Llegó la era Viviane Morales

Este miércoles se posesiona la nueva Fiscal General de la Nación.

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde que la Constituyente de 1991 creó la Fiscalía General de la Nación. Cinco fiscales en propiedad, uno en interinidad por casi 18 meses y ad portas de que asuma en las próximas horas Viviane Morales, la primera mujer en llegar a uno del los cargos más importantes del Estado. Hace casi dos décadas el primero que se aventuró a darle forma a una política criminal al mando de la Fiscalía fue el ex consejero de Estado Gustavo de Greiff. Eran los tiempos de la presidencia de César Gaviria, el narcoterrorismo del cartel de Medellín, Pablo Escobar hacía estragos y Colombia fue prácticamente sitiada por las mafias.

Al final de su período, en 1994, De Greiff terminó como un protagonista de la justicia, con un inconveniente que se atravesó en su camino: había cumplido 65 años y tuvo que dejar el cargo. En su reemplazo la Corte Suprema de Justicia designó a Alfonso Valdivieso, a quien le tocó capotear las investigaciones por el escándalo de los narcocasetes y la infiltración del cartel de Cali en la política de todo nivel, incluida la Casa de Nariño. Varios ministros fueron llamados a indagatoria y uno resultó condenado por enriquecimiento ilícito: Fernando Botero Zea, ex ministro de Defensa y jefe de la campaña Samper Presidente. A cuentagotas se supo de futbolistas, artistas, senadores y otro largo etcétera de personalidades públicas a las que les abrieron proceso porque se dejaron untar de la mafia.

La investigación del denominado Proceso 8.000 sí que le trajo réditos políticos a Valdivieso, a quien rápidamente catapultaron los medios como presidenciable. La espuma duró poco. En 1997 el penalista Alfonso Gómez Méndez, de origen liberal, lo sucedió en el cargo y, en su cuatrienio, las unidades Anticorrupción y de Derechos Humanos cobraron relevancia. Expedientes por masacres del paramilitarismo insuficientemente investigadas, órdenes de captura a granel en contra de oficiales que desviaron su camino y procesos como el de Termorío, Planiep, Telecartagena o Dragacol fueron noticia casi a diario. En su mandato se ordenaron investigaciones contra los ex ministros Carlos Arturo Marulanda y Álvaro Leyva.

Seguidamente llegó Luis Camilo Osorio. Entre 2001 y 2005 adelantó investigaciones que aún hoy son objeto de controversia. Su paso en todo caso no fue calificado en su momento como estelar. El 1° de agosto de 2005, habiendo sido viceministro de Justicia de la administración de Álvaro Uribe, Mario Iguarán tomó posesión de su cargo. Fue en su tiempo que se iniciaron las pesquisas contra el DAS y se revivió el proceso del holocausto del Palacio de Justicia y el magnicidio de Luis Carlos Galán. Su imagen, sin embargo, resultó muy deteriorada y, se diría, pasó con más pena que gloria. Al final de su cuatrienio, en 2009, las relaciones entre la Corte Suprema y el Ejecutivo no podían estar más avinagradas. En interinidad estuvo desde entonces Guillermo Mendoza Diago.

Durante su administración le tocó la acusación de Sabas Pretelt por la yidispolítica, avanzar en el caso de las ‘chuzadas’ del DAS, procesar a dos ex ministros por el caso de Agro Ingreso Seguro e impulsar los avances en la Ley de Justicia y Paz. A partir de este miércoles será sucedido por Viviane Morales Hoyos, una mujer de 48 años, madre cabeza de familia, jurista consagrada según la describen cercanos amigos. “Uno espera que la doctora Morales no sea amiga ni enemiga de nadie, que aplique la ley. Hay temas que están ‘colgados’ y que deben resolverse pronto, como la investigación del referendo reeleccionista y los falsos positivos”, dijo Jaime Horta, presidente del Colegio de Abogados de Colombia. Con múltiples desafíos por delante, a las cuatro de la tarde de hoy, Colombia tendrá por primera vez una Fiscal General de la Nación.