Elecciones 2018: Colombia elige presidente

hace 13 horas

“El trabajo es mi obsesión”

La presentadora de Noticias RCN, Mónica Fonseca,  asegura que la aburre la mediocridad y que cuando pequeña era “cero besos”, pero que ahora le encantan los que le da el actor Mark Tacher.

Un plan de viernes en la noche.

Llego muerta de toda la semana de trabajo arduo del noticiero. Me tomo un whisky con Mark y descansamos.

La mejor pasarela.

La de María Luisa Ortiz.

¿Qué le gusta bailar?

Electrónica. Me gusta también bossanova, la brasileña.

¿Modelo, politóloga o presentadora?

Hay que ser todas en la vida, hay que ser capaz de ser una persona integral. Yo encuentro en esas facetas muchísima comodidad.

Un político que no debió existir.

Sin dar nombres pienso que el que no debió existir es aquel que no entiende que su trabajo es para y por la gente.

Al que le gustaría conocer.

Obama. Me parecería alucinante conocer a ese personaje mediático, capaz de moverse en todos los ámbitos.

¿Reelección?

Sí.

¿Cómo se relaja?

Cuando llego a mi casa prendo velitas, escucho música, veo la tele y pienso un rato.

Lo mejor de Bogotá.

Su diversidad.

Un licor.

Un Chivas.


Un lugar para pensar.

Suena chistoso porque uno debería relajarse y no pensar, pero cuando me hago un masajito.

Algo atrevido.

Últimamente poco atrevida.

La parte del cuerpo que más le admiran.

De golpe la sonrisa.

¿Qué la divierte?

El buen humor, un buen libro, una buena conversación y un buen conversador.

Una buena foto que le han hecho.

Hernán Puentes.

Un compañero de trabajo.

Jéssica de la Peña.

El más intenso.

Mi novio.

¿Cuándo recibe regaños?

Cuando me porto mal.

¿También caerás?

Duré dos años cayendo.

El político que debería caer.

El corrupto.

Un lugar para visitar en Latinoamérica.

Colombia es absolutamente perfecto. La Costa Pacífica es…


El amor de su vida.

Mi hermano Gabriel y Pablo.

Un amor platónico.

Jude Law.

Una comida saludable.

El pescadito, unos langostinos, camarones.

Su obsesión.

El trabajo.

Un sueño.

Llevar a cabo el canal 24 horas, sacar mi programa, el que está al aire CST (ciencia, salud y tecnología), es una belleza de programa estamos trabajando muy duro en eso.

¿Qué quería ser cuando chiquita?

Presentadora de noticias.

¿Con la luz prendida o apagada?

A medio prender.

El mejor día de su vida.

Todos los días cuando me levanto y sé que tengo trabajo y cariño…

Un premio que la estremeció.

En el colegio muchos, pero en la vida laboral fue un premio radial en Las 40 Principales, ese premio me hizo vibrar porque que te reconozcan por tu voz no tiene precio.

¿Qué la aburre?

La mediocridad.

Un chisme.

Jéssica de la Peña se va a ver a Madonna y le tengo envidia.

El libro que tiene en la mesa de noche.

The essential, de Noham Chomsky.

La prenda de vestir que le gusta.

No me gustan las prendas de vestir. Pero tengo una camiseta peruana que me fascina.

Su primer beso.

Fue un beso robado y como aburrido porque yo era cero besos cuando chiquita. Pero creo que fue un primo además.

Uno de película.

Los que me da Mark, él besa todo novelero, entonces son de película y de novela.

¿Qué no le gusta de un hombre?

Soy un poquito rigurosa con eso, me gusta un ser humano más bien. Me fastidia y me duele la intolerancia.

¿Y qué debe tener el ideal?

No debe tener nada que yo piense que es ideal, jamás he pensado en el hombre ideal.

Un momento dulce.

Comer flan de caramelo.

Uno amargo.

Cuando doy noticias duras de secuestros, asesinatos, pero sobre todo cuando violan niños.

¿Para qué es negada?

Restar, multiplicar y dividir.

Un tema que la apasione.

El medio ambiente y la tecnología.

Del que ya está cansada.

De la parapolítica.

Algo que quiere aprender.

Todo, pero especialmente bailar danza contemporánea.