Familia Moncayo no pierde la esperanza

Aunque el Presidente excluyó a la senadora Córdoba, ella se reunirá esta semana con el presidente Lula.

Después de la tristeza y la preocupación que invadió a la familia del cabo Pablo Emilio Moncayo al enterarse de que el presidente Álvaro Uribe había autorizado únicamente a la Cruz Roja Internacional y a la Iglesia para mediar en la liberación en curso, este hogar se aferró a la esperanza de las palabras del profesor Moncayo y su esposa María Stella: “Es un golpe fuerte, pero hay algo más poderoso que cualquier decisión: Dios”, le dijeron a sus hijos.

Yuri Tatiana Moncayo, hermana del cabo secuestrado hace más de 11 años por las Farc, contó que en su hogar son muy religiosos y por eso confían en que Dios los ayudará para que el Gobierno y la senadora Piedad Córdoba trabajen juntos. “Creo que es muy importante que tanto el Gobierno como Piedad Córdoba unan esfuerzos para lograr la liberación porque, independientemente del  show mediático, estamos hablando de la vida de mi hermano. Prácticamente los secuestrados son mártires y esa es la prioridad”, afirmó.

Ante el anuncio de Uribe, las palabras del profesor Moncayo fueron sucintas: “Me colocaré un pañuelo blanco en la boca, es una forma también de hablar, es un mensaje a los colombianos y la comunidad internacional; que cada quien lo interprete a su manera”.

En carta con fecha del 16 de abril las Farc  habían sido contundentes: “Anunciamos nuestra decisión de liberar unilateralmente al cabo Pablo Emilio Moncayo y entregarlo personalmente a una comisión encabezada por la senadora Córdoba y el profesor Moncayo una vez se organicen los mecanismos que garanticen la seguridad de la operación”. Y aunque esas condiciones fueron desautorizadas por el Presidente, ni la familia del uniformado ni la senadora Córdoba reducirán sus esfuerzos por la liberación.

La familia Moncayo siguió pintando su casa y adecuado la habitación donde dormirá Pablo Emilio. Doña Stella le preparará sancocho a su hijo y la sorpresa serán los nuevos miembros de la familia: una hermanita, Valentina, de 5 años, y dos sobrinos, Santiago Nicolás, de 7 años, y Alejandro, de un mes de edad.

Asimismo, la senadora liberal prepara un viaje a Brasil esta semana para reunirse con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien le agradecerá su apoyo en la pasada gestión humanitaria y le solicitará nuevamente su colaboración logística en la liberación.

Vale la pena recordar que algo similar ocurrió horas previas a la liberación del ex gobernador del Meta Alan Jara y el ex diputado del Valle del Cauca Sigifredo López, cuando Uribe sacó a Córdoba del operativo después de que el periodista Jorge Enrique Botero, quien participó en la liberación de los uniformados en febrero, denunciara sobrevuelos de la Fuerza Pública en la zona de entrega. Al final Uribe revaluó su decisión, luego de lo cual regresaron los últimos políticos en cautiverio. Hoy el llamado lo hace uno de ellos: “Presidente, así como usted me dijo cuando fui liberado que de corazón había facilitado mi regreso a la libertad, permita que tengamos a Pablo Emilio”, suplicó Alan Jara.