Farc buscan espacio político

Anuncio de liberación del cabo Moncayo y carta a Cumbre de las Américas apuntarían a ese objetivo.

La carta a Colombianos por la Paz en la que desisten del despeje para dialogar sobre un acuerdo humanitario, el mensaje a la comunidad Awá de Nariño pidiendo acercamientos tras la masacre de varios de sus miembros, la misiva a la Cumbre de las Américas solicitando la contribución de los mandatarios para la superación del conflicto colombiano, y el anuncio de la liberación unilateral del cabo Pablo Emilio Moncayo después de 11 años de secuestro, son señales de una nueva postura de la guerrilla que, según los analistas, lo que buscan es recuperar el terreno perdido en lo político luego de más de seis años de seguridad democrática.

“Más que un gesto, la liberación de los secuestrados es una obligación, pero queda claro que ellos quieren demostrar algo. Creo que tanto la liberación anunciada como las cartas a los jefes de Estado y a Colombianos por la Paz, son para dar señales de que existen y quieren tomar desarrollos políticos. Su objetivo es decir: estamos presentes, vivos y con iniciativas de paz, aunque no se saben si son reales o no. Si yo fuera Uribe, cogería rápido el cuento con alguna propuesta y mandaría alguna señal”, señaló el ex comisionado de paz Camilo Gómez.

Para el politólogo Alejo Vargas, no cabe duda de que las Farc están intentado “jugar políticamente”, buscando recuperar ese perfil que por algún momento parecía que habían dejado de lado, lo cual “podría leerse en principio positivamente, ya que abre la posibilidad de que haya nuevos vientos y nuevas miradas hacia una negociación”. Sin embargo, Vargas piensa que la carta enviada a la Cumbre de las Américas no tendrá mayor trascendencia, porque allá lo que importa es lo que diga el Gobierno colombiano.

Hay quienes ven como el mayor obstáculo para los acercamientos Gobierno-Farc el tema del cese al fuego. Fue el presidente Uribe quien puso sobre la mesa la necesidad de que la guerrilla abandone sus “actividades terroristas” al menos por cuatro meses. Solicitud negada por las Farc en el comunicado donde se anunció la liberación de Moncayo, argumentando que “militares y paramilitares continúan su ofensiva a lo largo y ancho del territorio nacional”. 

“Si se insiste en que deben hacer un cese al fuego y el Gobierno no da nada a cambio, será muy complicado avanzar en un proceso firme. Teóricamente el balón esta en manos del Ejecutivo”, opinó la politóloga de la Universidad de los Andes Elizabeth Ungar. Ayer, la senadora Piedad Córdoba anunció el inicio de gestiones para lograr el aval del Ejecutivo al proceso de entrega del cabo Moncayo. Mientras tanto, el presidente Uribe hizo un único pronunciamiento: “Que lo liberen cuanto antes, nunca debieron secuestrarlo”, dijo, dejando en claro una vez más que no está dispuesto a ceder en posibles aprovechamientos políticos con la liberación de los plagiados. Algo que, sin duda, buscan las Farc.