‘Mico’ en reforma a la justicia

El Gobierno Nacional propone en la reforma a la justicia eliminar la restricción a los ministros para que sean magistrados de manera inmediata. Esta iniciativa generó polémica por ser considerada como una jugada política para acabar con la autonomía de la Corte Constitucional.

Una controversia más ronda al proyecto de reforma a la justicia, cuyo borrador fue presentado esta semana ante las altas cortes y el Congreso de la República. La propuesta de derogar el Artículo 240 de la Constitución de 1991, punto incluido dentro de dicho borrador, es considerada por algunos sectores del escenario político como un verdadero “mico”, aunque otros opinan que simplemente se trata de un elemento que “genera suspicacias”. ¿La razón? La derogatoria de ese artículo dejaría el campo libre para que los ministros puedan salir de sus cargos directamente a ocupar un puesto como magistrados de la Corte Constitucional y no esperar un año como ocurre hoy.

Si bien la iniciativa gubernamental apenas fue dada a conocer por el ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, ante el Legislativo, algunos senadores y representantes a la Cámara han comenzado desde ya a dividir opiniones en torno a la intención puntual de eliminar el Artículo 240 y ya empiezan a escucharse rumores de que lo que se busca desde la Casa de Nariño es “hacerle el favorcito” a alguno de los ministros del despacho que quiere convertirse en magistrado.

El senador Samuel Arrieta, de Convergencia Ciudadana, cree que quitar esa prohibición sería un error y que hay que mantener la actual inhabilidad para que los ministros no puedan pasar del Gobierno a la Corte Constitucional. “Es saludable que por lo menos pase un año antes de acceder a la rama judicial. Ello genera transparencia y evita tentaciones”, enfatizó.

Sin ponerle tantas suspicacias, el representante a la Cámara de Cambio Radical Roy Barreras piensa que la propuesta no tiene ningún sentido ni ninguna utilidad: “Me parece que es un contaminante de la reforma a la justicia. Por lo visto hasta ahora, el proyecto que llevará el Gobierno al Congreso tendrá muchas cosas para trasquilarle. Lo que ha mostrado hasta ahora el ministro Valencia Cossio es un borrador bastante confuso en muchos aspectos”, señaló.

Por los lados de la oposición, la propuesta hizo prender las alarmas. Para el senador liberal Héctor Helí Rojas, derogar el Artículo 240 y permitir que los ministros puedan pasar del gabinete a la Corte Constitucional es como establecer una puerta giratoria en favor de los funcionarios del Gobierno y denota claramente la intención del presidente Álvaro Uribe de “apropiarse de todos los poderes”. Por su parte, la también senadora liberal Cecilia López Montaño calificó ese punto de la reforma a la justicia como “un golpe mortal a la independencia de poderes”. En este sentido, agregó que si con la reelección en 2006 el Primer Mandatario hizo “un festín de nombramientos, qué no hará  con la derogación del Artículo 240”.

El senador Gustavo Petro, del Polo Democrático,  dejó en el ambiente la duda sobre las verdaderas intenciones que tiene el Ejecutivo al proponer un cambio en ese sentido. “Eso es que algún ministro o funcionario del alto gobierno quiere desempeñarse como magistrado de la Corte Constitucional. Aquí lo que se pretende es regresar al clientelismo judicial”, expresó. Y aunque el ministro Valencia Cossio no ha comenzado de lleno a socializar la reforma a la justicia, ya hay congresistas de la misma coalición de Gobierno que ven puntos como este de la derogatoria del Artículo 240 de la Constitución que generan resistencia. Por ejemplo, el senador Armando Benedetti, del Partido de la U, anticipó que se opondrá a dicha derogación porque “no es conveniente para el país que los ministros puedan ingresar a la Corte Constitucional, ya que de esa manera se puede estar acabando de verdad con la autonomía de la Corte Constitucional”.

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