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hace 3 horas

Obama, el gran vencedor

El senador por Illinois, Barack Obama, ya tiene en sus manos el triunfo. Será el rival de John McCain. Aunque el candidato negro ha conquistado a los estadounidenses, le falta un voto: el de Hillary Clinton.

Las primarias demócratas terminaron. Y aunque Barack Obama tiene la nominación presidencial en su bolsillo desde hace varias semanas, prefiere mantener la calma. Es un hombre prudente. Y muy inteligente. Sabe que aunque ya tiene asegurado gran parte del voto estadounidense, le falta el principal.

 El que puede asegurarle un lugar en la historia americana y unos años en la Casa Blanca: Obama quiere –y necesita– que Hillary lo reconozca como vencedor. Eso le daría el impulso que le hace falta para ganarle a su rival republicano, John McCain.

Según la cadena de televisión CNN, desde hace varios días Hillary reconoció en el interior de su campaña y en el seno de su familia, su derrota. Sin embargo, esperará hasta última hora para anunciar su retiro. En su partido lo niegan. Dicen que ella seguirá hasta la convención del partido en agosto.

Pero declaraciones como la de su esposo, el ex presidente Bill Clinton, en las que asegura que “ya estamos al final de la campaña. Podemos estar hablando del último día”, desataron  una guerra de rumores.

Drudge Report, el blog político más influyente de los Estados Unidos, habló sobre un posible acuerdo en el que Obama le ayudaría a Hillary a pagar buena parte de los 20 millones de dólares en pasivos que hasta hoy acumula su campaña. También se dijo que le ofrecería un ministerio o un cargo importante para que saque adelante la reforma de salud, el fuerte de la ex primera dama.

Para algunos superdelegados del partido, que hasta el momento han permanecido neutrales, Obama necesita darle a Hillary una salida digna y respetuosa que por un lado, sane las heridas de una campaña larga y desgastante, y por el otro, le permita acceder al voto obrero, a las mujeres blancas y a los hispanos. Todos estos grupos hasta ahora le han resultado esquivos al candidato negro y le fueron fieles a Hillary Clinton de comienzo a fin.

Lo único cierto es que el largo retiro de Hillary sólo complica las cosas al partido demócrata. El propio ex presidente Jimmy Carter le sugirió a la ex primera dama retirarse de la campaña. “No le veo futuro, y esto sólo perjudica la conquista de la Casa Blanca”, aseguró recientemente.

Por eso, la primera tarea de Obama será empezar por casa: unificar a los demócratas. Quienes conocen al senador por Illinois, aseguran que si algo sabe Obama es conciliar y llegar a acuerdos. Michael Froman, un compañero suyo de la escuela de derecho de la Universidad de Harvard, cuenta que Obama fue elegido presidente del prestigioso Harvard Law Review en 1990 –el primer afroamericano en ocupar esa posición– gracias a su capacidad para ganarse a los conservadores.

 “Al final de la elección era Barack contra un tipo llamado David Goldberg”, recordó Froman en la revista Time. “Aunque había una mayoría liberal, el número de conservadores era necesario para la mayoría. Barack terminó convenciéndolos de que él tendría en cuenta sus intereses y ganó la elección”. Años después, Barack Obama tendrá que demostrar de nuevo esas dotes.

Pero el tiempo apremia y los acuerdos deben llegar rápido. Eso piensa Donna Brazile, directora de la campaña de Al Gore en 2004, una persona que sabe como pocos que la verdadera batalla será de cara al otoño: “John McCain nos lleva ya 2 meses de ventaja”, dijo Brazile en un foro de la cadena CNN. Es cierto. La maquinaria republicana ha estado observando atentamente la contienda demócrata, cada debate, cada enfrentamiento… y ha tomado atenta nota. La primera línea de ataque ya se ha empezado a observar en los intercambios preliminares es la falta de experiencia de Obama, quien apenas empieza su cuarto año en el Senado.

