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hace 6 horas

Están acabando con la Constitución

Hermes Lara, magistrado del Tribunal Superior de Bogotá, se suma a quienes critican la reforma a la justicia, iniciativa que considera ilegítima.

En su criterio, ¿cuál cree usted que es el adefesio más grande que tiene la reforma a la justicia?

El tema de la legitimidad es bien importante porque han coartado las fuerzas nacionales que tienen la posibilidad real de reformar la justicia. A los jueces, abogados, a los usuarios del sistema judicial, nunca se les preguntó su punto de vista. Esto ha sido un ejercicio de altas élites del Estado y en realidad muchos de ellos no saben cómo funciona el sistema desde abajo. Solamente miramos que el sistema financiero está bastante interesado en que sus procesos sean mucho más agiles. Algunos banqueros dicen que el sistema judicial colombiano está muy lento y eso puede ser cierto no lo negamos, pero cuando se mira que el problema no es de jueces sino que el Estado no le ha dado a la Rama lo que necesita para funcionar, ahí vemos qué es lo que pasa. Por ejemplo, en 1993 ingresaron 748.841 procesos y el año pasado 2’277.457. Estamos hablando de más de un 300% de aumento. ¿Qué ha hecho el Estado? Exigirles a los jueces que trabajen más cuando, por ejemplo, en España se subió de 1.500 a 3.500 jueces en 10 años o Francia los aumentó en un 33%. Colombia apenas aumentó su nómina en un 17%. Eso qué quiere decir que sí hay congestión pero esta no se soluciona enviándole los procesos a los notarios y a los abogados litigantes, desconociendo la carrera judicial. Los jueces de Colombia son de carrera, están constantemente en cursos de actualización, tenemos una escuela judicial propia.

¿Para dónde cree que vamos con todo esto?

Hacia la privatización. El ministro Juan Carlos Esguerra ha dicho que así funciona en otros países pero no nos ha dicho cuándo ni dónde. En blanco y negro, cuando un colombiano que tiene una deuda se coloca en mora en sus cuotas, el sistema enseguida le trae toda la deuda para ser cobrada; Eso se llama cláusula de aceleramiento y a qué llegamos a que si usted no tiene para pagar esas deudas , no va a tener cómo pagar un abogado y como no tiene su proceso, va a ir a parar al sistema de justicia privada, a notarios, a los abogados litigantes, a los centros de conciliación. Además usted va a tener que pagar por eso, entonces qué pierde el pueblo.

¿Cómo así, los únicos que le ponen coto a los cobros de los bancos son los jueces de la República?

El nuevo sistema no le va a dar ninguna garantía a los colombianos del sistema financiero. Si este tiene el 60% de procesos represados dentro de la Rama Judicial en los juzgados civiles, la solución no es que las personas vayan a tener un procedimiento mucho más laxo que el procedimiento judicial en el que el juez le va a poder decir a usted las cosas, porque está formado para eso. Un notario no, él tiene experiencia en el tema de la fe pública, de los contratos, de las declaraciones voluntarios, pero no sabe dirimir una situación como esta. El punto exacto es que la administración de justicia la van a volver particular para el beneficio de unos cuantos. La pregunta es bueno, ¿le solucionamos el problema los banqueros o al pueblo colombiano que le deba al sistema financiero?

¿Buena parte de la reforma se hizo a la medida de los banqueros?

Estoy diciendo que parte de los intereses que se suplen con la reforma son los del sistema financiero colombiano.

¿Qué piensa de la negociación entre el Gobierno y las cortes para pasar la reforma a la justicia? ¿Usted cree que la justicia se dejó comprar?

A mí no me parece que el tema sea ese sino que la legitimidad de una reforma constitucional viene no solamente de la estructura sino de lo que compone esa estructura. Y entonces una de las preguntas que genera esta reforma es ¿por qué tienen que dar tanto dulce, tanto chocolatín para que la gente no hable? Por ejemplo, el Presidente, el Ministro y el Congreso hicieron una notica en la reforma diciendo que a los funcionarios judiciales se les van a nivelar los salarios. ¿Eso para qué lo dice? Para coartar la posibilidad de que la Rama Judicial se defienda, porque saben que eso son derechos que tienen los jueces desde 1991 y no requieren de reforma. Esto se hizo tan de filigrana que comenzó con el acto legislativo 01 de 2011 para que los congresistas no se tengan que declarar impedidos en proyectos legislativos y termina con un paragrafito en el séptimo u octavo debate, que dice que en el caso de la reglamentación de esta reforma se modificarán los quórums. Lo que pasa es que esto es una reforma política y los congresistas serán los únicos colombianos que tengan cuatro instancias: dos de investigación y dos de juicio, ningún colombiano tiene todas estas instancias.

¿No le parece inmoral las declaraciones de algunos magistrados que dicen que se atendrían a los beneficios de esta reforma?

A mí me parece más inmoral coartar a la Corte Constitucional, porque ellos están dentro de los beneficiados y entonces ¿quiénes van a conocer sobre las demandas de constitucionalidad y el estudio de esta reforma? Lo van a hacer siete conjueces. Ni siquiera jueces de la República van a conocer la reforma, desde el punto de vista de si está hecha desde el respeto a la Constitución. Es un panorama muy difícil y yo veo que esta no es la mesa de unidad nacional sino el banquete de unidad nacional.

¿La justicia quedó feriada?

Aquí hay algo que me parece muy grave y eso lo han visto todas las personas. Personas de ideologías varias le están diciendo al Congreso y al Presidente de la Republica que es inmoral lo que están haciendo y ellos no escuchan, y no lo hacen porque yo creo que aquí se están blindando y yo le pregunto si usted no tiene deudas con su moral para qué requiere un esperpento como este.

¿Cómo es posible que 70 congresistas estén legislando en causa propia?

Es inmoral. Lo que estamos haciendo desde el observatorio, desde la corporación de magistrados, es decirle al país: despiértese porque estamos perdiendo lo que podíamos mostrar en el exterior, que teníamos una democracia hasta ahora con la Constitución del 91 y el país político está llevándose por delante la democracia. Con esto no sé a dónde vamos a llegar. Es grave que no haya una Rama Judicial independiente y autónoma porque además la ponen a girar en torno al Ejecutivo. Lo que se alcanza a otear es que dicen que vamos a mejorar la justicia y en realidad buscan es solucionar unos problemas particulares de la clase política colombiana. Se ve la necesidad que tienen muchos políticos de buscar que nunca vayan a ser procesados ni la justicia vaya a funcionar con ellos. Porque vuelvo y digo, ¿qué necesidad hay de dar tantos regalos? Con esto ya podemos decir que no nos queda nada de la Constitución del 91.

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