Congreso reclama respeto

Allanamientos a congresistas produjeron una dura respuesta de senadores. Se sienten presionados.

Los allanamientos ordenados por la Corte Suprema de Justicia a las residencias de los senadores conservadores Alirio Villamizar y Juan Manuel Corzo, dentro de la investigación que se adelanta por las denuncias del ex superintendente de Notariado y Registro Manuel Cuello Baute sobre la supuesta entrega de notarías para votar la primera reelección presidencial, generó la ira del Congreso de la república, donde el miércoles varios legisladores arremetieron contra el alto tribunal.

Durante la discusión y votación de la conciliación del referendo reeleccionista, aprobado el miércoles en la noche en la plenaria del Senado (ver página 5), el senador liberal Héctor Helí Rojas advirtió que el Congreso estaba actuando “bajo la presión del Palacio Presidencial y de la Corte Suprema de Justicia”. “La Corte Suprema debe adelantar todas las investigaciones, pero respetando el debido proceso y pidiendo que los allanamientos como los que se hicieron no se hagan el día de las votaciones de proyectos como el del referendo”, dijo Rojas.

El pronunciamiento del senador liberal dio pie para que Nancy Patricia Gutiérrez, de Cambio Radical y quien afronta desde hace más de un año una investigación en la Corte por presuntos nexos con grupos paramilitares, se desahogara. Con lágrimas en los ojos, manifestó que lleva 16 meses viviendo un calvario y dijo que los congresistas están hoy “en las manos de los magistrados auxiliares, quienes son los que indagan y ordenan los allanamientos (...) Los magistrados titulares de la Sala Penal de la Corte rompieron con el privilegio del fuero, que es uno de los fundamentos que le dimos aquí en el Congreso. Yo voté la reforma al Código de Procedimiento Penal, cuando decidimos que no tendríamos doble instancia y que seríamos juzgados directamente por la Sala Penal. Lo hicimos bajo dos preceptos: primero, que son personas de bien, correctas y los mejores juristas del país. Segundo, porque ellos directamente son los que actúan en la investigación y en el juzgamiento. Pero eso no lo respetaron”, enfatizó Gutiérrez.

Para la legisladora, por esa razón, “no tenemos ni rigurosidad ni garantías en el proceso, esa es la realidad a la que se vieron sometidos otros dos senadores. Y yo no quiero que eso siga pasando. Creo que hubo mucha gente en la política vinculada con los paramilitares, pero no tenemos que pagar justos por pecadores”.

La senadora de Cambio Radical reveló una serie de irregularidades en el proceso que se lleva en su contra, como el que se ha escuchado a 36 testigos en 16 meses y que se han violado los términos de la investigación, a pesar de que la Procuraduría pidió inhibitorio, el cual nunca fue respondido por la Corte Suprema. Asimismo, dijo que de la noche a la mañana le apareció un testigo, “un violador de menores, jalador de carros, desmovilizado, y dijo que me vio en un campamento de los paramilitares haciendo polígono”. Y concluyó: “Quizás no debimos haber aprobado la Ley de Justicia y Paz. O quizá debimos haber reglamentado rigurosamente el procedimiento penal para la investigación a los congresistas”.

Gutiérrez pidió a sus colegas determinación y valentía en el trámite del proyecto de referendo reeleccionista: “Votemos. Yo vine a la plenaria, cuando debería estar en la misa de aniversario de mi papá. Dejemos que sea el pueblo el que decida en las urnas. El presidente Uribe no es el único candidato, hay cinco o seis buenos todos, pero el pueblo quiere a Uribe de candidato y que sea el referendo el que lo decida”.

Las duras palabras de Nancy Patricia Gutiérrez fueron respaldadas por legisladores de otras colectividades, como Carlos Ferro, del Partido de la U, quien propuso crear un gran acuerdo para defender el trabajo del Congreso. Incluso, integrantes del opositor Polo Democrático se mostraron de acuerdo en cerrar filas en la defensa del mismo.

Temas relacionados