El uribismo mantiene el poder

La coalición de gobierno fue la fuerza políticamás votada en los comicios para Congreso.

El Partido de la U y el Partido Conservador fueron los grandes vencedores en unas elecciones de Congreso que estuvieron marcadas por los problemas a la hora de votar y la tardanza en conocer los resultados. Estos dos movimientos que forman parte de la coalición gobiernista, lograban cerca del 50% de las 100 curules que otorga el Senado de la República —sin contar las dos por la circunscripción indígena—.

Todo hace indicar que el péndulo político colombiano se mantiene a la derecha, o así al menos se demuestra en estas elecciones legislativas. A pesar de que el presidente Álvaro Uribe Vélez no pudo aspirar a una segunda reelección, a juicio de algunos analistas es el gran ganador de esta contienda, pues las colectividades que lo apoyaron se convirtieron en las más fuertes del país.

A todas luces, la estrategia del Partido de la U de reforzar en los electores la idea de que este es el movimiento del Primer Mandatario dio sus frutos, pues como hace cuatro años, en esta ocasión se convirtió en la fuerza más importante en el Congreso. Esto, a pesar de que la Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió que 13 de sus candidatos tenían algún tipo de nexo con grupos ilegales.

Entre tanto, el Partido Liberal se mantenía como la tercera fuerza política, bordeando las 18 curules, casi la misma cifra que obtuvo en las pasadas elecciones del Senado.

Como se preveía, el naciente Partido de Integración Nacional (PIN) fue la sorpresa de la jornada, al obtener cifras que le permitirán tener unos 8 senadores. Sobre esta colectividad llovieron fuertes críticas al convertirse en el partido que acogió a muchos de los aspirantes de ADN, partido al que el Consejo Nacional Electoral le retiró la personería jurídica al comprobar que fue creado con la influencia y participación en cuerpo ajeno de políticos encarcelados. Según la Misión de Observación Electoral (MOE), esta colectividad les dio el aval a 19 candidatos vinculados de alguna manera con grupos ilegales.

“En Córdoba quien no vote por el PIN se le da balín”, conceptuó hace poco sobre este movimiento el candidato presidencial del Polo, Gustavo Petro.

A propósito del Polo Democrático, algunos analistas advirtieron que la gestión del alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, fue uno de los hechos que menoscabó el respaldo a una colectividad que hace cuatro años alcanzó cerca del 10% de la representación en el Legislativo y que en estos comicios redujo su participación a cifras un poco superiores al 7%. Un índice similar mantenía Cambio Radical, que en los boletines de la Registraduría siempre estuvo con una votación entre el 7 y el 9%, menor a la obtenida cuatro años atrás cuando fue del 14%.

Entre las fuerzas minoritarias, el Partido Verde era el que contaba con mayor respaldo, pues se acercaba a sumar cuatro curules en el Senado y la ex concejal de Bogotá Gilma Jiménez, una de las principales electoras del país; el Movimiento Mira se ubicaba en dos curules, mientras que Compromiso Ciudadano por Colombia —del candidato presidencial Sergio Fajardo— se debatía entre alcanzar por lo menos un senador

Con esta perspectiva, la conformación del Senado para el período 2010-2014 tendrá poca renovación respecto de las fuerzas que lo conforman.

Los representantes

En la Cámara de Representantes el uribismo refrendó sus mayorías. El conservatismo, con 47 curules, y el Partido de la U, con 44, representan una fuerza que, en caso de aliarse, inclinarán cualquier votación a su favor.

Por su parte, los liberales serán la tercera fuerza con 31 representantes. Aun si lograrán unirse a los 15 representantes que Cambio Radical eligió para 2010-2014, no representan mayor peligro para la coalición uribista.

 El gran perdedor, sin ninguna duda, fue el Polo. Sólo consiguió cuatro escaños para el siguiente período legislativo, de los cuales el 75% los consiguió en la capital. El pulso, ahora, será por la Presidencia de la República.

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