Iglesia clama liberación de secuestrados

El cardenal Pedro Rubiano Sáenz pide al Gobierno dejar las puertas abiertas para un encuentro con la guerrilla de las Farc.

Al finalizar la Semana Mayor, los jerarcas de la Iglesia Católica le pidieron a la guerrilla de las Farc que abandonen las armas y que de una vez por todas se reinserten a la vida civil.

El llamado se dio durante la tradicional procesión que encabezó el cardenal Pedro Rubiano Sáenz. El prelado dijo: “Todos los colombianos les exigimos que dejen en libertad a todas las personas que mantienen secuestradas y que ello sirva como un paso para la construcción de la reconciliación definitiva”.

Monseñor Pedro Rubiano argumentó que el gobierno del presidente Álvaro Uribe debe mantener las puertas abiertas para que se pueda dar un encuentro con los insurgentes, con el objetivo de que entiendan el mal que le hacen al país. A este llamado se sumó el secretario de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Fabián Marulanda, quien expresó que siempre que se puede, la Iglesia reitera ese llamado al diálogo a la guerrilla de las Farc.

Para Marulanda, lo deseable es que los grupos alzados en armas cesen las acciones violentas y así poder caminar hacia la paz.

El secretario de la Conferencia Episcopal Colombiana resaltó que otro mensaje es el perdón de las víctimas. “En Semana Santa siempre procuramos analizar conjuntamente con los feligreses la realidad colombiana, como son las situaciones que lesionan el derecho a la vida y que van contra los derechos individuales de los ciudadanos”, dijo monseñor  Marulanda.

En tono similar, el presidente del Tribunal Nacional Eclesiástico, monseñor Libardo Ramírez Gómez, afirmó que el llamado a los grupos alzados en armas es a que trabajen por Colombia. “Cómo me gustaría ver mejor al Mono Jojoy cuidando una finca que con unas armas atemorizando a la ciudadanía”, dijo.

Ramírez Gómez, quien tuviera que salir de Garzón, Huila, por amenazas contra su vida, indicó que el llamado es a construir, en lugar de destruir. Monseñor Libardo Ramírez añadió que él muchas veces se imagina a una Colombia sin guerrilla, sin odios y sin rencores. Ese —dijo— sería un país en el cual todos trabajarían unidos para una misma causa.

Otro aspecto que se analizó durante esta época, que para muchas personas fue un espacio de verdadera reflexión, es la fe católica, pues si bien se vio a los feligreses participando en los actos religiosos, para el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Fabián Marulanda, es totalmente cierto que el catolicismo ha bajado en el mundo su número de adeptos, debido al mercado de religiones y sectas que se han creado.

Marulanda sostuvo a este diario que el fenómeno de la globalización ha traído el pluralismo religioso y una enorme competencia. “En Colombia están la religiones tradicionales como la luterana, la anglicana, presbiterana, y las pequeñas sectas, que dan la impresión de un mercado religioso, donde cada pastor monta su templo y tiene su feligresía”, anotó el prelado. Para hoy se esperan actos religiosos en los cuales se renueva la fe católica con la resurrección de Cristo y se volverá a pedir por la paz de Colombia y a exigirle a la guerrilla de las Farc la liberación de los secuestrados.

La misa pascual

Como es tradicional, este sábado santo la Iglesia Católica y sus feligreses permanecen en silencio junto al sepulcro del Señor, meditando sobre su pasión y muerte, y esperando en oración y en ayuno la resurrección. Es un día para profundizar en la fe cristiana. Hacia la medianoche se da la bendición del fuego que significa la luz, la vida y la resurrección. Aunque se celebre antes de la medianoche, es la Misa Pascual del Domingo de Resurrección. Los que participan, pueden volver a comulgar en la segunda Misa de Pascua.

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