“Creo que el presidente Uribe no se va a lanzar”

El ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo dice que no le jala a la alianza propuesta por el ex presidente Gaviria y ‘Lucho’ Garzón. Considera que el país está viviendo una “esquizofrenia política” y un apresuramiento en la toma de decisiones. Reconoce una relación de respeto con el Presidente, pero niega ser un uribista vestido de independiente.

El ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo prefiere ser cauteloso a la hora de hablar de su candidatura presidencial. Va a meterse en la baraja, de eso no hay duda, pero dice que por ahora está en la tarea de recorrer el país y estructurar una propuesta libre, cívica e independiente, lejos de la política tradicional, cuyo objetivo fundamental es la transformación hacia un mejor país. Por eso no piensa en alianzas y ni siquiera cree que el presidente Uribe buscará una segunda reelección.

¿Usted es o no candidato?

Estamos construyendo todo para que en el momento que anunciemos la candidatura lo hagamos con la dignidad y el respeto que merece el calificativo de ser candidato. Seguimos recorriendo el país, estudiando cada ciudad y cada región, hablando con las personas. Queremos descubrir fortalezas y debilidades. Todo eso es el material para construir una propuesta para Colombia y así poder decir que aquí hay una candidatura presidencial.

Mucho se ha hablado esta semana de una alianza para detener una eventual reelección del presidente Uribe. ¿Le jalaría?

No somos parte de ningún tipo de alianza en este momento. He dicho públicamente que no estoy de acuerdo con la reelección porque las reglas de la sociedad y de las instituciones no se pueden cambiar en función de las personas, independientemente de la condición de esas personas. Ahora, yo creo que el presidente Uribe no se va a lanzar y lo que veo es una especie de esquizofrenia política en el sentido de que hay un apresuramiento para tomar decisiones políticas.

¿Qué le hace pensar que el Presidente no se va a lanzar?

Él es una persona inteligente y entiende muy bien qué significa cambiar las reglas y que eso no es sólido en una democracia. Aclaro, eso sí, que no he hablado con él. Es simple intuición.

¿Y entonces por qué no lo dice?

Porque quiere mantener todas las herramientas de poder en las manos. Quiere tener poder para influir. Eso no tienen ningún misterio y pienso que todos los que están en este juego político saben que es por esa razón, pero cada cual busca una forma de participar en política. El ex presidente Gaviria, por ejemplo, está haciendo lo que le corresponde como director de un partido de oposición. Lo que pasa es que todo lo han convertido en una telenovela, pero en realidad todos saben dónde están parados.

¿Y si el Presidente quiere mantener el poder será para hacerle el guiño a alguien?

No tengo ni idea, aunque seguramente estará analizando qué es lo que va a hacer. Cada quien está jugando su parte:


el Presidente a mantener el poder hasta el máximo momento, el ex presidente Gaviria haciendo oposición y nosotros avanzando y construyendo, sin entrar en discusiones ni gastarnos en choques que no nos interesan.

¿Y usted no podría ser esa persona a la que le haga el guiño?

Nunca he pensado en esos términos. Si la política fuera esperar a que Uribe diga que somos nosotros, no tendría sentido. Nosotros queremos construir una propuesta para este país, con decencia y dignidad, y sin agredir a nadie. Mientras que otros pelean, nosotros vamos por nuestro camino. Queremos hacer política de manera distinta y nunca dependiendo del guiño de alguien.

Hay quienes dicen que usted es un uribista que parece independiente...

Aquí hay gente que se pasa hablando de las otras personas sin tener argumentos. Nadie me ha oído hablar a mí de otros, ni en privado ni en público. Pero aquí se gastan el tiempo diciendo este es uribista o este no. Esas son tonterías del mundo de la política. La sustancia está en las propuestas. Estamos en una esquizofrenia política en que todo es uribista o es antiuribista, y hay quienes no somos ni lo uno ni lo otro y podemos movernos de otra manera, pero les causamos mucho malestar a quienes no tienen la capacidad de ver más allá.

Pero usted es amigo de Uribe...

Lo conozco desde hace mucho tiempo y siempre he tenido una buena relación personal con él. Estudiamos en el mismo colegio. Yo era menor, pero lo conocía. Sin embargo, sería abusivo decir que es mi amigo. Hemos hablado de manera respetuosa y seria.

¿Política e ideológicamente usted se define de centro?

Soy cívico-independiente.

¿Y eso qué significa?

Principios, propuestas y coherencia en la forma de actuar.

¿El poder para qué?

Para hacer las transformaciones y para decirle a la sociedad por dónde y para dónde vamos.

El Presidente ha dicho que aquí hay que reelegir la seguridad democrática y la confianza inversionista, ¿está de acuerdo?

Es claro que en seguridad el país ha avanzado sensiblemente y hay que reconocerlo. Lo que nosotros hemos dicho es que hay gente que se mortifica por ese tipo de cosas. Nosotros no somos ni uribistas ni antiuribistas y queremos demostrar que las cosas se pueden hacer de manera diferente. Otros se quedan peleando, insultando y descalificando, nosotros vamos construyendo.

Usted habla de construcción y de principios, ¿pero cuáles son exactamente?

Le doy un solo ejemplo: no hay idea ni propósito que amerite el uso de la violencia para lograrlo. Eso significa que las Farc no caben en este proyecto. Quienes utilicen la violencia para lograr sus propósitos no hacen parte de este movimiento.

¿Y por qué no atreverse desde ya a hacer propuestas concretas?

Yo soy un matemático y si algo sabemos los matemáticos es organizar ideas, establecer vínculos y construir cosas coherentes. Estamos construyendo de a poquitos, armando un rompecabezas muy grande. Hemos visitado 21


ciudades, hemos ido a los barrios más humildes, a las escuelas, escuchamos lo que está pasando y eso es parte de ese rompecabezas que vamos a armar.

¿Y qué ha encontrado en esa otra Colombia?

Le voy a decir una sola cosa: las diferencias de las regiones con respecto a la Costa Atlántica son dramáticas. La Costa Atlántica, y también la Pacífica, aunque es menos habitada, está en una situación de desigualdad dramática con respecto al resto del país.

Alguien que podría ser rival suyo en la campaña por la Presidencia dijo, cuando usted estaba en Caracol Radio, que usted escondía sus aspiraciones detrás de un micrófono, ¿qué le responde?

Que ojalá utilice la capacidad y la inteligencia que tiene al servicio del país.

¿No cree que le falta todavía recorrido político? Porque una cosa es ganar la Alcaldía de Medellín y otra una campaña a la Presidencia...

Sabemos que nada es fácil. Cuando arrancamos para la Alcaldía de Medellín nos decían que era un imposible, que estábamos locos, que no podríamos, y lo que demostramos es que trabajando se puede llegar. Ahora seguimos avanzando.