“Vuelta a la página”: Chávez

Presidentes de Colombia y Venezuela tuvieron un encuentro franco y cordial. Los dos mandatarios acordaron agilizar la agenda binacional diplomática y económica.

Colombia y Venezuela iniciaron este viernes en el complejo refinador de Paraguaná, Estado Falcon, en el vecino país, un nuevo período en sus relaciones diplomáticas y comerciales, resquebrajadas desde noviembre del año pasado, cuando el gobierno del presidente Álvaro Uribe decidió quitarle a su homólogo venezolano, Hugo Chávez, el papel de mediador con las Farc para la búsqueda de un intercambio humanitario.

Después de muchos momentos de tensión, que incluyeron insultos, la expulsión del embajador Fernando Marín de Caracas, advertencias de instaurar acusaciones ante organismos internacionales contra Chávez por presunta colaboración con las Farc e incluso la movilización por parte de Venezuela de 10 batallones hacia la frontera común –tras el ataque del Ejército de Colombia a un campamento guerrillero en Ecuador, en el que se dio muerte a Raúl Reyes–, los dos mandatarios  dieron vuelta a la página y en una reunión privada que se prolongó por más de dos horas, acordaron reactivar las relaciones en todo sentido y retomar el camino de la cooperación.

Al final de la reunión, en una rueda de prensa, el presidente Uribe reveló que en un momento del diálogo, el presidente Chávez le reclamó por el hecho de no haberlo llamado cuando lo retiró de la mediación. “Se lo acepté, y es bueno decirlo, porque la vida obliga a hacer el mayor de todos los esfuerzos de reflexionar sobre lo propio”, manifestó el Jefe de Estado colombiano, mientras que su homólogo venezolano reconoció que le había preguntado por los insultos que en algún momento de la crisis había proferido en su contra: “Es que yo me sentía muy herido en lo personal. Pero punto y aparte para continuar fortaleciendo la confianza”, dijo.

A una pregunta sobre un posible nuevo protagonismo en la mediación con la guerrilla, el presidente Chávez señaló que era muy pronto para hablar del tema y reconoció que el problema interno de Colombia es de Colombia y que él sólo ha tratado de ayudar cuando se lo han solicitado.

Al respecto, el presidente Uribe se abstuvo de profundizar en el tema y dijo que prefería pensar en las personas que siguen secuestradas y en los esfuerzos que hay que hacer todavía por su libertad. Sin embargo, después de algunos minutos y respuestas, se volvió a referir al asunto cuando dijo: “Muchas veces esos grupos guerrilleros han utilizado las mediaciones con el propósito político de lavar la sangre que han derramado y sus acciones de terrorismo y narcotráfico. No han hecho la paz, pero sí han deshecho la paz entre nuestros gobiernos”.


Asimismo, el Primer Mandatario colombiano dejó también una puerta abierta con miras a una eventual futura negociación de paz con la guerrilla, en la cual podría contarse con una comisión verificadora integrada por delegados de varios países, como Cuba y la misma Venezuela.

“Ojalá hubiera un diálogo directo y se hiciera la paz en el país. Y avanzado eso pudiéramos integrar una comisión internacional que verificara el cumplimiento de los acuerdos. Cuba y Venezuela no han ayudado mucho en el proceso con el Eln. Nosotros dimos pasos levantando órdenes de captura, pero nos respondieron sin hechos. La gran prioridad ahora es reconstruir y avanzar en la profundización de las relaciones con los gobiernos de pueblos hermanos como Venezuela y Ecuador”, manifestó Uribe, enviando de paso un mensaje de conciliación al presidente Rafael Correa. En este sentido, el presidente Chávez dijo que sería mediador para mejorar las relaciones colombo-ecuatorianas, “así salga crucificado”.

A lo largo de la rueda de prensa, los dos presidentes insistieron en la necesidad de retomar el camino del diálogo y la cooperación. “Sólo unidos nosotros podremos salir adelante, cada quien con su idea y su particularidad, pero se trata de un reto para esta parte del mundo. Venezuela siempre estará con los brazos abiertos y con calidez hacia Colombia”, dijo Chávez. “Somos iguales, somos hermanos en la historia, en el presente y en el futuro. El reconocimiento de esa realidad lo facilita todo”, dijo Uribe.

Finalmente, con un apretón de manos, los dos presidentes se despidieron con la condición de seguir en el camino del entendimiento y buscando el desarrollo para ambas naciones. “Presidente Uribe, váyase tranquilo que aquí tiene amigos”, dijo el Mandatario venezolano, mientras que el Presidente colombiano concluyó: “Tendremos batallas de prosperidad entre nuestros pueblos”. Fue una reunión franca y cordial, donde al parecer, por lo que contaron los dos presidentes, el único lunar fue el “platano duro” a la hora del almuerzo.