Registraduría reporta falsedad en inscripciones a cuatro meses de elecciones

Los casos, que son estudiados por la Fiscalía, se registraron en Atlántico y Norte de Santander.

La Registraduría Nacional puso en conocimiento de la Fiscalía las irregularidades detectadas en la reciente inscripción de cédulas realizada en Barranquilla, Soledad, Puerto Colombia y Malambo, en el departamento del Atlántico, y en El Escobal, Norte de Santander.

Según la Dirección de Censo Electoral, de 21.421 folios con la información de los ciudadanos inscritos en los diferentes puntos de votación del Atlántico —entre el 19 de octubre y el 2 de noviembre pasados—, se encontró que en más de 10.000 casos fue imposible hacer el cotejo técnico de las huellas. Asimismo, se identificaron registros de impresiones dactilares que no corresponden a las que se encuentran en la base de datos de la entidad y formularios con números de cédula que no pertenecen al nombre del inscrito.

La Registraduría detectó también otra serie de irregularidades en Norte de Santander, concretamente en 20 formularios diligenciados en un puesto de votación en el municipio de El Escobal, limítrofe con el estado de Táchira (Venezuela). Allí, de 20 formularios revisados, 18 fueron diligenciados sin las formalidades exigidas por la organización electoral y las direcciones suministradas por los ciudadanos no corresponden a los archivos de la entidad.

Además, en nueve de dichos formularios se demostró que se utilizó tinta azul, que no corresponde a la de los huelleros suministrados por la Registraduría.

Según el registrador Carlos Ariel Sánchez, la suplantación es el fraude más recurrente en el proceso electoral del país. “Se presenta en distintas zonas y como no puede atenderse por parte de las comisiones escrutadoras, se decide por la vía judicial en demandas que con frecuencia llegan hasta el Consejo de Estado y traen como consecuencia la anulación de actas de escrutinio tres años después de la elección, con la eventual variación en las curules asignadas”, enfatizó.

Sánchez advirtió que dicha conducta de la suplantación, ya sea de jurados de votación o de electores, se constituye en una causal de falsedad y apocrifidad, porque desvirtúan los verdaderos resultados de las urnas. “La única manera de preservar el principio de la transparencia electoral es la exclusión de la correspondiente mesa, dada la imposibilidad de determinar a favor de quién se depositó el voto irregular, ello en virtud del principio del secreto del sufragio”, concluyó.