Muchos le critican no haber demostrado rasgos de un liderazgo  firme, además de no tener un conocimiento profundo de temas relacionados con la seguridad nacional. “La inexperiencia y la ingenuidad de Barack Obama quedan demostradas cuando dice que se va a sentar a negociar directamente con Hugo Chávez, Raúl Castro o Ahmadinejad”, dice repetidamente el republicano John McCain. “Obama no entiende las repercusiones de dicho encuentro”.

Dicen que los republicanos ya tienen armada toda una estrategia para continuar en la Casa Blanca. A pesar de la mala gestión de George W. Bush, lo cierto es que los republicanos saben que competir con el fenómeno Obama no será fácil.

Fue el candidato negro quien hizo que 2,8 millones de nuevos votantes se interesaran en una campaña presidencial que hasta hace cuatro años era aburrida y predecible. Fue él quien hizo que hombres blancos y millonarios se unieran en torno a su programa.

“Se acabó  eso de creer que los blancos no pueden votar por un negro, que los ricos no pueden votar por un demócrata, que los pobres no votan... Ésa no es la América en la que creemos”, manifestó Obama. “Esto no es una batalla entre blancos y


negros, entre hombres y mujeres, entre jóvenes y viejos, entre azules y rojos (los colores demócrata y republicano, respectivamente). Esto es una batalla entre el pasado y el futuro”, ha dicho.

Muchos republicanos han acusado a Obama de ser musulmán (asumiendo que eso fuera algo malo), que es el candidato de Hamas, que no prestó servicio militar, que es el miembro más liberal del Senado, y que está en contra de la raza blanca. Otros han ido más allá. Le han cambiado el nombre por “Barack Osama”, en referencia al terrorista Osama Bin Laden.

 Pero él les explica, con la paciencia que lo caracteriza, que su apellido es Obama. Uno de los nombres más buscados hoy en día en Google y un súper éxito en ventas en libros, videos y todo tipo de productos. Fue gracias a su autobiografía, que salió recientemente al mercado, que Obama se convirtió en millonario.

Definitivamente, el viento sopla a su favor. Con la elección de su fórmula vicepresidencial, Obama tiene la oportunidad de contrarrestar algunas de las debilidades que sus rivales piensan aprovechar. Obviamente está el llamado Dream Ticket  “Voto de los sueños” en el que Hillary acompañaría a Obama como vicepresidenta.

Es mucho lo que se he especulado al respecto y, aunque se ha dicho que el presidente Clinton ha estado haciendo lobby para que su esposa reciba esa posición, es difícil imaginarse a Hillary aceptando.

Tampoco se sabe qué tan cómodo se sienta Obama con ella como su fórmula. Lo decía irónicamente Bill Maher, el cómico de HBO: “Lo último que quiere Barack es a Bill Clinton sin nada que hacer en la Casa Blanca”.

Otros que suenan como potenciales fórmulas vicepresidenciales son el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, el ex senador Bill Bradley, el senador Jim Webb, el ex general Wesley Clark y el gobernador de Iowa, Tom Vilsack. Y hasta se ha hablado de un republicano. En páginas de internet, dedicadas al cubrimiento de las elecciones, se ha comentado que Obama podría ofrecerle la Vicepresidencia al ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giulliani.

Irak es otro punto fuerte que late duro en el corazón de los americanos y aunque Obama no era senador cuando se votó la guerra, sí es de los pocos miembros del órgano legislativo que puede alardear de haberse opuesto a la invasión desde el comienzo. Ya en su sexto año y con mas de 4.000 soldados muertos, dos de cada tres estadounidenses quieren el fin de la guerra y las tropas de vuelta a casa. Y esa es una promesa central de Obama.

La financiación de su campaña –principalmente en internet– ha sido una de sus mayores fortalezas. Obama ha conseguido $272 millones de dólares hasta la fecha, casi tres veces más que su rival John McCain. A su campaña han contribuido en total un millón y medio de personas, con una donación promedio de $91 dólares, lo cual refleja lo exitoso que ha sido Obama atrayendo nuevos votantes e involucrándolos en el proceso político.

