El canciller detrás de los cancilleres

Después de 35 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Reyes se va el 1 de octubre. Espera que con la sentencia de la Haya se solucione la tensión con Nicaragua. Balance de su gestión.

Luego de 35 años dedicados a la diplomacia, el vicecanciller Camilo Reyes se va del Ministerio de Relaciones Exteriores. Ha sido el hombre detrás de 17 cancilleres. Por eso es reconocido como una de las personas  que más sabe de relaciones internacionales en Colombia. Es   de  los pocos diplomáticos de carrera que ha alcanzado un cargo tan alto en la Cancillería, en donde muchos de los nombramientos son de carácter “político”.

¿Cuándo y por qué tomó la decisión de dejar el Ministerio?

Hace varios meses le comenté al ex canciller Fernando Araújo mi deseo de retirarme  porque ya había cumplido los requisitos para mi jubilación. También para adelantar otras cosas, otros proyectos.  Fue una decisión personal, nada más.

Fueron 35 años, ¿qué tanto ha cambiado la Cancillería en este tiempo?

Creo que la Cancillería ha cambiado. Antes era más formal. Hoy día hay un grupo de funcionarios muy jóvenes, profesionales y preparados. Ha habido una evolución positiva, sin embargo, creo que se podría hacer muchísimo más. Colombia ha crecido lo que exige una representación más global. 

¿Cómo recuerda su llegada a la Cancillería y cómo percibía ese Ministerio entonces?

Yo entré, como tercer secretario en la Dirección de Protocolo,  durante el gobierno del doctor Misael Pastrana, el canciller era el doctor Alfredo Vásquez y recuerdo que entré pocos días después del 11 de septiembre de 1973, el día del bombardeo del Palacio de la Moneda, en Chile, en el que murió el presiente Salvador Allende. El problema eran los  refugiados que había en nuestra embajada de Chile y las dificultades entre nuestro embajador y el régimen de entonces.

¿Es el canciller detrás de los cancilleres?

Tengo el más absoluto respeto por los jefes que he tenido. He trabajado con 17 ministros. Ese largo camino fue siempre muy honroso y útil. Con el tiempo fui desempeñando diferentes responsabilidades, fui jefe de gabinete, secretario general, viceministro y llegué a ser Ministro.

¿Cuál es el consejo que siempre les da a los ministros?

Son dos consejos: primero, mucha serenidad para tomar las decisiones, porque aquí con frecuencia la primera impresión de lo que habría que hacer es engañosa;  hay que hacer todo lo posible por resistir la presión que se genera en ciertas situaciones. Segundo, preguntar mucho. Éste es un mundo en el cual es muy importante oír opiniones .

¿Cuál es el canciller que más recuerda?

Muchos, pero fui el secretario privado del embajador Julio Londoño cuando  fue ministro del presidente Virgilio Barco. Entre 1986 y 1990 el país atravesó situaciones terribles. Estábamos en lucha contra el narcotráfico y esa


circunstancia había generado mucha desestabilización en las instituciones colombianas. La gestión de la Cancillería no se podía sustraer de ese ambiente tan difícil.

¿Fue el momento más difícil?

El país ha tenido instancias muy difíciles, pero yo diría que las circunstancias más exigentes fueron cuando las instituciones del país se vieron tan debilitadas por el narcotráfico y la violencia. Los índices de eventos violentos eran muy altos en homicidios, secuestros, masacres, la debilidad institucional del país... La cancillería tenía que estar explicando en el exterior y ante los organismos internacionales todo lo que estaba pasando.

¿Por qué cree que es el único funcionario de carrera que ha llegado tan alto?

Muchos compañeros  siendo de carrera llegaron a ser viceministros de relaciones exteriores. La diferencia está en que yo llegué a ser ministro en unas circunstancias muy coyunturales por la generosidad del ex presidente  ErnestoSamper. Pero puedo mencionar al doctor Alejandro Borda, Jaime Girón o Fernando Alzate.

¿Cómo describe a Jaime Bermúdez?                         

Veo a un hombre muy preparado académicamente, con una experiencia muy valiosa. Sabe cómo funciona el Gobierno y cómo funciona el Estado.  Creo que le va a ir muy bien.

¿Ha tenido que contradecirlo ?

No hemos tenido discusiones, pero le he expresado mi preocupación para administrar el Ministerio, donde veo que se puede mejorar.

¿Cuáles cosas?

Preferiría no tener que entrar ahí, pero por ejemplo, le expresé mi preocupación salarial de los empleados del Ministerio.

¿Cómo están las relaciones con los vecinos?

Colombia tiene una relación muy buena con la gran mayoría de países de la región. Tenemos un problema con Ecuador, que esperamos se pueda superar con la participación de la OEA. Obviamente hay una tensión que es pública con Nicaragua, cuando recurrimos a un tribunal internacional, que es la Corte Internacional de Justicia de la Haya, seguramente llegaremos a una sentencia y se solucionará esa dificultad.

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