La hora de Valencia

El ministro del Interior y de Justicia Fabio Valencia Cossio presentó el paquete de proyectos que llevará el Gobierno al Congreso.

Otra vez la moción de censura

Al Gobierno no lo deja de mortificar la modificación que hizo el congresista conservador Eduardo Enríquez Maya, según la cual, ahora a los ministros, superintendentes y directores de departamentos administrativos se les puede aplicar la moción de censura (renuncia forzosa) con sólo escucharlos en una de las Cámaras del Congreso de la República.

Hasta 2007 estos funcionarios gozaban del beneficio de rendir cuentas tanto en Cámara como en Senado. Hoy el Gobierno se niega aceptar el cambio como la última palabra y por medio de la comisión de ajuste constitucional espera “volver a equilibrar el debate de control político”.

“Esa es una inquietud del Gobierno, para el que  la moción de censura amerita un reestudio porque necesita peso y contrapeso. Como quedó establecido, desequilibra mucho el control político”, explicó el ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio.

El propósito, según el Ministro, es volver al esquema de la Constitución de 1991, establecer unas mayorías que permitan que la moción de censura pueda ser aplicada pero con más equidad. “Eso como voluntad política sí lo tenemos, pero no sabemos la forma como se haría”.

Lo cierto es que de acuerdo con un sondeo que hizo El Espectador, la medida tiene poca acogida en el Legislativo. Hernán Andrade, presidente del Senado, fue el primero en augurarle mala suerte al eventual trámite.

 Efraín Cepeda, presidente del Partido Conservador, que impulsó la modificación, también se mostró escéptico, “hoy creo que no hay suficiente espacio para tramitar ese acto legislativo en el Congreso”.

Carlos García Orjuela, del Partido Social de Unidad, subrayó que lo que se requiere es una mayor eficacia en el control político, debido a que los funcionarios se burlan de ese mecanismo, hasta el punto en que se convirtió en un saludo a la bandera.

El Espectador le consultó de la misma manera a los partidos de oposición, quienes se mostraron en desacuerdo con una reforma a la moción de censura.

El senador liberal Camilo Sánchez recordó que el Legislativo y el Ejecutivo son dos ramas de poder diferentes y que los senadores ya se pronunciaron reformando el control en la legislatura pasada.

La vocera Cecilia López del mismo partido aseguró que la actitud del Gobierno era de esperarse y dijo que se trata de un simple pataleo, porque no le conviene que sus ministros salgan por malos.

Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático Alternativo, estuvo de acuerdo en que el presidente Álvaro Uribe Vélez se estaba demorando en proponer la modificación de ese mecanismo. Está convencido de que será  muy difícil cambiar las reglas de juego. “Quiero decirle que estamos preparando unos debates en contra del ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias por el tema de Carimagua y al ministro de Protección Social por el desorden presentado en la famosa planilla única (Pila)”.

A eso el senador Jesús Bernal Amorocho, agregó: “Nosotros creemos que este mecanismo le da mayor autonomía y menos manipulación por parte del Ejecutivo a los parlamentarios para que no voten la moción”.