“Impulsaré una reforma a la justicia”

<p>Según el nuevo Ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, buscará el consenso con el Legislativo y las altas cortes para lograr un sistema judicial eficaz.</p><p>&nbsp;</p>

Impulsar una reforma a la justicia en consenso entre las tres ramas del Poder Público. Ese fue el primer anunció oficial hecho por Fabio Valencia Cossio, tras tomar ayer posesión del cargo como nuevo Ministro del Interior y Justicia. Una misión que, según los analistas, se ha convertido casi que en una obsesión para el Gobierno del presidente Álvaro Uribe y en la que Valencia Cossio aparece como el hombre dispuesto a darse “la pela”.

“Ya empecé. Me encomiendo a Dios”, fueron las primeras palabras de Valencia Cossio, quien después de insistir en que será un “Ministro de Justicia y de Interior”, soltó la propuesta de una reforma dialogada “porque necesitamos, en los mejores términos, la relación armónica entre el Ejecutivo, el Legislativo y el Poder Judicial. Yo estaré presto a eso”.

Sin embargo, el nuevo ministro no quiso comprometerse con las modificaciones exactas que se propondrán y sólo se limitó a decir que él tiene “algunas ideas”, y que conoce de otras del Gobierno y de los mismos jueces, quienes en más de una ocasión han “solicitado ajustes”. “De cualquier manera, la idea es la de una justicia pronta, eficaz, fluida, cordial y armónica entre la Corte Suprema, la Corte Constitucional, el Consejo de Estado y el Consejo Superior de la Judicatura”.

Son las primeras pinceladas de una reforma que el presidente Uribe siempre ha buscado. De hecho, en 2002, al comienzo de su primer mandato, el entonces ministro Fernando Londoño alcanzó a plantear la modificación de 23 artículos de la Constitución, la mayoría de ellos referentes al tema judicial. Sin embargo, el proceso del referendo que se adelantaba por esos días y la discusión de la reforma política de 2003, terminaron por congelar esa intención.

Recientemente , en el discurso de instalación del Congreso en julio de 2006, el mismo presidente Uribe habló de “mejorar la justicia” a partir de sendos proyectos de reforma constitucional, ley estatutaria y ley ordinaria, según las materias.

El Primer Mandatario aclaró, eso sí, que dichos proyectos estarían enmarcados “en el respeto a su autonomía; la protección efectiva de los derechos fundamentales; la seguridad jurídica del ciudadano; el principio de celeridad; la solución integral, eficaz y rápida de las pequeñas causas; y la defensa de la seguridad ciudadana y la seguridad democrática”.

Uribe habló entonces de su respaldo a la tutela contra providencias judiciales, porque “los derechos fundamentales son reivindicables frente al Estado en su conjunto”. Y reiteró “la competencia de la Corte Constitucional como guardián específico de la Carta para conocer dichas acciones de tutela”, aclarando que era necesario reglamentar su alcance, como colocándole un término de caducidad y la alegación previa de la vulneración para su procedencia.

En ese mismo discurso, que hoy cobra actualidad ante el anuncio de Valencia Cossio de una reforma a la justicia, el Presidente se refirió a la penalización del consumo de alucinógenos. “En el Estado Social de Derecho, el libre desarrollo de la personalidad no es apología al abuso del individuo en perjuicio de sus obligaciones como ser social.


Por eso mismo el Estado se define como solidario”, dijo. Un concepto que siempre ha defendido y que incluso intentó sacar adelante mediante un proyecto de ley en el Congreso, que naufragó ante la oposición de algunos legisladores de su misma coalición.

Ese 20 de julio de 2006, el Jefe de Estado habló también de “consenso” y de justicia “eficiente, imparcial y transparente”. Hoy, su nuevo ministro Fabio Valencia Cossio, sin el desgaste que ya tenía su antecesor Carlos Holguín Sardi, será el encargado de dar la batalla en un terreno que despierta muchas suspicacias, teniendo en cuenta la coyuntura de la parapolítica y la farcpolítica, y los encontrones que en el pasado ha tenido el mismo Presidente con magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Pero además, el nuevo Ministro tendrá la tarea de defender la reforma política que presente la Comisión de Ajuste Institucional al inicio de la próxima legislatura. “Todavía no se van a hacer sugerencias. En una democracia los pesos y contrapesos son muy buenos. Todos serán consultados con el fin de sacar una reforma airosa que le sirva al país”, dijo Valencia Cossio al respecto.

Precisamente ayer, hacia las 5:30 de la tarde, estaba programada una reunión con los siete notables, cuyo fin era escuchar las propuestas, puestas sobre la mesa hasta el momento, para comenzar a explorar y buscar acercamientos con las bancadas uribistas y de la oposición, y escuchar sus sugerencias.

Por cierto, ante los cuestionamientos hechos en el sentido de que algunos de los integrantes del grupo de académicos tendría contratos con el Estado, el funcionario defendió su labor aclarando que no recibirán remuneración alguna y que lo que están haciendo es prestándole un servicio al país.

Valencia Cossio cree que, pese a la urgencia de la nueva reforma  por los nexos comprobados entre parlamentarios y grupos ilegales al margen de la ley, el Congreso de la República es una institución que goza de “legitimidad”. “La responsabilidad penal de los involucrados en la parapolítica es individual. Una cosa son los hombres, otras las instituciones”, dijo.

Por último, tratándose de quien asume la cartera que se encarga de los asuntos políticos, no podía faltar el tema de la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe. Y mostrando de entrada su habilidad en esas lides, su respuesta al respecto fue calcada a la de su jefe, es decir, eludiendo el asunto pero dejando la duda en el ambiente: “El Presidente quiere es la reelección de la seguridad democrática y mi propósito es que la seguridad democrática se convierta en una política de Estado”.

Todos, en el uribismo y la oposición, saben que Fabio Valencia Cossio desempeñará un papel determinante ante el Congreso para la aprobación del referendo reeleccionista. Su misión, si es que el presidente Uribe acepta ser candidato en 2010, sería la de volver a aglutinar las fuerzas en torno al Primer Mandatario, por estos días tan resquebrajadas por cuenta de la parapolítica y de los anuncios de nuevas alianzas para hacerle frente en una campaña.

“Quiero hacerle un reconocimiento al ministro Holguín por su trabajo patriótico y agradezco al presidente Uribe su confianza. Y quiero decirles a los colombianos que vamos a trabajar con mucho empeño para que en el país haya una política de excelencia y una justicia productiva”, concluyó Valencia Cossio, comenzando a marcar su propio estilo.