“La liberación está cerca”

Mientras el ex congresista y ex rehén Luis Eladio Pérez insiste en su optimismo y dice que cuatro ya vienen caminando hacia la libertad, el Gobierno y hasta Venezuela aseguran que no tienen noticias de próximas liberaciones unilaterales en el corto plazo.

El ex congresista Luis Eladio Pérez, liberado en febrero pasado tras permanecer más de seis años en poder de las Farc, se reunió ayer con el comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo en la Casa de Nariño, y nuevamente aseguró que en pocos días podrían quedar en libertad la ex candidata Íngrid Betancourt, el ex gobernador del Meta, Alan Jara, el ex congresista Óscar Tulio Lizcano y el ex diputado del Valle Sigifredo López.

Según Pérez, se trataría de un primer paso del grupo guerrillero en su intención de no tener ningún civil en cautiverio, para posteriormente buscar la manera de pactar con el gobierno de Álvaro Uribe un intercambio entre militares y policías en su poder con guerrilleros presos en las cárceles colombianas.

Antes de entrar a dialogar con Restrepo, Pérez manifestó con optimismo que la liberación estaría tan cerca, que “rápidamente el país conocerá el sitio, las condiciones, las coordenadas y el presidente que los recibirá”. En este sentido, dijo que podría ser Hugo Chávez (de Venezuela), aunque también Rafael Correa (de Ecuador), Luiz Inácio Lula da Silva (de Brasil) o Cristina Fernández (de Argentina)”.

Sin embargo, el ex congresista y ex rehén de las Farc no quiso ahondar en detalles y sólo se limitó a decir que la próxima liberación de Íngrid Betancourt y de los otros tres civiles hacen parte de una operación que comenzó hacia finales del año pasado y que permitió el retorno a casa de Clara Rojas, Consuelo González, Orlando Beltrán, Gloria Polanco, Jorge Eduardo Gechem y él.

Según Luis Eladio Pérez, desde ese entonces estaba prevista la liberación también de otros cuatro civiles, la cual se truncó por la muerte del jefe guerrillero Raúl Reyes, el primero de marzo pasado tras un ataque del Ejército colombiano a su campamento en territorio ecuatoriano. Pero ahora, con la llegada de Alfonso Cano a la comandancia de las Farc, el proceso de liberación se ha vuelto a reactivar.


Pérez dio a entender que una segunda fase estratégica planeada por el Secretariado del grupo subversivo contempla la invitación a varios países para que sirvan de “facilitadores” en un posible canje de prisioneros. Dichos países amigos podrían ser Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador, Brasil, Venezuela o Nicaragua. Todo parece indicar que la liberación de los secuestrados civiles y la búsqueda de un intercambio humanitario tienen también como objetivo la búsqueda del reconocimiento político.

El diálogo entre Pérez y el Comisionado de Paz habría girado en torno a la posibilidad de que los guerrilleros liberados en el posible canje puedan ir a Francia u otra nación, una alternativa que el gobierno del presidente Uribe ha considerado en el pasado. Sin embargo, una de las posturas inamovibles del Primer Mandatario pasa por el que quienes reciban beneficios como producto de acciones humanitarias, se comprometan a no volver a delinquir. En abril, Luis Carlos Restrepo insistió en que “sólo de esta manera podemos garantizar que los actos humanitarios funcionen como caminos hacia la consolidación de la paz y no como camino hacia el debilitamiento institucional que conduce a nuevas situaciones de violencia”.

El optimismo de Pérez contrasta con la posición del ministro de Defensa Juan Manuel Santos, quien les dijo a los medios que no tiene noticias sobre una posible liberación de secuestrados. “Realmente no sé qué información tendrá Luis Eladio Pérez. Nosotros no tenemos ninguna sobre ningún liberado unilateral que esté en camino”, dijo.

El fin de semana, el director del semanario Voz, Carlos Lozano, confirmó que se había establecido un puente de comunicación con Alfonso Cano, aunque no habló de la posibilidad de nuevas liberaciones. A su vez, el cambio de discurso del presidente venezolano Hugo Chávez, quien le exigió a la guerrilla la liberación de todos los secuestrados a cambio de nada, enfatizando además que en América Latina ya no hay espacio para la guerra de guerrillas, ha sido vista como una buena señal en la búsqueda de un intercambio humanitario.

Ayer, el canciller venezolano Nicolás Maduro confirmó que Venezuela no tiene información de que las Farc están próximas a liberar a Íngrid Betancourt y otros tres rehenes civiles, aunque enfatizó que cualquier acción en ese sentido por parte de la guerrilla abriría el camino hacia un proceso de paz en Colombia.

A su vez, la senadora liberal Piedad Córdoba insinuó, en una rueda de prensa junto a Yolanda Pulecio –la madre de Íngrid Betancourt–, que la liberación está cerca, aunque dijo también desconocer las fuentes que tiene Pérez y los motivos de su reunión con el Comisionado de Paz.

Pese a todo, Pérez sigue siendo optimista y antes de su cita con el comisionado Restrepo señaló: “Hoy más que nunca las Farc tienen un espacio político abierto, un entorno latinoamericano con una izquierda que para ellos es fundamental en las aspiraciones de convertirse en un proyecto político alternativo”.

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