La senadora Claudia López, promotora de la iniciativa, explica en El Espectador los siete mandatos de la consulta y qué se necesita para que esta sea de cumplimiento obligatorio para el Estado.

hace 1 mes

Entre la segunda reelección y el guiño a Santos

La nueva tesis comenzó a ventilarse en los mismos pasillos de la Casa de Nariño. Hay quienes ven a Juan Manuel Santos como el ‘plan B’, en caso de que la segunda reelección no pase. “Un adicto al poder no tiene amigos ni sucesores”, dice el senador Gustavo Petro.

Mucha agua ha corrido en el caudaloso río de la política colombiana desde aquel 7 de mayo de 2002, cuando en días previos a la contienda electoral que lo llevó por primera vez a la Presidencia de la República, el entonces candidato Álvaro Uribe Vélez manifestó: “Si yo gano la Presidencia, el pueblo va a votar para darme un mandato por cuatro años”. Y luego agregó sin ninguna duda: “La reelección inmediata no me convence, porque entonces se puede poner el Gobierno a buscarla”.

Hoy, seis años después, la turbulencia corre por cuenta de las evasivas con que responde el Primer Mandatario cuando le preguntan si buscará o no una segunda reelección, al tiempo que la oposición y los mismos movimientos uribistas presionan para que hable con claridad y así comenzar a hacer los cálculos políticos con miras a las elecciones presidenciales de 2010.

Pero Uribe sigue jugando a dejar la puerta abierta, insistiendo, como lo dijo ayer por ‘enésima’ vez en una entrevista con Caracol Radio, que es partidario de que se reelija la política de seguridad democrática y la confianza inversionista. “El país llevaba 40 años sufriendo este problema (el terrorismo de las Farc) y lo hemos enfrentado. Yo estoy defendiendo simplemente que esas políticas, no su ejecutor, se reelijan y no creo que sea malo para el país, ¿o no hay derecho de defender eso?”, enfatizó, agregando que prefiere tener “muchos líderes” para aspirar a la Presidencia, antes de “perpetuar a una sola persona” en el poder.

Sus palabras, antes que calmar a contradictores y amigos, avivaron la polémica. Al fin y al cabo, después del pronunciamiento de mayo de 2002 en contra de la reelección, tres años y medio más tarde, el 28 de noviembre de 2005, anunció su voluntad de participar en la elección presidencial de 2006, argumentando: “Trabajaré para que nuestra patria consolide la seguridad democrática, cumpla las metas sociales de erradicación de pobreza y destierre definitivamente la corrupción”. Un discurso que, a la luz de los entendidos, se asemeja mucho al de hoy.

Las interpretaciones van y vienen y hay quienes dan por sentada una nueva candidatura. “No hay mayor sordo que aquel que no quiere oír”, dicen en los pasillos del Capitolio Nacional, aclarando que el simple hecho de que el Partido de la U. –el partido de Uribe–, siga en su labor de recoger firmas para un referendo que avale esa segunda reelección, es la más clara señal. Sin embargo, en las últimas horas y desde la misma Casa de Nariño, El Espectador conoció de una nueva tesis que cabe dentro de ese mismo refrán.

“El presidente Uribe habla de reelegir la seguridad democrática y la confianza inversionista, ¿además de él, quién en estos momentos encarna esos ideales? Blanco es, gallina lo pone: Juan Manuel Santos”. La conclusión, dijo la fuente, es que Uribe desde hace rato le dio su guiño al Ministro de Defensa, quien, así les duela a muchos, ha recogido los frutos de los golpes más contundentes que se le hayan dado a las Farc en toda la historia.

En la entrevista de ayer con Darío Arizmendi, el Presidente dio también otras ‘señales’ que, para este caso, caben a la perfección. Fue cuando recordó que su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se opuso a la reelección de Fernando Henrique Cardoso, “pero cuando tomó el poder, terminó reelegido y ahora él está buscando que alguien de su propio Partido de los Trabajadores lo suceda”. No hay que olvidar que el mismo Uribe fue quien llamó a sus filas a Juan Manuel Santos para que le organizara su partido, el de la U. “Más claro no canta un gallo”, dicen, en voz baja, en el Palacio Presidencial.


Se trata de una nueva tesis, para algunos analistas arriesgada pero válida. Aunque por los lados de la oposición, más que un guiño a Santos, lo que creen es que el Mindefensa lo que representa es un ‘plan B’, en caso de que el proyecto de referendo para la segunda reelección sea trancado en el Congreso o la Corte Constitucional, dos pasos obligados que tiene que atravesar. Así lo piensa el senador liberal Juan Fernando Cristo: “Yo creo que la insistencia del presidente Uribe al hablar de la reelección de la seguridad democrática es porque en caso de que no se le dé otra reelección a él, de esa manera impulsaría a Santos para seguir sus políticas”.

