Luego de su ardorosa intervención y una vez el senador Ignacio Vives Echevería se lamentó por el “estéril enfrentamiento entre estos dos cóndores del Partido y águilas de la inteligencia”, Santofimio Botero solicitó la palabra y dio comienzo a un vehemente discurso de más de una hora, en el que enfiló todas sus baterías contra el jefe del Nuevo Liberalismo.

El dirigente tolimense calificó a Galán como “un hombre privilegiado antes de cuna y ahora de salones y clubes exclusivos”, formado “del acomodamiento bajo el alero de un expresidente”.

Aseguró Santofimio que Galán Sarmiento se había metido “en las camarillas del privilegio nacional porque su padre pertenecía a ellas y manipulaba las riquezas petroleras” y lo acusó de ser un representante de los sectores reaccionarios y de poseer una mediocridad doctrinaria, propia de un falos Mesías del Partido Liberal.

“Ha llegado a las posiciones de comando a través de la sumisión y se ha convertido en un comodín del Partido Conservador que busca afanosamente la división y destrucción del Partido Liberal”.

Santofimio Botero aseguró que Galán Sarmiento jamás le ha aportado una sola idea al Liberalismo y enjuició su actitud política, afirmando que a través de su movimiento fue que surgió la crisis y el derrumbamiento del Partido.

“Pobre y precaria bandera la suya la de desacreditar los gobiernos liberales a través de un montaje falsamente moralista”, dijo con severidad Santofimio Botero.

Prurito moralista

Sobre el caso Lara Bonilla, el miembro de la Dirección Nacional del Liberalismo sostuvo una vez más que tiene pruebas incontrovertibles en el sentido de que días antes de realizársele su debate en la Cámara, donde el parlamentario Jairo Ortega lo acusó de haber recibido un millón de pesos del narcotráfico, el ministro fallecido solicitó que se mediara para no despertar el escándalo.

Santofimio observó luego que lo del ministro Lara Bonilla fue un yerro inocente, una celada, similar al que puede estar expuesto cualquier otro congresista, que no sabe de dónde provienen los dineros con los que algunas personas coadyuvan para el financiamiento de sus campañas.

“De alguna manera llegan esos dineros, calientes o no”, y es eso lo que debe explicar también el Nuevo Liberalismo sobre la consecución de sus cuantiosos recursos que le permiten al movimiento adelantar exorbitantes campañas publicitarias.

Santofimio insistió en que el Nuevo Liberalismo fue insolidario con su representante en el gabinete y dijo que quizás Lara Bonilla no se atrevió a confesar la verdad por el prurito moralista que ha entronizado Galán en su grupo político.

El político tolimense señaló que no es el modelo de sociedad ni el tipo de Estado lo que preocupa a Galán Sarmiento, sino la imperiosa vanidad de convertirse en el dueño de la verdad revelada, el poseedor de la ley, el conocedor de la jurisprudencia y el falso defensor del Liberalismo.

Luego de destacar la vigorosa personalidad de Lara, Santofimio sostuvo que “su capacidad de liderazgo y su mayor anclaje en las fuerzas progresistas le colocaban en un papel de mayor importancia dentro del escenario político y público del país que el que pudiera haber alcanzado Galán en toda su vida”.

Finalmente, al exponer el caso de Galán y sus colaboradores sindicados por la justicia, Santofimio sostuvo que la del dirigente del Nuevo Liberalismo es una moral acomodaticia. “Son buenos los que son amigos, pero malos los amigos de sus adversarios”, sostuvo, refiriéndose a la efímera participación que el representante Pablo Escobar tuvo con su movimiento de Renovación Liberal. 

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2011-08-31T19:15:02-05:00

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Gonzalo Silva Rivas

Política

Enfrentamiento Galán-Santofimio, en el Senado

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