La aplanadora santista

Por primera vez una mujer estará al frente de la entidad encargada del control fiscal de los dineros del Estado.  La coalición de gobierno debutó mostrando  su poderío en el Congreso.

Si algo quedó claro con la elección del nuevo Contralor General de la Nación fue el poder de la nueva coalición de fuerzas que apoyan al gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Con 222 votos a favor —de un total de 242 congresistas habilitados—, la abogada Sandra Morelli Rico fue elegida contundentemente como contralora y a partir del próximo 1° de septiembre asumirá el cargo en reemplazo de Julio César Turbay Quintero.

Morelli había sido ternada por el Consejo de Estado y, aunque nadie se atreve a reconocerlo, contaba con la simpatía del mismo presidente Santos y del ministro del Interior, Germán Vargas Lleras. Los otros dos nominados fueron Hernán Mazo, por la Corte Suprema de Justicia, y Alberto Rojas, por Corte Constitucional. Al final, este último obtuvo 10 votos, hubo dos nulos, ocho en blanco, y Mazo no obtuvo ningún respaldo.

La elección bien puede compararse con una jugada de ajedrez. Durante toda la semana, en el interior de los partidos se desarrollaron debates que dejaron entrever la posición que tomarían. En el Capitolio, rumores iban y venían. Se hablaba de “guiños”, de malestares y hasta de que podría darse un voto de protesta por la presunta intromisión del Ejecutivo en el Legislativo. Pero al final, imperó la disciplina al nuevo gobierno.

Se declararon impedidos 17 congresistas —10 en Cámara y siete en Senado—. Hubo discusión si la votación debería ser pública o privada. El presidente del Congreso, Armando Benedetti, terminó aceptando la votación secreta, según él, para evitarse tutelas. Morelli ganó y el Polo Democrático, a través de su vocero, el senador Jorge Robledo, advirtió que su elección estuvo viciada: “Hubo votos marcados. No es bueno tener un Contralor afín al Gobierno”. Para el santismo las cosas salieron según el plan: su candidata fue elegida y se evidenció que la coalición funcionará como una máquina: precisa y aceitada.

‘Será una Contraloría independiente’

Sandra Morelli es abogada de la Universidad Externado, especializada en Derecho Administrativo y Ciencia de la Administración en la Universidad de Bolonia (Italia). Cursó estudios en Ciencia Administrativa y Teoría de la Administración en La Sorbona de París y en Políticas Públicas en Montpellier (Francia). Aunque en algún momento se dijo que podría estar impedida pues no había ejercido los cinco años de funciones públicas que la ley exige, finalmente la Comisión de Acreditación del Congreso la avaló, reconociéndole su trabajo en la Federación Nacional de Cafeteros, entidad que maneja recursos públicos.

¿Recibe una Contraloría con vacíos en materia fiscal?

Toda institución es factible de mejorar y en eso nos empeñaremos. Eso no tiene que ver con el antecesor ni se trata de hacer juicios de valor.

¿Habrá reestructuración?

Más que reformas estructurales, que seguramente se propondrán, lo importante es tener una clara filosofía del control fiscal para mejorar los procedimientos y las organizaciones de la administración pública. Por otro lado, la función sancionatoria debe ser más oportuna y rigurosa.

¿Cuáles son los sectores que necesitan un mayor control?

Esos los tiene plenamente identificados el país: el tema de la salud, de regalías, de contratación, de infraestructura, y se viene el tema de explotación del subsuelo, desarrollo minero y ambiental.

¿Usted era la candidata del Gobierno?

Eso es lo que se ha planteado, pero me parece un juicio que implica un desconocimiento de lo que fue este proceso. Si tengo algo claro es que el Congreso adopta decisiones autónomas.

¿La Contraloría va a ser independiente pese a haber sido elegida por la coalición?

La independencia está fijada en la Constitución.

 

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