Claro que hay quienes siguen viendo la inminencia de la candidatura Uribe 2010-2014, como el senador del Polo Democrático Gustavo Petro, quien aseguró que “un adicto al poder como el Presidente no tiene amigos ni sucesores”, o el liberal Héctor Helí Rojas, quien cree que las últimas declaraciones del Primer Mandatario no son más que “un juego de palabras”, porque “para él, la seguridad democrática sólo es él y nadie más”.

El caudal se agita. Ya Rafael Pardo salió al ruedo el domingo pasado en El Espectador y dijo que quería ser el reemplazo de Uribe. En las calles se siguen recogiendo firmas para el referendo re-reeleccionista. Germán Vargas Lleras renunció a su curul y en su partido, Cambio Radical, sólo esperan la orden de partida para iniciar campaña. Juan Manuel Santos guarda estratégico y prudente silencio desde su posición privilegiada de Ministro de Defensa. Otros, como Luis Eduardo Garzón, Sergio Fajardo, y dicen que el ex presidente César Gaviria, se mantienen a la expectativa. Y el presidente Álvaro Uribe sigue jugando al sí pero no, insistiendo, una y mil veces, que no se quiere perpetuar en el poder y que lo que hay que reelegir es la seguridad democrática y la confianza inversionista.

“Yo siento responsabilidades con mi Patria en este cuatrienio y mientras viva. No me voy a quedar mirando solamente al 7 de agosto del 2006, sino a ver qué sigue de ahí para adelante. Y voy a jugarme hasta el último gramo de energía para que esto no vuelva, ni a manos de la politiquería ni a manos de las blanduras frente al orden público”, dijo Uribe en abril, hace dos años. Hoy está entre su segunda reelección y el guiño a Juan Manuel Santos.

El camino de la reelección

Después de que los promotores de una segunda reelección de Uribe entregaran a la Registraduría las 260.826 firmas para impulsar el referendo que permita la nueva postulación del mandatario, el ente tardó alrededor de un mes para revisar su autenticidad y posteriormente aprobó la constitución del denominado “Comité de Promotores”, para el que se requiere como mínimo 140.000 firmas. Ahora, el Comité tiene un plazo de seis meses para recoger firmas, que equivalgan al 5% del censo electoral, es decir, alrededor de 1.400.000. Hecho esto, se podrá presentar al Congreso el proyecto de ley que permita la convocatoria al referendo para pedir la reelección.

La competencia

Rafael Pardo: en entrevista con El Espectador, publicada el pasado 1° de junio, anunció que con o sin reelección estará en la campaña y en la candidatura liberal de 2010.

Germán Vargas Lleras: la renuncia a su curul de senador, más allá de darle vía libre a la reforma política, podría ser una jugada clave que le permitirá apostarle a una campaña presidencial para los próximos comicios.


Los otros: aun cuando entre la opinión pública existen rumores y han sonado nombres de probables presidenciables, como Sergio Fajardo, César Gaviria, Juan Manuel Santos y Luis Eduardo Garzón, ninguno ha salido a confirmar su posible aspiración al puesto de Primer Mandatario.

Hay indecisión en el sector político

El analista Enrique Serrano explicó a El Espectador que en este momento hay una gran indecisión en todos los círculos importantes sobre si entrar o no en la reelección.

“Lo más importante es que el apoyo popular por los éxitos cosechados con la seguridad democrática harían pensar que Uribe no es fácilmente reemplazable y que un posible cambio produciría una sensación de vacío generalizada”.

Asimismo, Serrano considera que existe también una tendencia de un sector político que piensa que una segunda reelección es una agresión a la institucionalidad del país. No sólo es el argumento de la oposición, sino también el de algunos uribistas que consideran que con ocho años es suficiente y que hay que dejar lugar a una nueva alternativa. El analista afirma que éste sería precisamente el factor que marcaría la diferencia. “Además, Uribe no parece muy convencido; como que quieren más los uribistas que él mismo”.

Lo que dijo Uribe

"La reelección inmediata no me convence, porque entonces se puede poner el Gobierno a buscarla".

Mayo de 2002

"Me preguntaron si en cuatro años solucionaría los problemas. Yo respondía: no puedo prometer milagros".

Marzo de 2004

"Trabajaré para que nuestra patria consolide la seguridad y cumpla las metas sociales de erradicación de pobreza".

Noviembre de 2005.

"No conocía que al final de los gobiernos se les examinara tanto por la opinión pública, como se examina a un gobierno en reelección".

Julio de 2006

"Aspiro a que Colombia reelija la seguridad democrática y aspiro a que Colombia reelija la confianza inversionista".

Abril de 2008

"Prefiero tener muchos líderes para aspirar a la Presidencia de la República, antes de perpetuar a una sola persona en el poder".

Mayo de 2008

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