“Es un manoseo a la Constitución Política de 1991”

Duras críticas del Procurador a reforma a la justicia. Maya Villazón dijo que la iniciativa no resuelve los problemas estructurales.

La reforma a la justicia que pretende impulsar el Gobierno en el Congreso, cuyo borrador fue dado a conocer ya ante las altas cortes y ante el mismo Legislativo, comenzó a generar reacciones en el escenario político e institucional colombiano. Una de esas reacciones corrió por cuenta de uno de los organismos implicado en dicha reforma: la Procuraduría General de la Nación. Según Edgardo Maya Villazón, jefe de esa entidad de control, la propuesta gubernamental es un “manoseo” a la Constitución de 1991 y “no resuelve los problemas estructurales de la justicia”.

En una reunión del miércoles en la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado, Maya Villazón aprovechó para lanzar sus pullas y dijo que tal y como el Ejecutivo ha planteando la reforma, no se ve modificación alguna ni ningún mejoramiento en lo que debe ser realmente el tema de fondo: la descongestión judicial. Por eso, le recomendó al ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, que realice un análisis profundo de los cambios reales que debe plantear el proyecto, más allá del debate sobre el origen de los nombramientos, la cooptación y la ampliación de los períodos para funcionarios como el Fiscal y el mismo Procurador.

El jefe del Ministerio Público recordó que a partir de 1991, la Procuraduría ha sido autónoma y ha mantenido una línea  no gobiernista ni antigobiernista. “Antes de la Carta del 91, la Procuraduría estuvo adscrita por 100 años a la Presidencia”, manifestó, enfatizando en que es totalmente intrascendente el tema del origen o la ampliación de períodos. Para él, los problemas que vive la justicia colombiana en la actualidad son estructurales, siendo el más grave el que tiene que ver con el atraso judicial, ya que no están saliendo las sentencias ni en diez ni en 15 años.

Para el Procurador, algunos  contratiempos  como el que se  presentó con el  Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca, luego de diez años de su funcionamiento, cuando anuló el proceso de conciliación de Dragacol, no se van a resolver con la reforma que propone el Gobierno. “Y puedo demostrar que aquí hay sentencias de 20 años. Además,


Colombia carece de jueces, fiscales y de centros de reclusión. Aquí lo que se ve es que el hobby es manosear la Constitución del 1991”, concluyó.

A las fuertes críticas del Procurador se sumaron también los cuestionamientos de congresistas de la oposición, como el senador liberal Héctor Helí Rojas, quien resumió la reforma a la justicia como una concentración de poderes en la figura del Presidente de la República, sin que se aborde siquiera el espinoso asunto de las inhabilidades: “Lo  que más me preocupa es que los ministros puedan salir de sus cargos a la Corte Constitucional”. Rojas argumentó que otro motivo para oponerse al proyecto es el hecho de que se le quiera quitar a la Corte Suprema la facultad de investigar a los congresistas. “Ojalá que no se pretenda parar los procesos que se están dando por cuenta de la parapolítica”, indicó.

Por su parte, el senador del Polo Democrático Jaime Dussán expresó que sobre  la reforma solo hay anuncios y amenazas. En este sentido, subrayó que la pretensión del Gobierno es castigar a la justicia colombiana por su actuación  en el tema de la parapolítica. “Lo que se quiere impedir es que la Corte Suprema y la Fiscalía investiguen a profundidad a los altos funcionarios del Estado”, anotó.

Y el también senador liberal Juan Manuel Galán coincidió con el Procurador en el sentido de que lo que se requiere es una reforma estructural que pueda solucionar el problema de la congestión en los despachos judiciales. “El tema candente  tiene que ver con la demora en los procesos, pero el Gobierno los está evadiendo”, puntualizó. Según Galán, la reforma ni siquiera menciona qué hacer ante la parálisis que se da por falta de recursos.

Ante la andanada de críticas, que le auguran un camino tortuoso a la reforma en el Legislativo, el presidente del Senado, Hernán Andrade, dijo que el Congreso no se puede precipitar a hundirla y que hay que estudiar los temas que plantea el Gobierno y la posición del Procurador. Lo cierto es que al ministro Fabio Valencia Cossio le espera una tarea ardua si quiere que el proyecto salga adelante en el Capitolio.

 

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