Los precandidatos y la paz

Colombia vuelve a polarizarse en torno a la posibilidad de diálogos con la guerrilla y un acuerdo humanitario.

El tema de la paz —desde la posibilidad de un acuerdo humanitario, pasando por la ofensiva militar del Estado y por la petición del presidente Uribe y de la Iglesia Católica a las Farc de una muestra de buena voluntad con un cese de hechos violentos— ha vuelto al primer plano de la actualidad nacional.

En momentos en que ya se sienten los hervores de la campaña electoral 2010, El Espectador consultó a ocho precandidatos sobre aspectos específicos: acuerdo humanitario, conflicto armado o amenaza terrorista, rescate armado, ayuda internacional y la figura del Comisionado de Paz. Sergio Fajardo, independiente, se excusó de responder por encontrarse de correría por el país.

Preguntas:

1. En un eventual gobierno suyo, ¿qué tipo de acuerdos humanitarios estaría dispuesto a pactar con los grupos armados al margen de la ley con el fin de humanizar el conflicto? Por ejemplo, sacar a los niños de la guerra o despejar territorio.

2. ¿Reconocería su gobierno la existencia de un conflicto armado en Colombia o insistiría en que lo que hay es una amenaza terrorista?

3. ¿Sería partidario de incrementar los operativos militares de rescate a secuestrados y el llamado cerco humanitario?

4. ¿Invitaría a gobiernos amigos para que apoyen en el tema de la liberación de todos los secuestrados?

5. ¿Revisaría la figura del Comisionado de Paz o la dejaría funcionando tal y como está?

Rafael Pardo, liberal

“Yo sí tendría política de paz”

1. Las normas humanitarias no se pactan, el Estado tiene la obligación de hacerlas cumplir. El cumplimiento de ellas por parte de los ilegales sería condición para acercamientos.

2. Colombia tiene un conflicto armado interno.

3. Las tareas de ubicación de secuestrados se mantendrían e incrementarían. Para rescates, se tendría un preciso protocolo de consulta a superiores y familiares.

4. Sólo si fuere útil, con reglas claras y con la dirección del Gobierno.

5. Es irrelevante. Esa figura puede quitarse o dejarse.

Andrés F. Arias, conservador

“Ni un milímetro al terrorismo”

1. El intercambio sólo sería posible si todos los secuestrados son liberados, si no hay despeje y si los terroristas no vuelven a delinquir.

2. Colombia ha sufrido una amenaza narcoterrorista llena de sadismo y crueldad.

3. El Estado nunca puede renunciar a su obligación de buscar la libertad de los secuestrados. Permitiría un rescate planificado y consultado con la familia. Y estimularía el cerco humanitario.

4. Sólo si es sin ‘show’ mediático y sin exaltación al terrorismo.

5. Con Luis Carlos Restrepo funcionó muy bien.

Marta L. Ramírez, independiente

“El único acuerdo es la entrega de los secuestrados”


1. El único acuerdo humanitario aceptable es la entrega de todos los secuestrados, sin excepción, y que dejen de asesinar, de torturar y de desplazar.

2. Las Farc son un grupo narcoterrorista.

3. El Estado no puede renunciar a su obligación de proteger la vida y la dignidad de todos los colombianos en el lugar donde se encuentren, sofisticando cada vez más nuestra capacidad operacional.

4. Agradecería la ayuda que nos han ofrecido por años y extendería la invitación a que nos acompañen en la lucha contra el narcotráfico y en apoyarnos en el proceso de reparación a las víctimas de la violencia.

5.Habrá mucho que hacer, mucho que medir y mucho que retomar de la gestión de Luis Carlos Restrepo.

Iván Marulanda, liberal

“La paz es un deber del Estado”

1. Pondría en marcha un proceso de acuerdo humanitario para traer a los secuestrados de regreso a casa, sanos y salvos. Es deber de Estado.

2. Hay conflicto armado. Desconocerlo es negarse a resolverlo y condenar a los colombianos a un derramamiento de sangre sin fin.

3. No haría ningún movimiento que pusiera en peligro la integridad de los secuestrados.

4. Preferiría que este proceso lo adelantáramos entre colombianos.

5. La paz es compleja. Requiere equipos humanos y sistemas de trabajo sofisticados y políticos. Me apersonaría de conformarlos y direccionarlos.

Carlos Holguín, conservador

“Las Farc no tienen voluntad de paz”

1. Para que haya acuerdo se necesita de la voluntad de las dos partes. La institucionalidad colombiana la tiene, pero no las Farc. Por tanto, no veo la viabilidad de ese tipo de acuerdos.

2. Se trata de una amenaza terrorista sin ninguna pretensión política distinta a la de ostentar el poder territorial al servicio del narcotráfico.

3. Por supuesto.

4. Los invitaría a no proteger a los secuestradores y a los terroristas en sus territorios.

5. Debe revisarse y analizar si la consigna es negociar o derrotar.

Alfonso Gómez, liberal

“Acuerdo, pero sin despejes ventajosos”

1. Teniendo como prioridad sacar a los niños de la guerra, concibo la posibilidad de un acuerdo humanitario sin ventajoso despeje territorial, y que conduzca a la reinserción de los guerrilleros.

2. El conflicto armado existe, aun cuando no tiene las connotaciones de guerra civil interna.


3. El Estado tiene la obligación de liberar a los secuestrados. Las situaciones concretas determinarán si con acción militar o negociación política.

4. Depende de la coyuntura.

5. Hay que revisar la figura. Yo asumiría personalmente el tema de la paz.

Gustavo Petro, Polo Democrático

“El conflicto debe terminar cuanto antes”

1. Una Fuerza Pública sin mafias internas, depurada de corruptos, respetuosa al máximo del derecho de gentes, es la apuesta primera para humanizar el conflicto.

2. En Colombia existe un conflicto armado que se degrada paulatinamente y provoca que sus protagonistas caigan en el crimen de guerra y de lesa humanidad.

3. En mi gobierno se mantendrá la política de control militar del territorio mediante una política de ofensiva militar permanente, pero ligada a una clara política de paz construida como una profunda democratización de la sociedad y el Estado.

4. Siempre estaré dispuesto a construir espacios internacionales para construir la paz en Colombia. En relación con los secuestrados, nuestra exigencia será su liberación unilateral y sin condiciones.

5. Activaré la Comisión Nacional de Paz como representación de la sociedad. Ella liderará el esfuerzo de concertación para acordar las reformas democráticas que propongo para sacar a Colombia de la guerra.

Fernando Araújo, conservador

“Las Farc no responden a ningún principio ético”

1. No considero posible ni práctico, bajo los valores éticos y morales de la sociedad colombiana, ningún tipo de acuerdos de humanización del conflicto. La única salida que considero es la de la deposición de las armas y la reinserción a la vida civil.

2. Comparto la tesis del Gobierno de que en Colombia no hay un conflicto armado sino una amenaza terrorista.

3. La seguridad es un valor esencial, necesario para vivir en sociedad, y debe basarse en el ejercicio sereno pero eficaz de la autoridad, bajo el marco de la ley y la Constitución.

4. La participación de gobiernos extranjeros para acompañar procesos de liberación de secuestrados ha sido ineficaz y contraproducente. Los hechos han demostrado que sólo es conveniente aceptar una participación humanitaria, discreta y técnica.

5. La figura adecuada para la amenaza que padecemos es la del comisionado para la reinserción de los violentos.

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