El novelón de las ‘fantásticas’ y el capo

La Fiscalía puso en evidencia los millonarios pagos y giros a modelos y actrices, además de la red de lavado de activos del extinto Wilber Varela.

Multimillonarios pagos para el sostenimiento de su staff de modelos y amantes; el círculo de testaferros que lavaron las ganancias de su ilícito negocio; la guerra intestina entre los carteles del norte del Valle y la infiltración de miembros de la Policía en la mafia; las rutas del narcotráfico que dominó durante años hasta ser asesinado en enero de 2008; las descarnadas delaciones de sus ex colaboradores sobre sus bienes, su red de sicarios y sus ‘vueltas’ con la justicia; así como las excentricidades del capo Wílber Alirio Varela, alias Jabón, fueron documentados por un fiscal antimafia que puso en evidencia cómo operó el cartel criminal del temido narcotraficante.

Más de $60.000 millones se gastaron Varela y sus hombres en otorgarles a reinas de belleza y conocidas modelos toda suerte de privilegios, como viajes al exterior, cirugías estéticas, propiedades y lujosos vehículos, e incluso financió proyectos de calendario para que sus mujeres fueran exhibidas con todas las de la ley. Asimismo, parte de ese dinero se destinó para que sus colaboradores de confianza Franco Giovanni Londoño, Martha Mateus, Fredy Herrera Reyes, Eliécer Delgado y José Arcenio Duarte adquirieran fincas en sitios de descanso donde de cuando en cuando iban a templar sus amantes.

La Fiscalía sostuvo que las modelos Jackeline Tejada Peña, Natalia Agudelo Londoño, Jenny Carolina Angarita Lemus, Sandra Milena Sánchez, Yuri Álex Cruz (ex reina de Boyacá) y Natalia Ackerman Montealegre oficiaban como “amantes” del capo. Cinco agendas que contenían anotaciones de cifras sobre pagos de servicio, sueldos y fincas a estas mujeres y a las actrices Nataly Umaña y Marilyn Patiño fueron documentadas por la Fiscalía. Por ejemplo, se halló una anotación sobre un Toyota que le regaló Varela a Umaña en 2004 por la suma de $109 millones o el Corsa que le dio a Patiño por $45 millones. Y también se registraron pagos a Umaña por $268 millones y a Patiño por $589 millones.

El hombre clave de esta organización era Franco Giovanni Londoño, alias Careloco, un ex capitán de la Policía que ocultó los bienes del capo haciéndolos pasar como inversiones lícitas, como negocios de cabinas telefónicas, centros de diagnóstico automotor o alquiler de máquinas tragamonedas, al tiempo que atendía las exigencias de sus mujeres. Careloco poseía documentos sobre la guerra entre los carteles de Don Diego y Víctor Patiño Fómeque, informes de inteligencia de la Policía sobre Jabón, sofisticados equipos de interceptación de celulares y un círculo de funcionarios corruptos a su servicio que dejó al descubierto “la penetración de la organización al interior de la Policía”.

Ex subalternos de la mafia de Varela le detallaron a la justicia los tentáculos del capo, su desmesurada ambición y las rutas de la droga. El testigo Héctor Mario Alzate contó que el cuartel de Jabón estaba en La Victoria (Valle), que su organización desde 1990 enviaba cocaína en lanchas rápidas vía Buenaventura-Costa Rica o Panamá-Estados Unidos y hacia España vía Holanda. También relató que le pusieron Jabón “por que era muy liso y difícil de coger” y que fue compadre del extinto jefe paramilitar Carlos Castaño.

Otro declarante, John Mora, advirtió cómo en los lujosos hoteles del Eje Cafetero, Las Heliconias y Las Gaviotas, hoy administrados por la Dirección de Estupefacientes, se realizaron eventos de la Chica Med —concurso patrocinado por Varela—, mientras simultáneamente desde pistas clandestinas se despachaba droga al exterior. Francisco Castaño detalló que por un cargamento de coca a Estados Unidos, Varela recibía US$3 millones y que cada dos meses ‘coronaba’ uno. Pero quizá el testigo que más información entregó a la Fiscalía fue Héctor Salomón Galindo, encargado de pagar los arrendamientos y gastos de las amantes del capo.

En esencia, dijo que la red de Varela tenía contactos con notarios, en la Oficina de Instrumentos Públicos y Catastro y en la casa de cambios Júnior Express, ubicada al norte de Bogotá, escenarios estratégicos para limpiar su fortuna. De igual forma, Careloco tenía enlaces en Indumil “para la compra de armas” y una oficina de cobro para saldar las cuentas del narcotráfico. Se estableció que funcionarios del aeropuerto Eldorado facilitaban la entrada de dineros al capo. “Por orden de alias El Muerto recogía cajas con euros o dólares que un uniformado me entregaba”, aseguró un primo de Careloco.


