¿Con o sin comisionado?

Redepaz propone que se reactive el Consejo Nacional de Paz y los Consejos Municipales de Paz. La Iglesia católica cree que hay que darle espera al Gobierno para explicar su metodología.

Sin que el Gobierno designe al Alto Comisionado y en medio de un preocupante panorama para procesos de negociación, arrancó en Colombia la Semana por la Paz. El pasado jueves las Farc asesinaron a 14 policías en El Doncello (Caquetá) y durante las últimas semanas se ha desbocado las violencia urbana, principalmente en Medellín, donde la guerra entre bandas ha dejado desde enero a hoy más de 1.250 muertos. La Iglesia católica estima que la cifra de desplazados supera los 3 millones 800 mil personas, sin tener en cuenta el subregistro. Y como si fuera poco, según Fondelibertad, todavía quedan 79 personas secuestradas.

La polémica sobre la conveniencia de un comisionado que contribuya a buscar salidas negociadas al conflicto sigue abierta. La presidenta de Redepaz, Ana Teresa Bernal, cree importante no sólo dicha figura, sino también establecer una política de paz, pues si bien el Gobierno argumenta que espera ver la voluntad de la guerrilla para nombrar al reemplazo de Frank Pearl, el tema no debe reducirse a la negociación de los conflictos, sino a una estrategia de convivencia hacia los derechos humanos y la reconciliación.

Una fórmula para designar al comisionado  es expuesta por  Luis Sanabria, también de Redepaz, quien propone que se reactiven los Consejos Nacional y Municipales de Paz para que contribuyan a buscar un posible comisionado. “Durante el gobierno de Álvaro Uribe fue imposible hacerlo, pues Luis Carlos Restrepo cumplió sus funciones sin tener en cuenta ese Consejo Nacional de Paz. En ese cargo se necesita a una persona de amplio criterio y con experiencia en convivencia, que promueva la diversidad política y el respeto por las organizaciones de paz y de derechos humanos”, expresó.

El ex presidente Ernesto Samper se declaró respetuoso de la decisión del Presidente  Juan Manuel Santos de no nombrar un comisionado, pero cree que sí debería existir un interlocutor para temas que, aunque no sean directamente de la paz, tienen relación con ella, es decir, la humanización de la guerra, el manejo del posconflicto, la vigencia de los derechos humanos, entre otros .

Para el ex mandatario, la persona en dicho cargo debe estar al servicio de la paz, tener el talante de negociador y de demócrata. “Pearl hizo una tarea meritoria, pero improductiva, en cambio Restrepo era un comisionado de guerra. A Frank Pearl más que faltarle tiempo le faltó Presidente. La verdad es que Uribe nunca dio su brazo a torcer en el tema humanitario ni aceptó de buena gana las liberaciones unilaterales, porque consideró cualquier acto como una derrota”, dijo.

Otro partidario de nombrar un comisionado, que de manera reservada asuma la tarea de acercar a las partes, es el ex consejero de paz José Noé Ríos. A su juicio debe ser una persona que le explique y convenza al Gobierno de las ventajas de emprender procesos de negociación y que no represente a los sectores políticos.

Claro que más allá de las opiniones, según Gerson Iván Arias, coordinador del área Dinámicas del Conflicto y Negociaciones de Paz de la Fundación Ideas para la Paz, la decisión de Santos tiene dos explicaciones. La primera, que se trata de una estrategia política para ‘presionar’ a las Farc con el fin de que den muestras sinceras de paz, a las cuales responderá nombrando a un comisionado. La segunda es que hay un mensaje muy directo a los grupos armados y a la misma sociedad: el tema no está en la agenda. “¿Cómo preparar un escenario cercano o remoto de negociación? En términos institucionales es un error no tener a alguien en ese cargo. Lo peor es que se conoce que la oficina de paz se desmanteló, así que si hay una posibilidad mañana de negociar tendríamos que empezar de cero”, indicó.

Pero no todo es crítica. Desde la Iglesia católica el presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Rubén Salazar, pidió darle tiempo al Gobierno: “De pronto el Presidente juzga que todavía no es oportuno tener a un comisionado de Paz y que pueden haber otros caminos. Hay que darle espera para que pueda explicar claramente su metodología”.

Y el senador Jorge Eduardo Londoño Ulloa interpretó que el tema de la paz es tan importante para el Ejecutivo, que el presidente Santos no ha designado comisionado porque quiere asumir ese tema personalmente: “Creo que el nombramiento no es esencial mientras el Presidente lo esté asumiendo. Seguramente más adelante lo nombrará”. Sin embargo, hace dos semanas Santos parecía muy convencido de que si las Fuerzas Militares no bajan la guardia: “Eso es lo que nos va a llevar a la paz”.