“Hay mezquinos intereses políticos”

Gobierno ratifica su rechazo a la ‘silla vacía’. La llamada ‘comisión de notables’ está casi definida. Humberto de la Calle, Jaime Bernal Cuéllar y Eduardo Montealegre harían parte de ella.

El Gobierno confirmó lo que desde hace rato se sabía: que no le camina al proyecto de reforma política que se tramita en la Comisión Primera del Senado, porque cree que la figura de la ‘silla vacía’ desconoce “la eficacia de la política de seguridad democrática para romper los vínculos entre el terrorismo y la política”.

Un argumento aparentemente diferente, pero que a la larga significa lo mismo expresó la semana pasada el ministro del Interior, Carlos Holguín, quien dijo que el Ejecutivo no estaba dispuesto a perder las mayorías en el Congreso por culpa de los fallos judiciales.

La postura oficial fue dada a conocer a través de un comunicado de prensa, en el que también se ratificó que en los próximos días se definirán los nombres de una comisión de estudio de reforma constitucional “seria y ajustada a los superiores intereses del país”, que será presentada al Congreso el próximo 20 de julio.

Pero además, en el mismo comunicado, el Gobierno lanzó sus pullas al considerar “un error” pretender reformas la Constitución “por rebatiñas o mezquinos intereses políticos”. Y recordó que en su contra se han aprobado reformas constitucionales como la de autorizar la moción de censura por una sola cámara, “en perjuicio del sistema bicameral de nuestro parlamento y del equilibrio entre el Legislativo y el Ejecutivo”.

Por último, concluyó diciendo que para la democracia “no es buena la pretensión actual de afectar los partidos minoritarios” y que lo mejor es “estudiar un proyecto armónico y ajeno a la animosidad política”.

El pronunciamiento de la Casa de Nariño se da en el preciso momento en que la temperatura política está que arde por cuenta de los ‘destapes’ de algunos de los dirigentes que quieren ser protagonistas en la próxima contienda electoral presidencial y las recurrentes palabras del presidente Uribe de que el país debe reelegir su “seguridad democrática y la confianza inversionista”.

El jueves, durante una ceremonia en la Escuela Militar José María Córdova, el Primer Mandatario volvió a referirse al asunto con palabras que pueden ser interpretadas como una puerta abierta a la re-reelección o un guiño a alguien de su gabinete ministerial. “Aquí no hay un tema de perpetuar a Uribe, pero sí de proyectar en el largo plazo la seguridad democrática y la confianza en Colombia, como confianza en lo social, como confianza en lo económico”, enfatizó.

Horas después, en otra ceremonia en la Escuela General Santander de la Policía, Uribe hizo un llamado a “una gran coalición, la coalición de la Constitución, de las Fuerzas Armadas y del pueblo”. Un discurso que encuadra a la perfección con en el anuncio hecho ayer sobre la llamada “comisión de notables”.

Para los analistas, lo que queda claro es que el Presidente está jugando a mantener la gobernabilidad, procurando que sus mayorías no se afecten. Si bien con una hipotética aprobación de la ‘silla vacía’ el uribismo no pierde la superioridad en el


Legislativo, sí comienza a correr el riesgo de tener presiones de su misma coalición para la aprobación de proyectos clave en materia económica y social. El temor, dicen en voz baja, es que, por ejemplo, comiencen a llover mociones de censura contra sus funcionarios.

Aunque los nombres de los integrantes de la llamada “comisión de notables” aún no se conocen oficialmente, se sabe de algunos contactos adelantados desde la Casa de Nariño con personas como el ex vicepresidente Humberto de la Calle, el ex procurador Jaime Bernal Cuéllar, el ex fiscal Alfonso Gómez Méndez, el ex presidente de la Corte Constitucional Eduardo Montealegre y el rector de la Universidad Sergio Arboleda, Rodrigo Noguera.

Lo curioso para muchos es que lo que formulen los “notables” tendrá que pasar obligatoriamente por el Congreso de la República. El mismo que hoy está siendo cuestionado, el que según la oposición, “no ha sido capaz de autorreformarse” y el que no asiste a las sesiones para así poder hundir la tan mentada reforma política.

Para el politólogo Enrique Serrano, si bien en algunas ocasiones este tipo de comisiones han servido para facilitar las cosas y establecer puntos de consenso, la pregunta es quiénes son los notables y con qué criterio son elegidos. En efecto, por los lados del Polo Democrático creen que la reforma que se planteará será “a la medida del uribismo”, mientras que en el Partido Liberal hay quienes piensan que Gómez Méndez “no es una verdadera representación”. Y los mismos uribistas, como Carlos García, del Partido de la U, vaticinan que tarde o temprano tendrán que convocarlos para llegar a consenso.

El camino de la reforma política

28 de abril de 2008

El Polo Democrático anuncia que radicará un proyecto de acto legislativo para que se lleve a cabo una Asamblea Nacional Constituyente, como principal solución a la parapolítica. El proyecto, que sería presentado ante el Congreso, tiene como fin, entre otras cosas, buscar la elección de un nuevo Congreso.

29 de abril de 2008

En su sexto debate es aprobada la reforma política en la Cámara de Representantes, mediante un acuerdo firmado por los 30 miembros del Partido Liberal y los partidos de la coalición de Gobierno. El día anterior, Efraín Cepeda, presidente del Partido Conservador, había reiterado su apoyo a la reforma.


5 de mayo de 2008

El ex senador y ex ministro de Defensa Rafael Pardo asegura que el Gobierno busca sabotear la reforma enviando un mensaje para que no haya quórum. Siete días después el Gobierno plantea reformar el Código Electoral y crear una ‘comisión interinstitucional’ que genere reformas en el sistema de justicia, con el fin de salvar la reforma.

12 de mayo de 2008

El Gobierno plantea dos puntos para salvar la reforma política en el Congreso de la República. El primero busca reformar el Código Electoral y fortalecer a la Registraduría y, el segundo, propone la creación de una ‘comisión interinstitucional’ que genere reformas en el sistema de justicia.

29 de mayo de 2008

Los senadores Juan Carlos Vélez Uribe, Roberto Gerlein Echeverría, Javier Cáceres Leal, Eduardo Enríquez Maya, Armando Benedetti, Carlos García Orjuela, Carlina Rodríguez y Óscar Darío Pérez se declaran impedidos para participar en la discusión y votación de la reforma.

4 de junio de 2008

El senador del Polo Democrático Alternativo Gustavo Petro afirma que el Presidente de la República está saboteando la reforma y la posibilidad de que el Congreso se relegitime. Asimismo, el presidente de Cambio Radical, senador Germán Vargas Lleras, presenta su renuncia para facilitar la aprobación de la reforma en la Comisión Primera.

5 de junio 2008

Los miembros de la bancada del Gobierno no asisten a la Comisión Primera del Senado para el debate de la reforma. Sólo llegaron seis legisladores, entre ellos Gina Parody, Parmenio Cuéllar, Gustavo Petro, Héctor Helí Rojas, Juan Fernando Cristo y Jesús Ignacio García. El liberalismo convocó a reunión para discutir el tema.