El malestar de Uribe

Al Presidente se le ve ‘cargado de tigre’. Algunos de sus colaboradores reconocen que se debe a las designaciones ministeriales de J. M. Santos.

El asunto es un secreto a voces en los pasillos de la Casa de Nariño. La designación de Juan Camilo Restrepo como ministro de Agricultura en el futuro mandato de Juan Manuel Santos tiene muy molesto al presidente Álvaro Uribe. De ahí la férrea defensa que saliera a hacer del programa Agro Ingreso Seguro el martes pasado, al decir que hay que defenderlo “como unos leones”, ante los anuncios hechos por Restrepo de que le haría “un gran viraje” para que cumpla con su verdadera filosofía.

Lo cierto es que en las altas esferas del gobierno Uribe existe desconcierto por algunas de las designaciones hechas hasta el momento por el presidente electo, las cuales ven como un “reencauche” del pastranismo, y por los insistentes rumores de que Germán Vargas Lleras será parte del gabinete. Además de Restrepo —quien fue ministro de Hacienda en la administración de Andrés Pastrana—, el vicepresidente electo, Angelino Garzón, y el minhacienda designado, Juan Carlos Echeverry, fueron funcionarios del mandatario conservador, lo mismo que Carlos Rodado (nuevo Minminas) y María Ángela Holguín, en otros cargos.

Según conoció El Espectador, esta semana uno de los cercanos asesores del presidente Uribe le dijo: “Esperamos que al menos no cambien la terna de Fiscal”, comentario al que el Jefe de Estado habría respondido con una mueca de duda. En los mentideros políticos ven también la dura reacción de Uribe en defensa del general Freddy Padilla —tras ser vinculado nuevamente por la justicia ecuatoriana en el proceso que investiga el ataque en el que fue abatido el jefe de las Farc alias Raúl Reyes—, como una clara expresión del malestar que está sintiendo por dentro.

En momentos en que la canciller designada, María Ángela Holguín, ha asegurado que la prioridad del nuevo gobierno será restablecer las relaciones con Venezuela y Ecuador y prepara una visita a esos dos países, el presidente Uribe manifestó: “No podemos, en nombre de una diplomacia meliflua y babosa, dejar desamparado al general Freddy Padilla”, palabras que algunos consideran como una crítica a la tendencia que ha mostrado la futura administración Santos.

A ellas habría que sumar otra declaración, la semana pasada, —replicada por el canciller Jaime Bermúdez—, en la que el Jefe de Estado señaló que los problemas con Venezuela son de fondo (seguridad fronteriza y embargo comercial), dando a entender que las acciones anunciadas hasta ahora por el gobierno entrante son superficiales.

“Sin duda, a Uribe se le nota la molestia, no sólo por lo de Venezuela y Ecuador sino por casos como el nombramiento de Juan Camilo Restrepo, alguien a quien el Gobierno se había dedicado a bloquear en los últimos años. A él le hubiera gustado que su sucesor fuera más fiel a su agenda política y a su estilo, pero Juan Manuel Santos ha marcado en eso mucha distancia”, indicó el analista del Instituto de Ciencia Política Andrés Mejía.

Sin embargo, hay quienes ven en la actitud del Primer Mandatario una simple ratificación de su postura “firme” demostrada a lo largo de sus ocho años de mandato. “Es claro que con Santos habrá un cambio de estrategia. Pero es comprensible y válido que el Presidente defienda al general Padilla. Uribe, en menos de un mes que le falta, no puede mostrarse diferente”, expresó Rubén Sánchez David, analista de la Universidad del Rosario .