El relacionista de DMG

De cómo Daniel Ángel Rueda, quien se codeaba con el más exclusivo círculo empresarial de Bogotá, terminó enredado con el controvertido David Murcia Guzmán.

El detenido empresario bogotano Daniel Ángel Rueda se movía como pez en el agua en los más exclusivos círculos sociales de Bogotá. Su éxito sólo era equiparable a su ascendente ritmo de vida que empezó, hace un par de años, a generar toda suerte de sospechas. Sus amigos lo fastidiaban por su desmedido incremento económico, los carros blindados en los que solía moverse y hasta los escoltas que lo acompañaban. Su respuesta fue siempre la misma: que su socio y amigo, David Murcia, se había inventado un negocio redondo. Que no había pierde. Que todo era legal. Y se sonreía.

Las advertencias sobre Murcia y su empresa DMG, sin embargo, no cesaron. Al principio eran simples palmaditas de sus amigos en la espalda, recomendaciones, por así decirlo, para que se retirara de la comercializadora. Después fueron sugerencias más vehementes y en los últimos días prácticamente sermones. Todos le dijeron que el negocio de Murcia no era transparente, que sólo la mafia ofrecía esas rentabilidades. Su propio primo segundo, el secretario general de la Casa de Nariño, Bernardo Moreno, lo alertó sobre lo que pasaba (ver entrevista). No hizo caso. Seguía viajando con frecuencia a Panamá para reunirse con Murcia.

Ángel terminó bachillerato en el prestigioso Gimnasio Moderno de Bogotá y luego viajó a Australia para estudiar producción de cine y televisión. Desde niño no hablaba de otra cosa. La mitad de su niñez la pasó en estudios de televisión. Su padre, Luis Fernando, se había casado, por segunda vez, con una reconocida ejecutiva de una programadora. Sus amigos recuerdan que no se perdió detalle de la grabación de la serie Escalona, protagonizada por Carlos Vives, quien se convertiría en uno de sus mejores amigos. Tanto, que Vives y sus músicos fueron los encargados de amenizar su matrimonio, celebrado el año pasado en las afueras de Ibagué. Fue una parranda memorable.

Dicen que es un hombre carismático y alegre. Que tiene una fascinación por el vallenato, que dice que no hay parranda buena sin acordeones, cajas y guacharacas. Fue siempre así. Incluso, después de su regreso de Australia, cuando se dedicó de lleno a la televisión. Fue allí que inició su cercanía con David Murcia, quien en tiempos de vacas flacas ofició como extra de televisión. Uno de sus amigos cuenta que Murcia lo usó para acceder a ese restringido círculo de negocios de Bogotá y que así se untó del toque elitista que necesitaba para posicionar a DMG.

Y lo logró. Entre los estafados de DMG se ubican influyentes socios de clubes como el Country, donde Daniel Ángel era un visitante asiduo. Dicen que la ambición de Ángel era proporcional al arribismo social de Murcia. Las últimas dos semanas, sin embargo, fueron un barranco para Ángel. Desde que empezaron los rumores sobre DMG, el empresario de 33 años, amigo


personal de los hijos del Presidente, Tomás y Jerónimo Uribe, comentó a su más íntimo círculo social que quería ponerle punto final a su relación con Murcia, pero que no había encontrado la forma de zafarse.

Ángel no tenía necesidad de tocar puertas o pedir favores. Los amigos de sus padres y los suyos propios lo recibían a la hora que los citara para hablarles de las maravillas de DMG. Se convirtió en el relacionista público de Murcia. Fue él quien les propuso a los hermanos Uribe un negocio en Body Channel, el canal de Murcia, pero no se concretó el asunto. También contactó al secretario de prensa de Palacio, César Mauricio Velásquez, para un negocio similar, pero también fue rechazado. Fue el mismo Ángel quien llevó al ex vicefiscal Jorge Armando Otálora y al bufete del ex procurador Jaime Bernal Cuéllar a Panamá a revisar la documentación que aparentemente soportaba a DMG como una comercializadora legal.

Ángel, el hombre que se creía inmune a cualquier sospecha, no tenía ni idea que desde hacía 13 meses, investigadores de la Policía le seguían los pasos, escuchaban sus conversaciones y conocían sus movimientos bancarios. El miércoles, muy temprano, llegaron a su casa para capturarlo y no opuso resistencia. Había pasado los últimos días cabizbajo, tratando de salirse de este embeleco. No pudo.

“Hace seis meses no hablo con él”

¿Cuál es su relación con Daniel Ángel?

Soy primo hermano de su papá, Luis Fernando. Daniel es primo segundo mío. Si le digo que veo a Daniel cada seis meses o cada año es la verdad.

¿Quién es Daniel Ángel?

Nació en Bogotá, es hijo del primo de toda la vida, Luis Fernando, y de Diana Rueda. Es muy poco lo que sé de él.

¿Usted sabía que estaba trabajando con David Murcia?

Lo supe cuando Cambio sacó un artículo hace como un año. En una fiesta familiar le dije que era muy delicado el tema porque el Superintendente Financiero nos había manifestado su preocupación por DMG. Le expresé mi temor de que hubiera algo oscuro y le pedí que se saliera de eso.

¿Y por qué no lo hizo?

Vaya uno a saber. Hace un año le advertí: “Hombre, esto es complejo, oscuro, no le veo claridad financiera a ese


negocio. Te pido el favor de que te retires”.

¿Usted tuvo que ver con esta conexión entre Daniel Ángel y los hijos del Presidente?

Jamás. Cuando me enteré la semana pasada de que César Mauricio Velásquez se reunió con David Murcia fui el primero en decirle que por qué no me había preguntado por ese señor para haberle contado la verdad de ese paseo. Jamás le dije a César Mauricio que recibiera a Daniel Ángel o a ese señor Murcia, y mucho menos iba a involucrar a los hijos del Presidente.

¿No es muy jarto para el Presidente que su Secretario tenga algún vínculo, por lejano que sea, con DMG?

No puedo responder por los hermanos, mucho menos por los primos y muchísimo menos por los hijos de los primos.

¿Ya habló con la familia de Daniel Ángel?

Llamé al papá, le envié un saludo de solidaridad y no más. No me puedo meter en eso, soy respetuoso de las decisiones de la justicia. Hace más de 6 u 8 meses no hablo con Daniel. Dios quiera que aclare su situación.

Representante a la Cámara respondió a Uribe

El presidente Álvaro Uribe le pidió  al representante a la Cámara  por  Nariño Javier Tato Álvarez “probar su afirmación de que el Presidente hizo apología de inversión en ‘pirámides’ ”.  En una entrevista con El Espectador, publicada el miércoles, Tato Álvarez sostuvo que Uribe, al parecer, recomendó en Nariño invertir en pirámides si les pagaban.

Tras el llamado del Presidente, el congresista le respondió que no había hecho tal apología y que por el contrario el Presidente invitó a la gente a no invertir en pirámides ni en captadoras de dinero.

Sin embargo, el representante le reclamó al Primer Mandatario haber permitido la existencia de DMG y DRFE, de las que tenía conocimiento desde hace dos años: “Esta omisión fue la que ocasionó el desplome de la economía”.

Criticó que el Gobierno haya cobrado impuestos sobre estas “empresas” hoy intervenidas y rechazó los señalamientos de que Nariño tenga una cultura mafiosa.

91837

2008-11-19T21:17:00-05:00

article

2008-11-19T21:21:22-05:00

ee-admin

none

Tema del dia

El relacionista de DMG

22

7634

7656

Temas relacionados