Debate por aplicación de Ley de Bancadas a votación del referendo

Opositores aseguran que la responsabilidad es personal y no colectiva.

La propuesta de aplicar la Ley de Bancadas para obligar a los congresistas a votar la conciliación del proyecto de referendo reeleccionista produjo una tormenta política con fuertes reacciones por parte de algunos legisladores de partidos de oposición e incluso afines al uribismo, quienes consideraron que lo que se intenta hacer es un “disparate jurídico” y una “jugada desesperada” para tratar de salvar la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe.

El martes pasado, en una reunión entre jefes y voceros de los partidos de la coalición uribista —en la que también estuvo el ex senador Rodrigo Rivera—, se habló de apelar a la Ley de Bancadas para obligar a los representantes a la Cámara a votar el referendo. Como se sabe, la iniciativa se encuentra en el limbo desde que la Corte Suprema de Justicia abrió investigación preliminar contra 86 representantes que la votaron en sesiones extras, en diciembre pasado.

Hasta donde se sabe, de los 25 conciliadores de la Cámara, por lo menos 18 han expresado su temor de votar el proyecto con esa investigación en curso, ya que, según argumentan, podrían perder su curul. La idea de los reeleccionistas reunidos en El Nogal es que el artículo 2° de la Ley de Bancadas establece la actuación en grupo y coordinadamente en el interior de los partidos. “Así la decisión ya no sería del individuo, sino del colectivo. Esa es la solución más simple para las amenazas jurídicas de la oposición que no hace sino de hablar de meter a la cárcel a los que voten el referendo”, explicó el represente Roy Barreras, del Partido de la U.

Sin embargo, según el ambiente que se palpa entre la misma coalición, el asunto parece no estar resuelto del todo. Al menos así se lo dejó entrever a El Espectador un representante uribista afín a una segunda reelección quien, pidiendo la reserva de su nombre, aseguró que así le pongan un revólver en la cabeza, no votará el referendo. “No me voy a arriesgar a perder mi investidura o a un proceso que fácilmente me puede costar más de $100 millones en abogados, en momentos en que arranca la campaña electoral”, dijo.

Por su parte, el vocero de Cambio Radical en el Senado, Rodrigo Lara, señaló que los reeleccionistas no pueden utilizar la Ley de Bancadas para obligar a los congresistas a violar la ley y a votar en contra de lo que dicta su conciencia. “Creo que lo que quieren ciertos dirigentes es utilizar a los parlamentarios para después librarlos a su propia suerte, como sucedió con Yidis y Teodolindo. Es aplicar aquella frase de hace algunos años: ‘Vótenme los proyectos antes de que los metan a la cárcel’”, enfatizó Lara.

El representante liberal Carlos Arturo Piedrahíta, miembro de la Comisión de Conciliación, indicó que acudir a la Ley de Bancadas no es viable porque la responsabilidad en materia penal es de tipo personal. “Esa propuesta no les va a servir para nada y va a agravar más la situación porque están volviendo una conducta individual en colectiva. O sea, quieren imponer una irresponsabilidad colectiva induciendo a los congresistas a violar la ley”, enfatizó Piedrahíta, mientras que el senador Héctor Helí Rojas, también liberal, fue más contundente: “Los partidos se van a convertir en asociaciones para delinquir”.