La guerra se ensaña con los niños

Autoridades responsabilizan a las Farc de la muerte de dos menores en el sur del país.

Con dos niños muertos en circunstancias violentas y lamentables en los departamentos de Nariño y Huila, en vísperas de la liberación del cabo Pablo Emilio Moncayo y el soldado Josué Daniel Calvo, está cerca de terminar una semana marcada por el sino trágico del atentado con carro bomba en Buenaventura que cobró la vida de 10 personas y causó heridas a 60 más. Aunque las autoridades aseguran que se encuentran investigando esos hechos, no dudan en responsabilizar a la guerrilla de las Farc, al igual que en la quema de siete camiones en la vía Cali-Buenaventura el pasado lunes.

En primer término, en un episodio que fue calificado por el gobernador de Nariño, Antonio Navarro Wolf, como espantoso y, según él, sin antecedentes de una situación similar en Colombia, un niño de 12 años murió el pasado jueves en la tarde en la población de El Charco, cuando transportaba un paquete con explosivos hacia la estación de Policía de esa localidad. En la zona existe presencia del frente 29 de las Farc y de bandas emergentes dedicadas al narcotráfico, especialmente de  ‘Los Rastrojos’.

De acuerdo con Navarro, existen dos hipótesis acerca del hecho: la primera es que el pequeño fue utilizado como “una especie de ‘niño bomba’, que recibió un paquete que no sabía qué era y se lo hicieron explotar al momento en el que llegó a la Policía”. La segunda es que el menor trasladaba el explosivo “sabiendo que lo llevaba” y cuando un policía lo paró para requisarlo, salió corriendo y le explotó la carga, dijo Navarro.

El gobernador sostuvo que el niño quedó “totalmente destrozado”, al tiempo que la detonación les causó heridas a dos personas más. Con el fin de avanzar en la investigación del hecho, las autoridades ofrecieron una recompensa de $100 millones para quien dé pistas sobre los responsables del atentado criminal. De ese monto, $20 millones serán aportados por la Gobernación y $80 por el Gobierno Nacional. Entre tanto, fuentes del municipio, consultadas por El Espectador, manifestaron que el menor, quien estudiaba en el colegio San Juan Bautista de la localidad, era hijo de campesinos humildes del municipio.

Señalaron, además, que el niño fue contactado a la hora del descanso escolar por desconocidos para que hiciera un mandado, luego de lo cual se produjo la detonación. El pueblo, con mayoría de población afrocolombiana, está localizado en la ribera del río Tapaje y en una zona donde proliferan los cultivos ilícitos, situación que ha llevado a que en los últimos años haya sido reforzada la seguridad con unidades de la Armada y la Policía. Asimismo, la localidad, compuesta por casas pequeñas de adobe y tejas de cinc, se ha visto afectada por fuertes oleadas de desplazados, que se agudizaron en el año 2007. Incluso, aún unas 500 personas provenientes de la parte alta del río Tapaje, que llegaron al casco urbano por los enfrentamientos entre la Fuerza Pública y las Farc, se han negado a regresar a sus lugares de origen.

Ante la difícil situación que atraviesa el municipio de El Charco, el gobernador Navarro manifestó que se han puesto en marcha programas de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, algunos de los cuales aún están pendientes de financiación internacional, al tiempo que existen planes de promoción en salud y educación, y subsidios de Acción Social. “Realmente sentimos muchísimo pesar, pero también muchísima indignación por lo sucedido. Es un crimen espantoso”, concluyó Navarro.

Como si fuera poco, otro pequeño de 9 años resultó muerto y uno más, de 12 años, herido en enfrentamientos entre el Ejército y la guerrilla de las Farc en zona rural del municipio de Aipe, Huila. De acuerdo con voceros de la IX Brigada, como consecuencia de los combates dos subversivos perdieron la vida. El cruce de disparos se registró cuando efectivos del Gaula militar sorprendieron a los guerrilleros del frente 66, al mediodía del pasado jueves.

El menor herido fue identificado como José Valencia Padrino, quien fue llevado inicialmente al hospital de Aipe y luego remitido al Hospital Universitario de Neiva. “Las tropas al llegar al sitio fueron recibidas por disparos hechos por los subversivos. En el intercambio de disparos falleció el menor de edad”, dijo el jefe de Estado Mayor de la IX Brigada, coronel Jorge Alberto Cárdenas Rodríguez.

Aunque para las autoridades es clara la participación de las Farc en estos hechos luctuosos, lo cierto es que desde hace varias semanas es patente una nueva arremetida del grupo subversivo, que comenzó antes de las elecciones para Congreso y que se ha prolongado durante las últimas semanas, cuando toma forma la carrera hacia las presidenciales.

“Fueron las Farc”

El presidente Álvaro Uribe responsabilizó a las Farc del atentado del miércoles en Buenaventura con un carro bomba, que dejó diez personas muertas. “Ese acto terrorista lo produjo el frente Manuel Cepeda del grupo terrorista de las Farc, que está alimentado por el narcotráfico del Frente 30”, declaró el primer mandatario en un consejo de seguridad realizado en el puerto vallecaucano.

Uribe rindió un homenaje al policía Víctor Manuel Chía, quien falleció tras el ataque: “Fue un ejemplo de heroísmo. Él, herido, se dedicó a socorrer a las víctimas... llegó tarde al hospital, ya en un estado muy avanzado de deterioro de su salud, y ha fallecido”. Asimismo, anunció el aporte de recursos del Estado para ayudar a los familiares de las víctimas y comerciantes afectados por el ataque.