Un mundo por la libertad

Miles de personas en 62 ciudades del planeta  se unieron alrededor de la música  en un acto mundial por los secuestrados colombianos.

El trío por la liberación

Luces amarillas, azules y rojas iluminaban el escenario desde muy temprano. Una pancarta enorme con la bandera de Colombia y las palabras “libertad y paz” adornaba la tarima improvisada que se construyó justo atrás de la Torre Eiffel, en la gran plaza de Trocadero en París.

La llegada de los cantantes Juanes, Miguel Bosé y de Íngrid Betancourt agarrados de la mano emocionó a los miles de espectadores, quienes por más de 15 minutos gritaron al unísono “Viva Colombia, viva la libertad”. “Hace 20 días estaba en la selva en un rincón apartado. Qué me iba a imaginar que hoy estaría aquí con ustedes. Hoy es un día de fraternidad entre colombianos. Es esa unión la que mueve nuestros corazones y es por amor que hemos sobrevivido”, aseguró.

Betancourt resaltó la importancia de las demás marchas en Colombia y el mundo, y  exhortó a la lucha por los demás secuestrados. “Queremos gritar hoy libertad por ellos, libertad por todos mis compañeros”.

Minutos después,  Juanes agarró el micrófono y se robó el show. Su primera canción, Sueños, se la dedicó a Íngrid, porque él mismo se enteró que la cantaba en cautiverio. Vestida de blanco, junto a su hermana Astrid, Íngrid no le quitó la mirada a Juanes por un segundo.

Luego llegaron sus hijos, Melanie y Lorenzo, quienes, invitados por Juanes a cantar frente al micrófono, le susurraron a su madre la letra de la canción Camisa Negra.

El cantante español Miguel Bosé parecía un colombiano más. Estrechando con un fuerte abrazo a Juanes demostró su compromiso frente a Colombia e insultó amablemente a quienes hoy no apoyan la causa por la paz. “A través de los años he creído que con mi música se puede hacer algo para acabar la guerra en el mundo, en todos mis álbumes hay canciones que tienen que ver con el tema de la guerra, del conflicto. De una putísima vez unamos nuestras voces para que se oigan”.

Juntos demostraron que la libertad no tiene precio y que el combate por los demás secuestrados es responsabilidad de todos.

La Gran Manzana: un solo clamor

No fue un domingo cualquiera para los cerca de 150 mil colombianos que se juntaron en una enorme mancha blanca en la Gran Manzana para celebrar la Independencia colombiana.


Esta vez la cita tenía un sabor diferente: estaba cargada de esperanza. La alegría por el rescate de Íngrid Betancourt, los tres contratistas norteamericanos y los once policías se sentía aún en el ambiente, como si la noticia acabase de llegar. Miles de banderas tricolores y camisas blancas con la estampa de Íngrid y los recién liberados inundaron el Flushing Meadows Park de Queens, lugar por excelencia donde los colombianos celebran desde hace 15 años el 20 de Julio.

Este caluroso día de verano comenzó con las palabras de esperanza de Taliana Vargas, Virreina Universal de la Belleza. Luego, inició la santa misa liderada por el popular Padre Chucho quien, augurando lo que se escucharía durante el todo día, dijo: “No más al secuestro, es tiempo de liberar a todos los cautivos ¡Los queremos libres ya!”.

Pero quien con mayor fuerza manifestó este deseo nacional durante la oración de los fieles fue Diana Jara, hermana del ex gobernador del Meta Alan Jara, quien este 15 de julio cumplió siete años en cautiverio. “La celebración de la Independencia colombiana no debe ser sólo fiesta y baile, debe ser un grito fuerte y claro contra las Farc para que liberen a los más de 700 secuestrados que tienen en su poder”.

Mirta Monterrosa, presidenta del Centro Cívico Colombiano en Nueva York, y artífice de esta gran fiesta, aseguró que este domingo se demostró que no importa en qué lugar del mundo estemos todos los colombianos, sea Nueva York, Leticia o París, todos tenemos el mismo clamor: la liberación de todos y cada uno de los secuestrados”.

