“A la mujer le hace falta liderazgo”

La senadora ha luchado contra el cáncer y se siente afortunada por trabajar al lado del presidente Uribe, porque es un hombre que habla con la verdad. Apoyaría al Presidente en su segunda reelección.   

¿Qué significa para usted vivir con cáncer?

Una oportunidad para aprender y para disfrutar más de la vida, ahora más que tengo a mi lado a una hermosa hija.

¿Cómo asimilar el golpe de la enfermedad?

Nadie se imagina lo que sucede cuando a uno se la diagnostican. Duré más de seis meses sin poder ‘verbalizar’ la palabra cáncer.

¿Las mujeres hacen carrera política?

Sí, a veces parecemos invisibles, pero estamos presentes en la discusión de los asuntos del Estado y de la política.

¿Qué le hace falta a la mujer de estos tiempos?

Primero tiempo y, segundo, liderazgo, por eso promovemos la escuela de formación de líderes con el apoyo de la Universidad Sergio Arboleda.

Una mujer admirable.

Mi mamá. Ella ha tenido que sobrellevar conmigo la enfermedad. Ha sido un apoyo valioso en estos momentos.

¿Cómo puede lograr la mujer esa equidad de sexos de la que usted tanto ha hablado?

Tenemos que eliminar muchas barreras, además de posicionarnos en todos los campos de la vida pública y privada del país. Se requieren más herramientas para el empoderamiento y el aumento de la autoestima.

¿Cómo es la fuerza de la mujer en el Congreso?

Aunque hemos avanzado, todavía no tenemos una representación real. En las elecciones de 2002 éramos el 12% en la Cámara de Representantes y en las elecciones de 2006 en vez de aumentar la participación, ésta disminuyó al 8%.

¿Quién es Piedad Córdoba?

Una mujer valerosa.

¿Y el Partido de la U qué tiene pensado para 2010?

Tener muchos candidatos y en especial muchas más mujeres. Si el Presidente decide reelegirse: apoyarlo.

¿Qué espera el partido de la U de la ‘silla vacía’?

El reglamento interno del Congreso, que es una ley de la República, señala que cuando alguien debe abandonar la curul, éste debe ser reemplazado.


¿Qué le falta al gobierno de Uribe para acabar con las Farc?

La política de seguridad democrática debe continuar, no sólo ahora, sino en los años que vienen.

¿Para qué una segunda reelección? ¿No le hace daño a la democracia?

Hay que esperar a que el Presidente decida.

¿Hasta dónde se le puede creer a Uribe?

Ha sido un demócrata integral y muy respetuoso de la institucionalidad. Tiene por principio de vida no decir mentiras.

¿De qué le ha servido ser una aliada fiel del Presidente?

He sido muy afortunada al estar en el Congreso, porque a pesar de los comentarios ingratos de las personas he tenido la oportunidad de ayudar a mucha gente, no a todos los que quisiera y en todo lo que quisiera.

Y si no es Uribe, ¿quién?

Un líder que se comprometa a continuar con la política de seguridad democrática, el crecimiento económico y los programas sociales de Uribe. Hay muchos colombianos brillantes que les cabe el país en la cabeza.

¿Cómo reparte su tiempo una mujer cabeza de familia entre el trabajo y la casa?

No es fácil, pero ser una líder implica responsabilidades y mi hija también demanda tiempo.

¿Qué momento político le gustaría que se repitiera?

La primera campaña del presidente Uribe, porque cuando comenzó apenas tenía el 4%.

¿En qué ha cambiado Diego Palacio?

Muy seguramente ha madurado más en el campo laboral, pero siempre ha sido una persona honesta, generosa, inteligente y un gran trabajador.

¿Y qué le peleaba Diego Palacio cuando estaban casados?

La trabajadera absurda. Juntos éramos ‘trabajadictos’. No tenía autoridad moral para reclamarle, porque yo era igual.

Su mayor metida de pata.

Contestar el teléfono privado de mi jefe  y pensar que era cualquier persona y en realidad era el Presidente de la República.

Algo paradójico.

Un país en guerra a pesar de su voluntad de paz. Un país pobre a pesar de tener todos los recursos financieros, humanos y técnicos a su alcance.