Inquietud por la economía

Al presidente Uribe le preocupa que las tasas de interés desmotiven consumos y encarezcan producción.

Contra todos los pronósticos, el discurso del presidente Álvaro Uribe cambió. De un tiempo a la fecha el mandatario pasó de frecuentes alusiones a su lucha contra la guerrilla a un manifiesto sobre  las preocupaciones económicas del país, tendencia que terminó consolidándose con su discurso de instalación del Congreso, el 20 de julio. 

Dicho giro no solo coincide con  las inquietudes  de los empresarios y gremios sobre  el rumbo de la economía del país, sino que se aproxima también a los análisis de quienes dicen que después de cierta consolidación de la seguridad comienzan a aflorar necesidades cuya atención antes no parecía tan prioritaria. El lunes, el gobierno anunció cuáles serán los sectores donde se harán los recortes por $1,5 billones en gastos e inversión.

Uribe manifestó que prefiere el recorte en el gasto, que un ajuste tributario, para mantener la confianza inversionista, que debe llegar al 25% del PIB. En este sentido presentará al Congreso un proyecto para ordenar y reducir los tributos departamentales, sin afectar los ingresos.

En el tema fiscal se ha llamado la atención sobre lo que analistas económicos califican como excesos. Es el caso de la reducción al 15% del impuesto de renta para empresas que se ubiquen en las zonas francas, aunque el Gobierno sostiene que este tipo de incentivos se mantendrán como estímulos a la inversión. Para el senador Jorge Guevara, del Polo


Democrático, “queda claro que los colombianos de menores recursos seguirán metiéndose la mano al bolsillo, mientras los empresarios gozarán de estímulos, bajo el pretexto de mantener la seguridad jurídica a inversionistas”.

 Andrés Escobar, subdirector de Planeación Nacional, dijo que “todos los sectores participaron, tratando de afectar lo menos posible los programas sociales, de defensa y de infraestructura. También se congeló la nómina oficial”. Al finalizar este año, la proyección es que el déficit pase del 3,3% del PIB al 3,1%.

Si bien los analistas reconocen el esfuerzo en reducción, lo consideran insuficiente. Mauricio Cárdenas, director de Fedesarrollo, planteó que el programa de Familias en Acción se podría recortar en $1 billón si Colombia mejora la situación fiscal o si se consigue el grado de inversión, tareas que adelantan  esta semana en Nueva York el ministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga y la directora de Planeación Carolina Rentería. La calificación también fue destacada por el Presidente como uno de los objetivos.

Pero los temas que más inquietan son la desaceleración de la economía y la inflación, relacionadas con las tasas de interés. El Presidente pide reducción para no afectar la producción y el consumo, “nos preocupa que las tasas de interés desmotiven consumos y encarezcan producción”. Pero el Banco de la República está en la encrucijada de todos los bancos centrales del mundo.

Las consideraciones son: aumentar tasas y controlar la inflación o mantenerlas para no desacelerar más la economía. Aunque analistas como Cárdenas han dicho que el Banco en Colombia fue el primero en Latinoamérica en comenzar los aumentos y que sus efectos se continuarán sintiendo en la economía. Además, los ajustes en consumo se darán por sí solos, resultados de la inflación. El crecimiento de la demanda agregada cayó de 10 a 8% entre el primero y el segundo trimestre de este año. Y el crecimiento del consumo fue de 4% el primer semestre.

Para desatrasar la infraestructura, factor que Uribe calificó de prioritario en competitividad, analistas como Mauricio Rodríguez, rector del Cesa, ha dicho que se debe mejorar el modelo de concesiones, que en la primera generación le ha costado a la Nación cuantiosos recursos por demandas. Incluso, en un escenario de recortes, el Gobierno tiene una reserva de $370 mil millones para atender sentencias y laudos en contra del Instituto Nacional de Contratación INCO y del Instituto Nacional del Vías, Invías.

En este sentido Uribe manifestó en su discurso que se preparan nuevas concesiones en la denominada Ruta del Sol, entre Bogotá y Santa Marta y en la ruta Medellín-Turbo, que buscan mejorar la infraestructura entre las zonas de producción y las costas. Con mejoras en los modelos de concesión se busca que la Nación tenga que poner menos recursos y que los privados hagan las inversiones. El tema tiene riesgos, porque varias de las obras con este modelo han resultado en costosos pleitos para la Nación.

En el tema de combustibles, el Presidente mantuvo la apuesta del país en exploración petrolera, “este año terminaremos con más de 100 pozos en exploración y con los pequeños descubrimientos, la autosuficiencia del país se extendió hasta 2016”. Sobre los precios, Uribe manifestó que se mantendrán los subsidios, que este año costarán $5 billones, provenientes de las exportaciones de Ecopetrol.

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