Y como llevando el mensaje de esperanza a todos los rincones de Colombia, cientos de palomas volaron en libertad, mientras las palabras pregrabadas del presidente Álvaro Uribe Vélez, en las que dijo sentirse orgulloso de ser colombiano, desataron la euforia popular de todos los presentes. De ahí, sólo fiesta, alegría y jolgorio mientras el público gozó con la orquesta Guepajé, la agrupación Palenque, el Ballet de Tambores Latinos y la participación del ex Bacilo Jorge Villamizar.

España: unida por los que faltan

María Fernández, una cartagenera que hace ocho  años vive en Madrid, vestida con una túnica multicolor y un sombrero vueltiao que la protegía del sol, fue una de las primeras personas en llegar a la Plaza Mayor: “Vine con amigos y el calor no me importa, estamos felices de estar aquí celebrando el Día de la Independencia y el rescate de los secuestrados mientras recordamos a los que faltan”.


Junto con María, miles de compatriotas de todas las edades y procedencias colmaron la emblemática plaza madrileña que, como nunca antes, se vistió completamente con los colores del tricolor nacional.

Sin desfallecer un segundo, los colombianos en Madrid se hicieron sentir y unidos en una sola voz, al grito de “libérenlos ya” y “no más secuestros”, clamaron por el fin de esta atrocidad.

Paula, una universitaria antioqueña, que lucía una camiseta blanca en la que se leía “No más Farc”, fue una de las más entusiastas, “todo lo que sea por ayudar a nuestro país hay que hacerlo, que los secuestrados sepan que no están solos, así estemos donde estemos”.

Tras los actos iniciales, comenzó el concierto “Música para la Convivencia” que contó con la actuación de Puerto Candelaria, Chocquibtown y Peter Manjarrés, entre otros. El momento más esperado llegó con la presentación de Alfredo Gutiérrez. Al cierre, un sonoro aplauso cerró siete horas de intensa actividad, con un “¡Viva Colombia!”.

Movilización con  todos los acentos

Podían no mover las caderas como Shakira, ni tener la singular voz de Juanes, pero con todo el aliento que pudieron, una masa blanca, uniforme, reunida en la plaza de San Martín, en la capital argentina, coreó con una diversidad de voces el Himno Nacional colombiano.

Eran las diez de la mañana y barranquilleros, caleños, manizaleños, antioqueños, bogotanos, entre otros, se daban cita para unirse al clamor que unas horas antes comenzaba en Francia.

Los acentos no eran sólo colombianos. Unos cuantos mexicanos, peruanos y argentinos se unieron. Se celebraba el Día del Amigo en Argentina, y en el mundo se conmemoraba  la Independencia de Colombia y se pedía por la libertad de todos los secuestrados.

“Libérenlos ya”, fue el grito de las más de 300 personas que en Buenos Aires marcharon. En la ciudad de Córdoba, donde existe también una notable colonia colombiana, otro tanto se reunía para hacerse escuchar.

“El mundo entero está pidiendo el fin del secuestro”, dijo Sergio Galvis, organizador del evento en la capital argentina.

La marcha los llevó hasta el museo del Antiguo Hotel de Inmigrantes, donde se organizó un concierto en el que participaron músicos y bailarines colombianos residentes en Argentina. Dann Visbal, Pachango Mama, Súper Nativos, Son del Mar y La Sucursal, entre otras agrupaciones, juntaron sus voces e instrumentos para pedir también por la paz del país.

“La situación de Colombia es algo que mueve el corazón de todos los que estamos en el exterior”, confesó  Galvis.

En Cifras

32 ciudades en Latinoamérica, 23 en Europa, 6 en Asia y 2 en Oceanía les pidieron a las Farc que liberen a los secuestrados.

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