“Todo está consumado”

Con ocho votos a favor y dos en contra, el proyecto de reforma política, con su polémica figura de la ‘silla vacía’, pasó a ser archivado. Javier Cáceres, de Cambio Radical, y Carlos García, de la U, se ‘desaparecieron’ en el momento de la votación.

En una sesión que duró cerca de ocho horas, en medio de insultos de toda clase y con corona fúnebre de por medio, el proyecto de acto legislativo de reforma política y su figura de la ‘silla vacía’, en el que estaban centradas todas las esperanzas para recuperar la legitimidad del Congreso de la República, se hundió el martes, en séptimo debate, en la Comisión Primera del Senado.

Sobre las 6:05 de la tarde, con un quórum de apenas diez congresistas, la iniciativa alcanzó ocho votos a favor, que no fueron suficientes para su aprobación, ya que requería de diez. Por tratarse de una reforma constitucional es indispensable la votación favorable de la mayoría absoluta de los miembros de la Comisión, integrada por 19 parlamentarios.

Los senadores que le dieron el ‘sí’ fueron Gustavo Petro y Parmenio Cuéllar del Polo Democrático; Juan Fernando Cristo, Héctor Helí Rojas y Jesús Ignacio García, del Partido Liberal; Elsa Gladys Cifuentes de Cambio Radical; Óscar Darío Pérez de Alas-Equipo Colombia y Gina Parody del Partido de la U. En contra votaron Samuel Arrieta, de Convergencia Ciudadana, y Hernán Andrade, del Partido Conservador. Los senadores Carlos García Orjuela, de la U; Javier Cáceres, de Cambio Radical, y Roberto Gerlein, conservador, aunque estaban habilitados para votar, se ausentaron de la sesión.

El debate estuvo colmado de agresiones verbales. En un principio, la Comisión negó cinco de los impedimentos presentados (Cáceres, García, Pérez, Cifuentes y Gerlein) y sólo aceptó los de Eduardo Enríquez Maya, Armando Benedetti y Carlina Rodríguez. Eso le dio una pequeña luz de esperanza a la reforma, ya que así se garantizaba el quórum para su votación.

Entonces los insultos fueron y vinieron. La presencia en el recinto de tres enmascarados que portaban carteles en los que se podía leer: “No al cohecho ni a la reelección. Sí a la ‘silla vacía’”, fue motivo de discordia. Los manifestantes fueron sacados por la policía, lo que generó las protestas de Petro, quien exigió que se les respetara su derecho a expresarse.

Entonces Carlos García la emprendió contra el senador del Polo: “Yo no uso máscaras, como usted seguramente sí lo hizo hace un tiempo”, en una clara referencia a su pasado como miembro del M-19. Petro le respondió con vehemencia: “Nunca he usado máscaras. Quienes sí lo hicieron fueron los militares que me torturaron cuando yo tenía 23 años. Contra ellos me levanté y volvería a hacerlo una y otra vez si fuera necesario”, le dijo.

Petro también protagonizó un ‘encontrón’ con la senadora Daíra Galvis, de Convergencia Ciudadana, quien aunque no pertenece a la Comisión Primera, se presentó a la discusión para radicar una recusación en contra de Elsa Gladys Cifuentes por considerarla impedida debido a que había sido reemplazo temporal de Reginaldo Montes, involucrado en la ‘parapolítica’.


Ante la inesperada ‘jugada’ de Galvis, Petro recordó que la legisladora “fue la abogada de La Gata”. Y Galvis contestó: “He sido abogada de varios empresarios. Para eso estudié. Lástima que cuando yo estaba en la universidad, usted estaba erradamente asesinando en el monte”.

La siguiente discusión corrió por cuenta de Samuel Arrieta y Parmenio Cuéllar, quien afirmó que “hay muchos partidos que se parecen más a asociaciones para delinquir”. Arrieta, presidente de Convergencia Ciudadana, colectividad que tiene a varios de sus miembros involucrados en ‘parapolítica’, refutó diciendo: “Tenga pantalones y diga de frente si se refiere a mi partido”.

Al final, Petro la emprendió también contra el ministro del Interior, Carlos Holguín, de quien dijo estaba allí a pedido del presidente Álvaro Uribe y “para mantener las cuotas del narcotráfico en el Congreso”. Holguín pidió respeto y comparó al senador del Polo con “las gorgonas de la mitología griega”, que “cuando se miren en el espejo, hasta allí llegará su perversidad”.

El último intento por salvar la iniciativa corrió por cuenta del liberal Juan Fernando Cristo, quien le pidió al ministro Holguín hacer lo posible para que Cáceres y García regresaran a votar. Pero no se pudo. La Comisión decidió y Arrieta y Andrade —este último a pesar de ser del Partido Conservador, que había anunciado su respaldo a la iniciativa— sentenciaron su suerte con el “no”.

“No sólo estamos asistiendo al entierro de la reforma política, sino también al de la Comisión Primera”, enfatizó Cristo, mientras que Petro concluyó con una sentencia bíblica: “Todo está consumado”, anunciando además “desobediencia” en las próximas sesiones de la Comisión Primera.

Reacciones

"No hubo voluntad para sacar adelante la reforma y además el Gobierno le dio la estocada final. Dimos la batalla y lamento que esto haya sucedido". Nancy Patricia Gutiérrez, senadora.

"El presidente Uribe quiso mantener las curules del narcotráfico y el paramilitarismo y lo logró. Ahora sigue un profundo proceso de deslegitimación". Gustavo Petro, senador.

"Fue una pelea dura, pero la ganamos y lo importante es que lo hicimos dando la cara. Lo que deploro es la cantidad de adjetivos que nos dijimos hoy". Samuel Arrieta, senador.

Temas relacionados