Notables reviven ‘silla vacía’

La figura sería recuperada a través de la eliminación de las suplencias y aplicaría desde la captura, ya que los congresistas afectados no podrían asistir a las sesiones. Al Presidente no le gustó la suspensión del voto preferente.

En lo que significa un retorno a la Constitución de 1991, la Comisión de Ajuste Institucional —encargada por el Gobierno del presidente Uribe para estructurar un proyecto de reforma política que será presentado al Congreso antes del 15 de agosto— propuso eliminar la figura de las suplencias como reemplazo de aquellos legisladores que sean cobijados con medida de aseguramiento dentro de investigaciones por nexos con grupos armados ilegales. Se trata, palabras más palabras menos, de una norma similar a la de la ‘silla vacía’, que tanta controversia y polarización generó al final de la pasada legislatura y que el mismo Ejecutivo se encargó de hundir en la Comisión Primera del Senado.

Al presentar oficialmente ante el Gobierno el documento de la reforma política, el ex vicepresidente Humberto de la Calle, vocero de la también llamada Comisión de Notables, explicó que “cuando haya privación de la libertad, la persona, por obvias razones, no podrá asistir al Congreso, entonces lo que nosotros proponemos es que la suplencia no se utilice y esto regirá desde la vigencia del acto a futuro”. Lo que llama la atención es que esa figura fue la que no le gustó al Gobierno y sobre la cual el entonces ministro del Interior y de Justicia, Carlos Holguín, reconoció en su momento que si bien no se perdían las mayorías, no se podía dejar la conformación del Congreso a los jueces. “Este es un problema de quién tiene la facultad para componer y modificar el Congreso, eso es una cosa fundamental y nadie puede discutir que no puede ser sino el pueblo”, precisó.

El trabajo de la Comisión de Ajuste Institucional definió cuatro puntos en el régimen de suplencias, que según enfatizó De la Calle, produce un efecto similar al de la ‘silla vacía’. Inicialmente se trata de incorporar al régimen constitucional una disposición que ya tenía el texto original de la Constitución del 91 y que también el presidente Uribe había tratado de meter en su fracasado referendo de 2003, en el cual los miembros de corporaciones públicas, por regla, no tendrían suplentes. Otro punto es que el reemplazo de un parlamentario sólo sea posible cuando la vacante esté ocasionada por muerte, renuncia justificada o incapacidad absoluta para ejercer el cargo.

En cuanto a la renuncia voluntaria no justificada, no cabe la suplencia y tampoco será causal de la pérdida de la investidura. Eso sí, el documento de los Notables aclara que no es justificada la renuncia cuando se haya iniciado una investigación judicial. “Cuando alguien renuncie a su curul para abrirle camino a otro para que lo sustituya, será causal de la pérdida de


investidura para ambas partes”, expresó De la Calle. Por otra parte, en caso de que por faltas absolutas en las cuales no pueda hacerse un reemplazo y los miembros de los cuerpos colegiados elegidos por una misma circunscripción electoral queden reducidos a la mitad o menos, el Gobierno deberá convocar a elecciones para llenar las plazas vacantes. Cabe anotar que la Comisión se cuidó de incluir el tema de la segunda instancia en el juzgamiento de los congresistas, ya que, según argumentó, ese es un asunto que debe tratar la reforma a la justicia.

Una vez conocida la propuesta de la Comisión de Notables, las reacciones de los directos implicados, los congresistas, no se hicieron esperar. Para el senador del Partido de las U, Juan Carlos Vélez, ex presidente de la Comisión Primera y quien tuvo que declararse impedido en la discusión de la ‘silla vacía’ por ser el suplente de Mauricio Pimiento —uno de los involucrados en parapolítica—, puso en duda el hecho de la conveniencia de que no haya reemplazos, mientras que Armando Benedetti, senador de la U y también impedido por tener una investigación en la Corte Suprema, vio la propuesta con buenos ojos, ya que la gran responsabilidad recae sobre los partidos. A su vez, el representante de Cambio Radical Roy Barrera calificó el documento de los Notables como “todo un cuerpo sancionatorio bastante bueno”.

Por los lados de la oposición, la senadora liberal Cecilia López Montaño dijo que la propuesta de la Comisión de Notables es absurda y sólo está encaminada a buscar la segunda reelección del Jefe de Estado. “Todo eso es para la reelección. El Presidente esta dando unas señales espantosas y ya se descaró. Ya están todos los mecanismos para sacar adelante la segunda reelección. Él lo que quiere es garantizar que no existan inconvenientes de aquí al 2010 para su continuidad”, enfatizó.

El debate apenas comienza. Es claro que el Gobierno no está obligado a recoger todas las recomendaciones hechas en el documento por la Comisión de Notables. De hecho, ayer mismo se conoció que al presidente Álvaro Uribe no le gustan dos puntos plasmados en esa propuesta de reforma política: el que busca suspender por ocho años el voto preferente para obligar así a los partidos a ser más responsables en la entrega de avales, y el que plantea la prohibición de la publicidad política pagada en televisión, cuya intención es acabar con la desigualdad entre candidatos ricos y candidatos pobres.