Alerta en la Casa de Nariño

Se habla de jugadas de la oposición, con ayuda uribista.

En la Casa de Nariño creen que se está perfilando, por primera vez y de manera concreta, una “jugada” de la oposición contra el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez. Según fuentes consultadas por El Espectador, la primera alerta se sintió cuando se empezó a rumorar que congresistas de Cambio Radical, el Polo Democrático y el Partido Liberal estaban buscando la manera de quedarse con la presidencia del Senado, a sabiendas de que le correspondía a Gabriel Zapata, de Alas-Equipo Colombia, de acuerdo con los pactos de la coalición.

El Gobierno, reconocen las fuentes consultadas, reaccionó tarde y sólo en los últimos días se ha dado cuenta de la magnitud de lo que puede ocurrir. La intención del bloque opositor es ubicar a Javier Cáceres, de Cambio Radical, en la Presidencia del Congreso. Pero para los altos funcionarios de la Casa de Nariño, la sorpresa fue mayor cuando se percataron de que dos integrantes del Partido de la U adelantaban conversaciones con los opositores. En efecto, Armando Benedetti y Jairo Clopatofsky habían expresado en privado que apoyarían a Cáceres por encima de Zapata.

Al parecer, una de las razones para este viraje tiene que ver con la decisión de Clopatofsky de aspirar a la Alcaldía de Bogotá en 2011 y que, según él mismo ha dicho, necesitaría los votos liberales y del Polo para ganar porque los de la U “no son suficientes”. Los argumentos de Benedetti, al parecer, tendrían que ver con la firme intención de regresar a las toldas liberales, en vista de que la U perdió su dirección. Por eso es que en la Casa de Nariño dicen que el único que puede controlar a Benedetti “es el Presidente. Nadie más puede con él”.

Lo cierto es que hasta el momento Cáceres tiene grandes posibilidades de quedarse con el cargo y, aunque en Palacio no lo ven como un “enemigo” y se trata de una persona cercana al mismo presidente Uribe y a Bernardo Moreno, existe temor porque al fin y al cabo pertenece a Cambio Radical, el partido de Germán Vargas Lleras, quien ya le ha dicho “no” a otra reelección. Por eso, creen que si el pacto para elegir las mesas directivas del Congreso el próximo 20 de julio no se cumple, no sólo estaría en riesgo el  referendo reeleccionista sino que también tambalearía la reforma tributaria y la ley de juegos de azar, temas clave para el Gobierno en la próxima legislatura.

La segunda alarma la prendió la Corte Suprema de Justicia que, luego de las declaraciones del ex superintendente de Notariado Manuel Cuello Baute —amigo personal del presidente Uribe—, anunció que el tema de la yidispolítica tendría segunda y hasta tercera parte y que los involucrados serían nuevamente uribistas de primera línea. Extraoficialmente, se habla de que saldrían salpicados 33 congresistas y cuatro particulares más. Esto sin contar con las averiguaciones por la llamada parapolítica, que al parecer ha tenido algunos avances y que ya tiene a otros parlamentarios en la mira de los magistrados.


De otro lado, la Procuraduría avanza en las investigaciones de carácter disciplinario contra altos funcionarios de Palacio involucrados en el tema de las “chuzadas ilegales” por parte del DAS y parece que ha logrado recoger evidencia que pone en serios aprietos a por lo menos uno de los que actualmente están investigados. Se espera que la próxima semana el Ministerio Público haga un pronunciamiento en torno a este tema. “Este es el principio de la gran alianza de la oposición político-jurídica contra el gobierno de Uribe y contra algunos de sus funcionarios”, dijo una alta fuente del Gobierno, quien advirtió que el escenario de esta confrontación no es el monte donde está la guerrilla ni las zonas de las ciudades donde están las bandas emergentes, ni siquiera los jefes narcotraficantes: “Es la Plaza de Bolívar, aquí mismo, a pocos metros están los enemigos”.

Personas cercanas al presidente Álvaro Uribe le dijeron a El Espectador que si bien el Primer Mandatario se siente abatido en algunas ocasiones, sabe que ahora tiene más frentes de controversia “y eso lo estimula”. “Estoy seguro de que el Presidente tiene hasta un plan Z y que si le toca se va a recorrer municipio por municipio para lograr ganar las elecciones de 2010, ya sea a título propio o poner a su candidato, en caso de que el referendo se hunda en el Congreso”, señalaron.

Pero además, algunas de las fuentes consultadas advirtieron que en las altas esferas del poder hay quienes han propuesto un gesto considerado “muy osado”, cuyo objetivo sería provocar una mayor crisis. Han dicho que le pedirían a la bancada uribista que renuncie en bloque. Esta iniciativa ha sido debatida incluso en círculos muy próximos al jefe de Estado, pero aún no ha llegado a oídos de Uribe. Lo cierto “es que es una medida desesperada que llevaría a una fuerte crisis, pero que seguramente pondría al país a pedir que terminen las investigaciones judiciales contra el uribismo”, dijo una voz cercana a Palacio.

A esto se suma la orden de captura que dictó un juez ecuatoriano en contra del ex ministro Juan Manuel Santos y hay quienes en Palacio creen que cualquier otro juez en el mundo puede seguir esta misma línea y “empapelar al mismo Presidente”. Así las cosas, es claro que en la Casa de Nariño piensan que el Gobierno pasa por el que puede ser el momento más difícil de los casi siete años de mandato y que, por primera vez, sienten que al barco le puede entrar agua.

 

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