El Presidente no celebró su cumpleaños por timidez

<p>El presidente Álvaro Uribe Vélez cumplió ayer 56 años. Su día fue como cualquier otro, muy temprano viajó a Cali, desde allí llamó a Doña Lina y le dijo, “viejita qué vergüenza, todo el mundo está felicitándome”. Su esposa dice que es muy tímido para estas fechas, por eso no celebra, pero si le dan torta le gusta cualquiera, “porque le encantan los dulces”.</p>

Después de visitar Cali, el presidente viajó a San Pedro de los Milagros, norte de Antioquia, donde es muy devoto del Señor de los Milagros. Al final del día recorrió Angostura, en el mismo departamento, y luego se fue a dormir a su casa de Río Negro (Antioquia).

Lo único diferente en este día fueron las llamadas, el libro que doña Lina le obsequió y los mensajes electrónicos que le enviaron sus hijos.

Así cumplió otro año más como mandatario, agotadora labor que cada vez se refleja más en su rostro. Sin embargo, su asesor José Obdulio Gaviria dijo que Uribe, tras sus años de gobierno, no está deteriorado sino embarnecido, pero “hay que resaltar que él tenía una gran ventaja: una imagen muy juvenil cuando llegó a la Presidencia”.

Temas relacionados