Comercio entre Bogotá y Caracas, a la expectativa

Analistas y dirigentes gremiales de los dos países confían en que la compraventa de bienes y servicios no sufrirá alteraciones ante la tensión.

Volvió la tensión diplomática entre Caracas y Bogotá. Esta vez, después del anuncio del Gobierno de Colombia de permitir la utilización de algunas de sus bases militares por parte de Estados Unidos. En el pasado, situaciones similares se habían vivido por causa de la captura del guerrillero de las Farc Rodrigo Granda, en Venezuela, en diciembre de 2004, y el bombardeo al campamento de Raúl Reyes, en Ecuador, en marzo de 2008.

Y en momentos en que chocan las declaraciones de los cancilleres Nicolás Maduro y Jaime Bermúdez (ver nota anexa), los empresarios y analistas de Venezuela y Colombia esperan que el tema no afecte el comercio de dos naciones que, más allá de ser vecinas, son socias, pues sólo en 2008 intercambiaron bienes y servicios por US$7.200 millones.

Por eso una reducción en las transacciones afectaría, sobre todo a los empresarios colombianos, que le vendieron al vecino país cerca de US$6 mil millones el año pasado, pero al otro lado de la frontera los principales damnificados serían los consumidores.

El analista José Antonio Gil Yepes, presidente de Datanálisis, advierte desde Caracas sobre las consecuencias que tiene para Venezuela cambiar su socio natural. “Todos perdemos cuando se le ponen trabas al comercio entre los dos países. En el caso de Venezuela, los más afectados son los más pobres, pues se les encarecen los productos, debido a que traerlos de mercados como Brasil o Argentina incrementa los costos por la logística y el tiempo de transporte”.

Aunque los sobresaltos diplomáticos entre los gobiernos de Hugo Chávez y Álvaro Uribe han llegado al extremo de ordenar la movilización de tropas venezolanas a la frontera común, el comercio binacional se ha mantenido vigoroso, a pesar de inconvenientes con la venta de carros y ganado colombiano.

En el caso de los autos, la industria nacional todavía espera que Caracas reglamente el ingreso de un cupo de 10 mil carros que se les asignó a las ensambladoras colombianas. En cuanto al tema cárnico, José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, advirtió que en los últimos 45 días Venezuela cerró las puertas al producto vacuno nacional. Esto, sumado a la fuerte revaluación del peso, pone en peligro unos 20 mil empleos del sector.

A estos dos inconvenientes se agrega la deuda que mantienen los empresarios venezolanos con los exportadores colombianos, que según Luis Guillermo Plata, ministro de Comercio, Industria y Turismo, hoy asciende a US$275 millones y se debe a la demora en los pagos, en promedio de 180 días, de la Comisión Administradora de Divisas (Cadivi).

Sin embargo, el mismo Plata explica que las relaciones comerciales permanecen estables. La cifras más recientes que se conocen sobre la balanza comercial da cuenta de esto, pues en los primeros cinco meses del año las exportaciones colombianas a Venezuela se redujeron sólo en 0,8%, cuando las ventas totales del país en el exterior se contrajeron 17,7%.

Por estos días en la frontera común son dos las preocupaciones: la fuerte caída del bolívar, que ayer se cotizaba a 0,31 centavos de peso, y la tensión política. “Hacemos un llamado para que los gobiernos mantengan la calma y todo se resuelva por la vía del diálogo”, solicita Carlos Eduardo Luna Romero, presidente de Asocambios de Cúcuta.

Gremios y empresarios coinciden en la apreciación y esperan que las exportaciones no se caigan por causa de los inconvenientes diplomáticos.

“Esperaría que el comercio no se afecte, al igual que lo ha ocurrido en el último tiempo, cuando la relación política ha estado tirante sin afectar el intercambio”, sostuvo Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex).

En un sentido similar se pronunció Magdalena Pardo, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana. “Creemos que en este momento el comercio entre los dos países está funcionando bien, no observamos ningún cambio y esperamos que se mantenga así”.

La funcionaria aclaró que el reciente cupo que Venezuela le otorgó a Ecuador para venderle 10 mil autos, no excluye la cuota que Caracas le entregó a Colombia por la misma cifra.

Así las cosas, el deseo a los dos lados de la frontera es que esta relación comercial de gana-gana no se deteriore.

Sectores más comprometidos

Dentro de la canasta de cerca de US$2.500 millones que Colombia le vendió a Venezuela durante los primeros cinco meses del año, existen bienes y servicios de todo tipo.

- Según las cifras oficiales más recientes, a mayo el país vecino recibió US$222,1 millones en productos del sector textil colombiano. Esta cifra es superior en 37,6% a lo reportado en el mismo período de 2008 (US$ 161,4 millones).

- En cuanto al calzado, Venezuela, con una participación de 87%, se ubicó como el mercado más importante para el sector en ese período, pues compró US$58,5 millones en estos productos.

- Frente a la electricidad, los venezolanos fueron los segundos mayores consumidores de la energía nacional, después de Ecuador. Los patriotas adquirieron US$14,6 millones de los US$41,9 millones que se vendieron en total en este rubro entre enero y mayo.

 - La industria gráfica fue uno de los sectores más dinámicos en la primera parte del año en la relación entre ambas naciones. Los empresarios colombianos vendieron en total US$64,8 millones en el exterior, de los cuales 23,1 millones fueron al mercado de Venezuela. Esto es, el 35,9% de participación.

- Las ventas de autopartes han caído hasta en 20%. El año pasado el sector vendió US$300 millones.