“Fui rumbero y bailador”

Saliente presidente de la Cámara, Óscar Arboleda conservador de ‘raca mandaca’, se confiesa. Uribista desde hace 15 años y opositor declarado del comunismo, se ha salvado dos veces de la muerte, una de ellas por un cáncer.

¿Cree en milagros?

Sí, por supuesto.

Diga dos:

Estar vivo después de dos oportunidades en las que me han dicho que me voy a morir de una hepatitis y un cáncer.

¿De dónde sacó fortaleza para superar la enfermedad?

Mediante el compromiso que debe existir en la vida. Yo lo tenía con el Congreso y mi familia.

Lo más conservador que tiene.

El orden y la disciplina.

El congresista más despistado.

No lo conozco.

¿Valencia Cossio, Sabas Pretelt o Fernando Londoño?

Los tres han cumplido un maravilloso papel en la vida política y al servicio del país.

Una rumba

Hasta mucho antes de la enfermedad era bastante rumbero y bailador.

¿Qué música le gusta?

La colombiana, por la melodía, el mensaje y la letra. El maestro Héctor Ochoa, muy antioqueño, en El camino de la vida.

¿A quién le reza?

Al Señor de los Milagros de mi pueblo y ahora a un angelito que tengo en el cielo que es mi hija Juliana.

¿Cuántos faltan en la parapolítica?

Ojalá no haya más y termine este proceso para que la democracia se fortalezca.

¿Deberían revocar al Congreso?

No, ¿por qué? Si el Congreso es la expresión de la democracia y ha venido cumpliendo el deber histórico con el país.

¿Desde cuándo es uribista?

Desde que Uribe se inició en la gobernación de Antioquia, hizo una maravillosa gobernación y ha sido un Presidente ejemplar.

Recuerdo de una plenaria.


La del 6 de diciembre, cuando no tuve quórum para cumplir con la orden del día.

Su última metida de pata.

El día en que el representante de la cámara de E.U. se sentó donde no debía sentarse y yo no actué con la celeridad para evitar que eso hubiera ocurrido.

Su pupilo.

Tengo tres: en el cielo Juliana,  y mis hijos Manuela y Ricardo.

El mejor gobernante del país.

Mariano Ospina Pérez, Carlos Lleras Restrepo y la presidencia que será siempre histórica de Álvaro Uribe Vélez.

Su mentor en política.

Me inicié con Ignacio Vélez Escobar y continué con Luis Alfredo Ramos Botero.

¿Por quién nunca votaría?

Por todo aquel que sea sinónimo de populismo.

Lo mejor de Medellín.

La gente, una ciudad preciosa, aseada, con mucha solidaridad.

¿Cuándo practica la filosofía?

Siempre he sido maestro de filosofía en colegio y en universidades. Es mi pasión.

¿Cómo va la Ley de Justicia y paz?

Se dieron el desarme y la desmovilización pero hace falta trabajar más por las víctimas. Es el tiempo de las víctimas.

Después de la presidencia de la Cámara, ¿qué?

Cumplir mis deberes como congresista en la Comisión Primera (de la Cámara).

Su mayor opositor.

Toda la filosofía comunista se contradice con la filosofía mía.


Un congresista que se dormía en plenaria.

No lo conocí. Siempre vi a unos congresistas despiertos y prestos a las decisiones que se debieron tomar en la plenaria.

El campeón del ausentismo.

Hay que buscar el campeón, que él mismo se tome la foto.

¿Cuál fue su primer trabajo?

Maestro de escuela en segundo elemental.

¿Debería haber reforma para las elecciones de 2010?

Tiene que haberla.

Una cualidad y un defecto.

Ser amigo de los amigos con toda la lealtad. Un defecto, muchísimos más.

¿Qué le hace falta a Colombia?

Paz, para un mayor desarrollo.

Un momento amargo.

El día que enterré a mi hija.

El más dulce.

El día que nacieron mis hijos.

Su postre preferido.

Todo lo dulce.

Un recuerdo de su niñez.

Abrir la iglesia de mi pueblo, tocar las campanas para despertar a la gente al Rosario de María.

El libro que más lee.

Los Diálogos, de Platón.

Si no se dedicara a la política, ¿qué haría?

No puedo cambiar mi destino y es mi profunda vocación.

Una verdad incómoda.

El terrorismo que le hace tanto daño al país.

Su película favorita.

No soy cineasta.

¿Le gusta la tecnología?

Qué tal que no, con ella nos incorporamos al mundo globalizado.

Su prenda favorita.

El blue jean.

¿Qué deporte practica?

Ahora sólo camino.