Las heridas siguen abiertas

En el 9° aniversario del peor ataque en la historia de EE. UU., el presidente Obama pide "tolerancia".

A menos que el pastor Terry Jones cambie de opinión, no habrá quema de coranes en Gainesville (Florida) este sábado. La decisión del fanático religioso, dice la prensa estadounidense, se debió a una llamada telefónica del secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, quien le explicó que de seguir adelante con sus intenciones incendiarias contra el libro sagrado del Islam, millones de estadounidenses estarían en peligro. Según dijo Jones, su idea era simplemente mostrar su “animadversión” y la de miles de estadounidenses hacia el Islam el día en el que se cumplen 9 años de los atentados terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York.

Sus declaraciones y las de más de 10.000 seguidores que hicieron eco de su descontento contra el mundo musulmán en Facebook son una muestra de que el tiempo no ha logrado sanar las heridas que dejó el peor atentado en la historia de Estados Unidos. “El fanatismo religioso de este pastor y el rechazo por el anuncio del imán Feisal Abdul Rauf, quien piensa construir un centro islámico en Nueva York, nos muestran que nueve años después de la tragedia, los estadounidenses no han superado los odios”, explica Malcom Seronal, analista político de la Universidad de Miami.

El 9 de septiembre de 2001 las torres devoraron cerca de 2.800 vidas de ciudadanos de muchos lugares. Después, el gobierno de Estados Unidos, en una respuesta para muchos “llena de dolor y acelerada”, invadió Afganistán en busca de Osama bin Laden. Respaldados por su lucha contra el terror, dos años después el turno fue para Irak. Pero en todos estos años no se encontró un solo rastro del terrorista, tampoco de armas de destrucción masiva y el saldo de muertos superó de lejos los que ocasionó la caída de las torres.

“Los estadounidenses no respaldaron la guerra ni entonces ni ahora, pero es claro que no hemos podido superar el miedo al mundo árabe. Pensamos que la llegada de Obama a la Presidencia ayudaría a cambiar la percepción y aumentaría la tolerancia, pero el miedo se enquistó en nuestra sociedad”, aseguró Marianne McBarry, una socióloga de Nueva York.

Este sábado Nueva York será escenario de marchas a favor y en contra de la construcción del centro islámico. Grupos como SIOA (Detengan la Islamización de América) estarán  presentes con su grito de guerra: “Todo lo que necesitaba saber sobre el Islam, lo aprendí el 11-S”. El presidente Obama les pidió a los estadounidenses tolerancia: “Somos una nación bajo Dios, y podemos llamar a ese Dios de diferentes maneras, pero seguimos siendo una nación”.

La nueva cara de la islamofobia

Antes de convertirse en pastor, Terry Jones, de 58 años, trabajó como gerente de hotel y su primer contacto con la fe cristiana lo tuvo al ingresar en una comunidad religiosa de Colonia, Alemania. De vuelta a Florida, se convirtió en 1996 en el líder del Dove World Outreach Center.

El fanático religioso es autor del libro ‘El Islam es del diablo’ y desde 2002, un año después del 11-S, se dedicó a predicar los peligros que, según él, supone esa religión. En sus sermones es habitual escuchar que los musulmanes quieren imponer su ley en EE.UU.

 

 

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