En la investigación aparece mencionado Wílmer Andrés Varela, hijo del capo, quien tenía un apartamento en el norte de Bogotá en donde se ejecutaban acciones de la organización y donde las autoridades incautaron un arma con salvoconducto. También se registraron llamadas entre Careloco y Varela sobre “el arreglo de dinero para un fiscal que estaba pidiendo $20 millones” para soltar a varios integrantes de la organización de Luis Enrique Calle Serna, alias Comba, que fueron detenidos por las autoridades. Comba, tras la muerte de su jefe Jabón, es el mandamás del narcotráfico en el Valle y se le atribuyen los cerca de US$30 millones incautados por la Policía esta semana en Buenaventura.

Uno de los enlaces de Varela era Eliécer Jaime Delgado Fajardo, un abogado que incluso se desempeñó, entre 1992 y 1994, como director de la cárcel de Cali y que fue declarado insubsistente por sus presuntos nexos con la mafia. A nombre de él, la organización administró bienes en Cundinamarca, Tolima y Bogotá, así como cuentas bancarias y lujosos vehículos. Se estableció que para que estas propiedades no fueran vinculadas con ningún integrante de la organización, se les pagaba a terceros, por lo general gente de bajos recursos, $500.000 para que firmaran las escrituras de inmuebles que nunca vieron.

De igual forma se evidenciaban otras particularidades: Jabón le financió en noviembre de 2003 a la modelo Marilyn Patiño la realización de un calendario que hizo la firma Transeventos, de propiedad de Gustavo Alberto Borda, un sujeto que fue asesinado en Bogotá y que fungía como el encargado del concurso Chica Med. En otra de las anotaciones halladas por la justicia se lee que se le cancelaron dineros a varias clínicas en Bogotá para garantizar la esbeltez de una de las mujeres de Varela, Hilary Isarra, candidata al reinado Maja Internacional 2005, o se les pagaron viajes a Estados Unidos y Venezuela a Yuri Cruz y a Yamile Botello.

Hasta ahí lo relacionado entre la mafia y la farándula. Pero los alcances criminales de Varela quedaron al descubierto luego de que los investigadores descifraran lo encontrado en la casa de su lugarteniente Careloco. Por ejemplo, información reservada sobre el capo que adelantaba la justicia, un casete titulado “Los Rodríguez Orejuela: el Cartel de Cali y sus amigos”, indicios de que a través de champú industrial reenvasado se traficaba a México droga que salía por La Guajira, un listado de cobros de deudas de narcotráfico “incluso con el apoyo de funcionarios del DAS”, o los testimonios de mafiosos arrepentidos que aseguraban que Jabón fue un protegido del coronel de la Policía Danilo González.

La investigación además resolvió el misterio sobre la devolución de la Policía de tres toneladas de droga a narcotraficantes de la costa en 2003, en lo que se denominó por los medios “El escándalo de la coca de Barranquilla”. De acuerdo con el expediente, el estupefaciente era del paramilitar Rodrigo García, los narcotraficantes Miguel Ángel y Víctor Manuel Mejía Múnera, conocidos como Los Mellizos, y de Varela. La Fiscalía desentrañó la telaraña comercial de Varela y encontró que alias Careloco se enriqueció ilegalmente en más de $4.200 millones y junto a su esposa Martha Mateus, a Eliécer Delgado y José Arcenio Duarte, fueron cobijados con resolución de acusación por sus vínculos con este cartel, que fue heredado por Luis Enrique Calle, alias Comba, el hombre de los millonarios contenedores en Buenaventura.

Modelos sin vinculación penal ni afectiva

En junio del año pasado, ante un fiscal de la Unidad de Extinción de Dominio de la Fiscalía, las modelos y actrices Nataly Umaña y Marilyn Patiño declararon sobre sus vínculos con alias ‘Jabón’ y los bienes que supuestamente habrían recibido de él, ambas hicieron énfasis en que no sostuvieron ninguna relación afectiva con Varela. La defensa de Patiño aclaró: “Mi cliente fue candidata en un concurso que ganó y recibió unos premios. Ella no tenía conocimiento de las actividades de Varela y no tiene ninguna vinculación penal en el proceso”. Por su parte, Umaña explicó que hace seis años estuvo hablando con Wílber Varela, justo cuando participaba en el concurso Chica Med, quien le ofreció un patrocinio. La