Conservador y la U chocan

El paso de Carlos Rodado a la campaña de Santos prendió la alarmas.

“El uribismo nos ataca sobre la base de sonsacarnos a nuestras figuras”. Con esa frase, el ex ministro del Interior Carlos Holguín Sardi resume el escándalo que se formó esta semana en las toldas azules con el ingreso del ex embajador de España, el emblemático conservador Carlos Rodado Noriega, a las filas del Partido de la U, más exactamente para apoyar la candidatura presidencial de Juan Manuel Santos, el más fuerte contendor de Noemí Sanín, según las recientes encuestas.

Pese a la llave que formaron los partidos de la U y  Conservador durante el mandato del presidente Álvaro Uribe, Holguín Sardi asegura que su colectividad apoyó el gobierno con la claridad de seguir siendo conservadores, no uribistas, y no dudó en calificar la invitación de Santos a Rodado como una falta de respeto. “Es una agresión y (Santos) no debería hacer eso, sino más bien jugar limpio con quienes durante tanto tiempo hemos respetado en forma tan firme al gobierno”, agregó el ex ministro.

Esa es la razón para que Holguín Sardi defienda la medida tomada por el presidente de la Colectividad, Fernando Araújo, quien expidió la resolución 009 de 2010 con el objetivo de castigar a aquellos militantes del partido que hayan sido elegidos a un cargo de representación popular como congresistas, diputados, alcaldes, gobernadores, concejales, si no se acogen a la decisión de la colectividad, en este caso de respaldar la candidatura de la ganadora de la consulta, Noemí Sanín.

Y aunque suene a regla coercitiva, para Holguín: “Es lo menos que podemos hacer para afianzar la unidad en el momento que está viviendo el partido. Esperamos que no se sigan ‘rodando’”.

El protagonista de la tormenta política, Carlos Rodado, fue el primero en aclarar  que ha sido, es y será conservador de principios, no de conveniencias. “No he ingresado al Partido de la U, sino a la campaña multipartidista de Juan Manuel Santos. Lamento que en un acto de desesperación no se acuda al convencimiento, sino a la coerción y a la amenaza”, dijo.

Precisamente el congresista Santiago Castro estuvo de acuerdo con Rodado en que la medida de Araújo obligará a algunos congresistas a quedarse con Noemí no de corazón, sino por miedo a una sanción. Por eso le aconsejó a la aspirante presidencial, “buscar que los conservadores estén de corazón con ella y se vean seducidos por sus argumentos y programas”.

No sólo eso, Castro —quien apoyó la candidatura de Andrés Felipe Arias— aseguró que no ha visto ánimo de división en las filas de su partido, pero hizo una salvedad: “Eso sí, la unidad depende de las reuniones que tengamos después de Semana Santa con Noemí Sanín. Por otro lado, estamos en campaña presidencial, la U está en su juego, todos están en su juego y eso es normal. Por ejemplo, si viene gente independiente o de otros partidos a apoyarnos, bienvenidos. No nos estamos reuniendo con delincuentes ni a escondidas. Heriberto Sanabria (representante) y yo nos reunimos ayer con Santos. No hubo presiones, él nos dijo que tenía expectativas de poder contar en el futuro con el respaldo conservador”.

Y lejos de calmarse los ánimos, se acentúa el temor de que el caso de Rodado sea apenas el comienzo de una “tronera” de figuras, tal como lo advirtió el senador Ómar Yepes Alzate, quien prendió las alarmas en las toldas azules para evitar el abandono de otros militantes. El llamado del ex presidente de la Cámara Óscar Arboleda es a que las reglas de juego sean de obligatorio cumplimiento.

En medio de tan variadas opiniones hasta intervino el ex presidente conservador Andrés Pastrana, quien invitó a quienes no creen en el partido a que se retiren. “El doctor Rodado puede renunciar al partido si él no cree  en el partido, sus estatutos, su consulta, y como independiente apoyar al campaña del doctor Santos, pero como conservador no puede estar actuando en una campaña distinta. La comisión de ética estará sacando una carta que enviará al doctor Rodado y él podrá decir si regresa al Partido Conservador o renuncia. Hasta el doctor Arias ha sido generoso”.

Y cuando los seguidores de Sanín daban por sentado que Andrés Felipe Arias le endosaría sus votos a la candidata, el ex ministro de Agricultura expidió dos confusos comunicados. En el primero decía: “solicito a todos los parlamentarios que me acompañaron en el proceso electoral de la consulta que acompañen a la doctora Noemí Sanín Posada en su campaña a la Presidencia de la República”.

En una segunda comunicación Arias omitió cualquier mención a la aspirante presidencial y si bien se comprometió a respetar el resultado de la consulta, invocó la defensa de las tesis con las cuales el presidente Uribe “transformó a Colombia”: seguridad democrática, confianza inversionista y cohesión social.