Este mismo factor ha hecho que Obama se constituya también como un candidato que puede ampliar el mapa electoral para los demócratas. Ahora el partido considera factible llevarse estados como Ohio, Colorado, Indiana y Nuevo México, considerados normalmente como bastiones republicanos.

Joe Klein, columnista de Time, describe a Obama como el tipo  de afro americano que tiene el poder mágico sobre la imaginación de los americanos, porque trasciende los estereotipos raciales de siempre, como sucede con Michael Jordan,


Tiger Woods, Oprah Winfrey y Collin Powell. En últimas, Barack Obama es un rostro fresco en un país agotado tras ocho años de una administración, que a juicio del 78% de los americanos, ha hecho una pésima labor.

El camino al triunfo

Julio 27, 2004

Presenta la candidatura oficial de John Kerry en la Convención Nacional Demócrata, en Boston. Se convierte en una figura política naciente con un discurso sobre la unión civil en los Estados Unidos.

Abril, 2005

La revista ‘Time’ lo incluye en la lista de las cien personas más influyentes del mundo. “Uno de los políticos más importantes de EE.UU.”, escribe la publicación, divisando su nominación presidencial.

Febrero 10, 2007

Obama lanza su nominación criticando la guerra de Irak. “América, es hora de que nuestros soldados regresen a casa”, anuncia el nuevo candidato demócrata.

Febrero 5, 2008

Sorprende al mundo logrando un empate técnico con Clinton (favorita según encuestas) en el “Supermartes”. Después gana en 11 primarias seguidas.

Mayo 15, 2008

Recibe el apoyo del ex candidato demócrata John Edwards, convirtiéndose ante la opinión pública como el más opcionado para ganar la nominación oficial del Partido. También se le unen 9 superdelegados.

Mayo 30, 2008

Obama anuncia el retiro de la Iglesia de la Trinidad de Cristo, luego de las declaraciones del Reverendo Jeremiah Wright y luego de lasa del reverendo Michael Pfleger. Obama sube en las encuestas.


Su carácter

Obama es carismático. En las encuestas se revela como un personaje franco y confiable. En sus discursos, su oratoria es fresca, emocional e inteligente.

Su base electoral

Como muy pocos, Obama hará que una nueva oleada de votantes jóvenes y escépticos salgan a las urnas. Además, en todas las encuestas se lleva el voto negro y el independiente.

Su programa

Los republicanos dejaron de lado la política social, para dedicarse a la seguridad. Su programa de salud y educación es reconocido por su solidez y viabilidad.

Su imagen

En encuestas, la mayoría de votantes afirma que el país no está bien. Obama ha logrado posicionarse como un candidato que quiere revolucionar la política tradicional.

Su trayectoria

Durante su paso por el Senado fue un congresista moderado y conciliador. Es joven y no hay denuncias que pongan sus valores entredicho.

Su inexperiencia

Obama sólo estuvo dos años en Washington como senador. Muchos se preguntan si realmente entiende la dinámica de gobernar a Estados Unidos.

Sus maestros

Quiso enarbolar un discurso basado en el liberalismo y los valores cristianos. Pero los discursos extremistas de su maestro espiritual, el reverendo Wright, lo dejaron fuera de base.

 Sus postergaciones

No posee un plan coherente de seguridad doméstica, así como una agenda económica creíble. Dos temas de primer orden para el electorado.

Sus desencuentros

Muchos demócratas de raza   blanca y clase media, entre ellos  mujeres y campesinos, votaron en las primarias por Clinton. Ahora, sin ella, su intención de voto es republicana.

Sus raíces

Su origen musulmán ha sido utilizado por sus contendores para manipular a un electorado que aún vive con miedo frente a la amenaza terrorista.

En cifras

182.000 copias de su libro “La audacia de la esperanza” fueron vendidas por Barack Obama recientemente.  Hoy en día es un best-seller.